Literatura

5 cuentos de los hermanos Grimm que no querrás leerle a un niño

Los Cuentos de la infancia y del hogar, más conocidos como los Cuentos de hadas de los hermanos Grimm, son una famosa recopilación de historias de la tradición oral alemana. Princesas, brujas, reyes, magia…. Historias maravillosas para los pequeños. Sin embargo, no todos los cuentos son inocentes. Muchos relatos son oscuros, macabros y sangrientos, tanto, que podrían llamarse Cuentos de los hermanos “Gore”. A continuación, algunas historias que seguramente Disney nunca va a adaptar.

5. El chiquillo testarudo

Esta es una historia muy breve, en la cual un niño obstinado, que nunca hacía caso a su madre, es castigado por Dios, enfermando gravemente. Ningún médico es capaz de descubrir la dolencia del pequeño y éste muere. Cuando están sepultando al niño, su bracito se asoma, a pesar de que la tierra lo cubre. Tratan de doblarlo, pero el brazo se sigue asomando, obstinado, tal como era el niño en vida. La única solución es que la madre golpee el bracito con la pala para que se meta en la tierra y al fin el niño pueda descansar…

4. La novia del bandolero

Un padre decide que ya es hora de casar a su hija y, como todo padre responsable, la promete con un hombre que no conoce bien, pero es muy rico. La chica tiene un mal presentimiento respecto a su nuevo novio y trata de evitarlo, pero éste insiste en que vaya a su casa a visitarlo y ella no puede negarse más. Como es natural, el novio vive en lo profundo del bosque y hasta allá se encamina la chica. Al entrar a la lúgubre casa no encuentra a su novio por ninguna parte. Decide explorar y llega hasta una bodega en donde está una anciana preparando una sopa en un caldero gigante. La anciana le advierte que su novio no va a casarse con ella nunca, sino que va a matarla y a comérsela en esa sopa que está preparando. Para salvarla, le dice que se esconda detrás de unos barriles y huyan en la noche.

Ni bien se esconde la novia, entra a la bodega su futuro esposo junto con un grupo de amigos y una mujer que han raptado. La obligan a tomar tanto vino que le estalla el corazón. Una vez muerta, la desnudan y la cortan en pedazos para cocinarla y comerla. Uno de los caníbales descubre que la mujer lleva un anillo de oro y le amputa el dedo con un cuchillo, pero éste sale volando y le cae justo en el regazo a la novia escondida. Durante la noche, la vieja y ella logran escapar y volver a la casa del padre a contarle todo.

El día en que debía celebrarse la boda, la chica expone a su novio caníbal mostrándole el dedo amputado. Él trata de escapar, pero los invitados lo apresan y lo entregan a la justicia. El novio y sus amigos son ejecutados.

3. El pobre niño en la tumba

Un niño huérfano es adoptado por una pareja rica. Sus padres adoptivos lo hacen trabajar duro, le dan muy poca comida y lo azotan continuamente. Un día, su padre adoptivo le encarga cuidar a una gallina y sus pollitos. Un águila caza a la gallina y el hombre culpa al niño por esto, propinándole una paliza que lo deja en cama por dos días. Luego, le encargan cuidar a los pollitos y al niño se le ocurre una brillante idea: amarrarlos con una cuerda. Cansado y con hambre, el niño se queda dormido y el águila apresa a uno de los pollitos, pero como estaba amarrado a los otros pollitos, el águila se los lleva a todos. Cuando el malvado hombre se entera, la golpiza deja al niño en cama por varios días.

Cuando se recupera, al niño le encargan llevarle a un juez una cesta con uvas. El hambre y la sed que tenía eran tantas que se come varios racimos. El juez lo descubre, pero entiende que lo hizo por hambre y no por maldad y le escribe una carta al padre adoptivo para que lo trate mejor y le enseñe a distinguir entre el bien y el mal. Esto encoleriza al hombre que hace trabajar más duro al pequeño y lo amenaza con la peor golpiza de su vida si no cumple con la nueva tarea: cortar en menos de cinco horas unos haces de paja. El niño intenta con todas sus fuerzas cumplir la tarea, pero al ver que no podrá completarla decide quitarse la vida.

Se toma una botella de vino creyendo que es veneno y se emborracha. Se siente tan mal, que cree que efectivamente va a morir pronto, así que busca una tumba abierta en el cementerio y se echa ahí a esperar la muerte. La borrachera le hace desmayarse, pero el frío de la noche acaba por matarlo. Sin embargo, la muerte del niño no ocurre en vano, a sus malvados padres adoptivos se les quema la casa y terminan sus vidas en la miseria absoluta.

2. Cómo algunos niños jugaban a degollar

Este cuento, compuesto por dos historias cortas, fue luego eliminado de las ediciones modernas. En la primera historia, un grupo de niños pequeños juega a un inocente juego de roles: uno es el cocinero, otro es el ayudante del cocinero, otro es el carnicero y el último es la comida, en este caso, un cerdo. El que hacía de carnicero se toma muy en serio su papel y degüella al niño que jugaba a ser el cerdo. La gente del pueblo organiza un juicio para castigar al niño y el juez “más sabio” propone ofrecerle al pequeño asesino dos opciones: una moneda de oro y una manzana. Si elige la manzana es inocente y si elige la moneda es culpable, así de sencillo. Riendo, el pequeño elige la manzana.

En la otra historia, dos hermanos ven cómo su padre mata a un cerdo y deciden imitarlo: el mayor le corta la garganta al menor. Mientras esto ocurría, la madre bañaba al tercer hijo, un bebé; pero, al escuchar el grito desgarrador de su hijo, se va corriendo y deja al bebé en la bañera. Al descubrir la tétrica escena, y en un arrebato de locura, saca el cuchillo de la garganta de su hijo y asesina al culpable. Luego, regresa al baño y descubre que el bebé se ha ahogado. Desesperada, se cuelga. Para terminar esta linda historia, el padre regresa de trabajar y descubre a toda su familia muerta. Posteriormente, él también morirá, pero de tristeza.

1. El Enebro

En esta historia, una cruel mujer decide matar al hijo de su esposo, al que odia con todas sus entrañas. ¿La forma de hacerlo? ¡Decapitarlo con la tapa de un baúl! Después de cometer el crimen, la mujer siente un gran remordimiento y trata de ocultar el asesinato poniendo la cabeza del niño de nuevo sobre el cuello y tapándole la herida con un pañuelo. Luego lo sienta a la mesa, con una manzana en la mano, como si nada hubiera pasado.

La hija de la malvada madrastra ve al niño sentado y le pide la manzana; al no obtener respuesta, le pega un coscorrón y la cabeza se desprende. Obviamente, se cree culpable de la muerte de su hermano y corre llorando donde su mamá. La mujer no la saca de su error, pero le dice que para que su padre no se entere, lo mejor es cocinar al niño en el estofado del almuerzo. De manera que la mujer, no contenta con asesinar al pequeño, termina cortándolo en pedazos y sirviéndoselo a su marido, el cual encuentra deliciosa esta macabra comida y ¡hasta pide más!

Al final, el niño logra vengarse matando a su madrastra, revive y se va junto con su padre y hermana a comer tranquilamente. Y si quieres saber cómo ocurrió este inesperado final, tendrás que leer la historia.

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Acerca del autor

Andrea C

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