Sociedad

A MI HEROE!



A MI HEROE! - Sociedad

No existe  poema en el mundo capaz de  inspirar las letras que de mi entendimiento emanan  y  pueda  dar forma a estas  aves que anidan en mis recuerdos, queriendo  volar al cenit del pensamiento para  poder  expresar mi gratitud, mi inmenso amor y las grandes enseñanzas que a lo largo de mi vida he recibido del mejor humano, artífice,  poeta y  erudito: 

MI PADRE. 

El que con una expresión de aliento hacía que olvidara mis ratos aciagos en el primero y sufrido año de enseñanza primaria.

El que nunca soslayó mi madurez y capacidad temprana, alentando mi paso para poder  interiorizar mis miedos y  lograr remontarlos en el oleaje profundo de mi vida escolar.

El que me enseñó a confiar en mi propia mente, en mi propio cuerpo y en las demás personas. 

Quien con mano firme y andar seguro llevándome del hombro pudo guiar mi camino a lo que ahora soy. 

 Solo necesito explorar en mi mente,  desempolvar mi niñez y buscar en el laberinto del tiempo y la memoria cada palabra de sabiduría profesada, cada viaje a la historia, cada expresión de aliento que impulsaba mi madurez y mi crecimiento. 

La palabra exacta en la dosis precisa; enseñándome a valorar lo de otros pero principalmente de mí misma, a vivir siendo ejemplo de integridad;  a luchar por mi futuro sin importar que tan fatigoso fuera el camino. Una de las más grandes enseñanzas fue la de  ser firme con mis principios y exigir al mundo lo correcto, amando al humano y respetando al animal; protegiendo la naturaleza desdeñando lo artificial. Siendo implacable con  la falacia y  la trivialidad.  Buscando la excelsitud humana y no  la ambición nefasta y desmedida que a unos cuantos enriquece, convirtiéndolos en monstruos capaces de sucumbir a la banalidad y la ambición.

Cada paso caminado a su lado,  llevándome de la mano,  me dio la confianza  suficiente y la entereza para crecer siendo completa y  feliz.  

Cómo olvidar nuestros viajes a los museos si representaron la más ilustrativa aventura?

 Aprender del mejor sobre los claroscuros y las luces de cada cuadro de la sala en ese antiguo recinto que algún día fuera seminario y que ahora alberga una migaja de saber y arte en nuestra palidecida ciudad de Guadalajara. 

Cómo olvidar las caminatas por las calles de nuestro barrio, si en cada paso yo absorbía de nuestra charla toda  sabiduría que de ella emanaba?

Su íntegra amistad con el cronista de la ciudad y las gratas charlas con reconocidos muralistas, llenaron mi pensamiento de sublimes deseos para mi futuro.

Crecí entre hombres y jamas me sentí débil o discriminada. Porque a mi lado estuvo siempre mi padre que me enseñó que los seres humanos somos iguales. Que no hay mujer débil; Y un buena tarde de juego, en el llano donde con bat y guante nos enseñaba a mis amigos y a mí, el maravilloso deporte  del beisbol, caminó hacia mí, me entregó su guante y me dijo, “ve y demuestra de qué estas hecha”. Y lo hice. Tomé el guante, y en el diamante ocupado por niños y sus padres, todos varones; armándome de valor enfrenté el miedo de perder, de equivocarme, de no poder ante el sexo masculino.

Acomodé en mi mano el guante, ví a todos fijamente y lancé la pelota con la fuerza que mi padre me transmitía. Esa tarde en ese campo aprendí el valor de la mente, aprendí que no existe el miedo cuando hay control, pero sobretodo aprendí que cuando un humano amable, amoroso y firme está dispuesto a curar todas tus heridas físicas y emocionales, tu mente se fortalece y supera toda adversidad.

Cómo olvidar cuando aquellas heridas golpeaban los más profundo de mi ser?

Ese feroz día en que inhumanamente fuí atacada por un hombre desprovisto de respeto y amor por los demás. Un hombre que salvajemente trató de ultrajar mi mente y mi cuerpo cuando caminaba por la oscura y desolada calle rumbo a nuestra casa. 

Providencialmente esa noche usted debía recogerme en la parada del camió.

Al  aproximarse y adivinar los hechos, viendo la figura dibujada en las sombras, corrió por sus nervios una indescifrable sensación de impotencia y angustia que le hizo desafiar todas las leyes físicas y sociales.

Y mientras el vaho alcoholizado de aquel joven sofocaba mi rostro provocando mi repugnancia y paralizándome de terror; usted llegó con todo el ímpetu, la rabia y sujetó al bárbaro del cuello, hasta que pidió clemencia, lanzándolo hasta el extremo de la acera con un duro golpe que provocaría el arrepentimiento de sus innobles actos.

Innumerables historias podría yo  contar de Ud.

Grandes hazañas que cuando era niña me maravillaron. Y más aún cuando crecí.

Cómo la vez que su jefe, el dueño del periódico no quería darles aguinaldo ni aumento; usted convocó a la unidad y a la organización entre trabajadores, hasta lograr sus objetivos. Sus justas demandas retumbaron en los diarios filiales. Y el ejemplo se fue como efecto dominó. Los anhelos de justicia se multiplicaron en todos los diarios del país. 

Cuan orgullosa estoy de mi padre, cuan orgullosa estoy de Ud.

Usted, el hombre que jamas se rindió y que jamas se vendió. 

El padre cuyos principios indestructibles aprendí. 

El mayor ejemplo de logros y trabajo.

Usted, el seminarista, el vendedor de pitayas, el laminero, el niño que no tuvo miedo al rio, ni a la noche, el hombre abandonado que por amor y no por lastima decidió cuidar y educar a la única hija que había surgido como fruto de una relación fallida e intempestiva. Otorgando a ese vulnerable ser,  el cobijo, el abrazo, el apoyo y la más integra educación que un padre puede dar a su hijo.

El hombre que no se hincó ante patrones ni  sistema. 

Y quisiera volver a verlo, quisiera volver a abrazarlo quisiera volver a tomarle de la mano y sentir esa fuerza, esa calma, esa seguridad!

Aún recuerdo cuando en el lecho final, después de una terrible y dolorosa enfermedad que intentó robarle el deseo de vivir y el amor por los suyos, así como la alegría, las sonrisas y las carcajadas que hacían despertar hasta a los muertos; casi sin aliento me mandó llamar y me dijo al oido: 

Jamas me olvides!

Cómo olvidarlo? Por qué me lo dijo? Acaso pensaba que iba a dar vuelta a la pagina y sacar de mi memoria cada enseñanza suya?

Acaso podría yo traicionar al humano que fue en mi vida mi mejor ejemplo?

No sé que pasó por su cabeza ese último instante, que le obligó a decirme que mi mente podría sucumbir ante el tiempo y el olvido.

No padre mío, no le he olvidado. Cómo podría? Si desde que partió ha estado presente en cada instante de mi existencia.

Por eso hoy en estas lineas hago un homenaje a su persona.

Usted…mi ejemplo de lucha…mi ejemplo de vida. Mi gran maestro. 

Le doy las gracias infinitas por haberme enseñado lo mas noble…a encontrar la felicidad en la vida misma, en el trabajo, en la familia, en el amor a un hijo, a un padre, en mí misma.

Hoy lo admiro y lo venero. Porque no hay mejor persona que aquella que se entrega incondicionalmente a los demás.

Por el amor, por su esfuerzo, por sus sublimes enseñanzas. Gracias padre mío por las veces que caí y me levantó, pos mis  lagrimas que enjugó, por las risas que juntos disfrutamos, por la comida que me alimentó cuando fui olvidada por mi madre, por cada noche de desvelo que le provoqué en mi infancia y en mis momentos de rebeldía. Por aceptar y respetar mis decisiones. Por ser el mástil de mi barca, por ser la playa de mis mares, por ser la salida arena en la que descansaba y enterraba mis dolores. Por animar mi niñez, mi adolescencia y mi juventud. Por darme vida y vivirla conmigo. Por cada palabra de aliento, por cada palabra de fuerza. Por ser mi luz en los senderos oscuros. Por haber estado ahí y jamas haber claudicado a mis cuidados cuando quedó  solo y apesadumbrado abrazando a una niña que suplicaba por los brazos y la leche de su madre. Por coincidir en mi vida. Gracias!

Amado Padre…Siempre Presente!

¿Te ha gustado el artículo? ¡Valóralo!

4.17 - 6 votos
Cuanto más alta sea la valoración más visible será el artículo en portada.
¡Compártelo en las redes sociales!

Acerca del autor

Silvia Silvana

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Únete a la comunidad de NoCreasNada

¿Te gustaría compartir tus inquietudes y ganar seguidores por todo el mundo?

¿Eres una persona inquieta y quieres descubrir a más gente como tú? 

Únete a NoCreasNada.

Además, te pagaremos por las visitas que recibas.

Más Información