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Aborto Legal

Aborto Legal - Sociedad

Cuando hablamos del aborto legal, empiezan a saltar las chispas, a acelerarse los corazones y a llover los comentarios, de porque no cierran las piernas, asesinas y un sin número de fotitos de bebes con lágrimas, diciendo que es fácil hablar del aborto, cuando no es a ti a quien van a matar, en fin muchas de las estrategias de intimidación que usan “los próvida” comienzan de esa manera y terminan con amenazas de asesinato irónicamente.

Como mujer, me ha costado mucho asimilar, el odio de estas personas, hacia la difícil decisión que asumen las mujeres, que deciden abortar, muchas de ellas, con miedo a que su vida se acabe o entren a prisión, cualquiera que sea su situación, nadie se pone en su lugar, es lo más practico del mundo llamarse “próvida” sin asumir ninguna responsabilidad, e increpar a las mujeres, que tienen  embarazos no deseados y que su única opción es el aborto, sin más argumentos, que los anteriormente mencionados, se genera una polémica que termina en insultos, solo hace falta ver las cifras en relación a las muertes maternas, en el vecino país del Uruguay que desde que se legalizo el aborto pasaron a 0% muchos argumentan que los costos médicos se incrementaran, si se legaliza el aborto, hay vídeos de médicos próvida que afirman, sin ningún fundamento esta falacia, pues en el Uruguay paso todo lo contrario, los gastos de un aborto son mínimos, ya que es un procedimiento ambulatorio, los costos de  internación de las complicaciones, por abortos clandestinos, son mucho más altos.

Cuando opinan los varones, se generan ciertas afirmaciones absurdas, por ejemplo hay memes circulando en los que se dice que las ricas abortan y en la noche están saliendo a bailar, mientras las pobres mueren, la primera afirmación es totalmente falsa, el aborto no es un procedimiento simple, es extremadamente doloroso. La segunda afirmación es real, las mujeres pobres mueren, porque no pueden comprarse misoprostol.

Les cuento una experiencia propia de un aborto que tuve a los 23 años, actualmente estoy con 32 años, viva gracias a que tengo padres, que me dieron una segunda oportunidad, mi madre me pidió que guarde el secreto de mi embarazo, pues uno nunca sabe que podría pasar y en efecto tuve una amenaza de aborto a las semanas, que termino en un legrado uterino con instrumental, en una clínica privada que le salió a mi mama 700 $.

Aquí les dejo mi historia…

“Hoy me desperté, angustiada y con mucho dolor, no era un dolor físico, sino un dolor que me destruye por dentro, tuve que tragarme mis lágrimas, ocultar mis sentimientos, por miedo al qué dirán, pero hoy voy a dejar de lado mis miedos y me voy a despedir de ti, de una vez, te amé, te espere con tanto anhelo, nunca pensé que podría amar a alguien que aún no existe, que no puede ver, ni tocar, quisiera haberte conocido y tenido en mis brazos verte reír y escucharte llorar, enseñarte a comer, a caminar, a hablar, a pensar y ver más allá de lo que la sociedad te deja ver, no soporto más la morbosidad de aquellas personas que dijeron que nacerías con algún problema, porque igual te habría querido, no aguanto más a esas personas que quisieron que te mate y que no fui capaz de hacerlas callar, yo no quise que murieras y luche hasta el final, para que te quedaras a mi lado, pero no fue así y lamento mucho que te hayas ido, pero tengo que vivir con eso y quiero darte todo mi amor y quiero que sepas que te amo y nunca dejare que nadie me haga olvidarte jamás, lo haré para mi seras mi Bahía, mi ilusión de ser mama y nadie me lo quitara, porque no importa que no nacieras siempre serás mi primer [email protected] te entierro simbólicamente, para que todos sepan que el amor a un hijo, no muere jamás y aunque no tenga una tumba para llevarte flores, ni una urna con tus cenizas, tengo el recuerdo de la alegría que sentí cuando me dijeron, que sería mamá y con ese recuerdo me quedare para siempre.” 

Luego de escribir esto me bebí, una botella de vino, desperté transpirando en la mañana, sentí que me dolía, todo el cuerpo un dolor insoportable, una sensación de que se me salían las tripas por el vientre y me salían coágulos por la vagina, empecé a desvanecerme estaba sola en casa, mi novio se salió a beber, cuando la ecografa me dijo que tenía un aborto incompleto, fue la peor gestación de mi vida, nunca pensé que podría sufrir tanto, por alguien, no quería dejar una relación toxica de drogadicción y alcoholismo, tenía problemas mentales serios, tomaba antidepresivos y anticonvulsivantes, sabía que mi bebe podría nacer con alguna malformación, ya que los medicamentos, que me receto el psiquiatra, eran teratogenicos, tenía un serio problema de adicción a varios medicamentos, me entere que estaba embarazada cuando intente suicidarme.

El egoísmo masculino, como un medio perpetuar la violencia machista, es otro estereotipo de género, porque la mujer tiene que ser la que da todo de sí misma, mientras su compañero solo hasta donde le alcance, el egoísmo humano se perpetua a través del individualismo, sé que ambos podemos llegar a asimilar, comportamientos socialmente adquiridos. Pero se espera que la mujer de hasta su vida por su hijo.

Me embarace a los 23 años soñaba con ser madre, en aquel entonces, mantenía el ideal de que lo mejor del mundo era parir y cuidar a tu bebe, estaba con un novio de casi 3 años, vivíamos juntos.

Yo quería tanto que mi ex me quisiera como yo lo quería, pero ni la hora, se hacía al deli, el muy cabrón y andaba cada día, detrás de una nueva minita, ya sea gringa principalmente, o cualquier extranjera, me indignaba aquella situación llegue a odiarlo tanto, que planee durante 3 años mi venganza perfecta, pero aun así, entendía que jamás me querría igual, lo sentía, era su mirada que esquivaba la mía, su voz que me decía: – No te merezco…     yo le decía que sí, pero sus ojos titilaban, años después lo comprendí, me era infiel y sentía culpa, tuve que experimentarlo, para entenderlo, en ese momento lo juzgaba, llegue a odiarlo tanto, que pensé en matarlo, quería que solo me viera a mí, estaba loca de celos, cualquier mujer era una amenaza, odiaba a todas y cada una de ellas, nunca me sentí más sola en la vida, lo único que me causaba placer era inhalar cocaína, emborracharme, hasta perder la conciencia y despertar lista para otra caja, sin saber de dónde sacar dinero, yendo con él a buscar plata, empeñando mi computadora, comprando una nueva botella de vodka o ron con sabor a fresa, mandábamos a nuestro querido amigo Vikingo a comprar coca, mota o papa, hasta hacíamos fiestas en casa, invitábamos amigos y jalábamos cada día, hasta que el me termino dentro, su padre había llegado de vacaciones, entramos a su cuarto un instante y le conté mis planes, quería irme a estudiar a Venezuela medicina, habían becas y era una buena época para los venezolanos, estaba super emocionada pues mi mamá, tenía buenos contactos allá, me liberaría de la asquerosa dependencia, que tenía, mágicamente lo dejaría a él, a la cocaína, a Cochabamba, a mi mala reputación, era la oportunidad de mi vida, pero mientras cogíamos, el me agarro fuerte y me dijo no quiero que te vayas, terminando dentro, esa época ni sabía que era un orgasmo, solo me gustaba ver que los tipos con los que cogía lleguen, algo así como una misión, misión cumplida pensé, pero justo me había retirado el DIU,  podía estar embarazada, así que compramos la pastilla del día después, esa noche salí con una amiga a jalar más, bebimos hasta el amanecer, y le dije será que me embarazo? – no, me dijo esa pastilla es segura, pronto me di cuenta que mi cuerpo cambio, una noche que me hice pis, no me pasaba desde la infancia, pero seguí la rutina de siempre fui a verlo me tome mis antidepresivos y lo llame, me dijo que estaba con una chica, una gran amiga, enfurecí, como nunca,  me  tome todas mis pastillas, un blister a la vez como chuchusmuti una a una, fui a su casa al final de la tarde, fumamos marihuana, jalamos coca y luego de media hora que veíamos una película, perdí el control de mi mandíbula, luego de la mitad de mi cuerpo, mis sandalias se salían, porque  mis pies se doblaban hacia adentro, me asuste y se lo conté:-  me tome todas las pastillas. Me miro asustado y me cargo hasta una farmacia, le dije la farmacéutica lo que paso y se asustó, no quiso atendernos, dijo que vayamos a un hospital. El me llevo de un lado al otro, ya no podía hablar, me llevo a casa de mi abuela y ella inmediatamente, al psiquiatra que me receto la medicación, hasta el psiquiatra se asustó, me mando a internar al psiquiátrico, San Juan de Dios, no recuerdo más, solo que no podía mover la boca y que tenía miles de palabras que no salían, me hicieron un monton de análisis y me dieron la misma medicación, pero había un problema no podía, tomarla estaba embarazada, mi abuelita me miro y me dijo -Nena porque tomaste todas esas pastillas, mira, te hicieron unos análisis y estas esperando.

No lo podía creer, me dio mucha felicidad, era la mejor noticia, iba a ser mamá, otros planes, no podía esperar para contárselo a mi novio, le dije: – Seremos padres, me beso la pancita, me dijo que lo cuidaría, pero no lo cumplió, me abandono, yo deje las drogas y me quede en casa un tiempo, hasta que comencé a ir a la “u” todos los días, estudiaba  lingüística y medicina en san simón, había comenzado el propedéutico de medicina y me faltaban dos años para terminar lingüística,  iba de un lado al otro, estaba refeliz, tenía un gran motivo para seguir luchando, me decían como estas y feliz decía :

– Embarazada!

Pero él no estaba ahí para mí, como me prometió, de vez en cuando aparecía, por mi casa, como un fantasma que no quiere ser olvidado, lo busque hasta cansarme y un día comencé a sangrar, unas gotitas, será normal pensé, pero, fui al ginecólogo, en eso “mis amigas” me dijeron, que aborte que nacería deforme, por las drogas que usaba antes y por las miles que tome, yo no quería, las odie, yo quería a mi wawita, le hablaba todos los días, al fin no estaba sólita, sin embargo quería compartir mi maternidad con su padre, lo busque un día con desesperación, primero fui a su casa, mi mamá no quería que salga, pero lo llame al celu y me contesto una mina me dijo;- no está y me colgó, riendo, enloquecí, quería quemar su depa matarlos a los dos, con un alicate de puntas, clavárselos en los ojos, le dije a la vecina, que me abra la puerta, del edificio, de manera calmada, para que no sospeche y subí al depa no había nadie, su celu estaba encima de la cama, tome su bicicleta y fui de boliche en boliche, hasta que uno de sus amigos me pregunto que me pasaba y le conté, me dijo que me calme que me siente y que respire luego, me pidió el alicate, se lo di, en efecto, me calme, esa noche baile en la calle , había una banda de tango en la plaza, empecé a bailar le hablaba a mi bebe, le decía que todo estaría bien, que la amaba, fui a una fiesta en el hipódromo, de las últimas grandes, porque ahí estaría, mi ángel, el hermano menor de mi novio, a quien admiraba, veía con cariño y mucho respeto, me había salvado muchas veces de que, su hermano mayor, me mate, nos separaba cuando peleábamos por mis celos y nos encerraba a él en su cuarto y a mí en el cuarto de su viejo, lo vi estaba sirviendo tragos, me vio, tenía el pelo largo que le cubría el rostro, lo vi con deseo el desvió la mirada, me dijo que me cuide, porque me vio bailando, no le hice caso y bailando me vengo a encontrar con mi novio , el me vio y me sonrió, me desarmo, me beso, entramos a una carpa, cogimos en contra de las ordenes médicas, que incluían reposo absoluto, al día siguiente sentí, un gran dolor en bajo vientre y sentí que algo se desprendía dentro de mí, sangré bastante, así que al ir al ginecólogo, vi con horror que se había desprendido mi pequeñito, llore y llore, grite, yo lo mate, me dije a mi misma, yo lo mate, y me odie, por eso, me tome sólita una botella de vino y el me miro con desprecio y se fue, me dejo sangrando,  antes de perder la conciencia llame a mi madre, mis padres me llevaron a una clínica privada, me desvestí en un cuarto de baño y me eché con las piernas abiertas, me ataron las manos y los pies me inyectaron, una sustancia blanca lechosa, en la vena y lo siguiente que recuerdo, es un dolor tan fuerte que no podía estar tranquila, era una sensación como que quería cagar todos mis intestinos y empecé a llorar, y decir:- mi bebe, mi bebe? ese día me morí , deje de amar, de creer en el amor, decidí que me vengaría, que el pagaría todo mi dolor, poco a poco y lentamente, me empecé a quedar en su casa a salir con su hermano menor, a escuchar la música que el oía, a leer más, a pensar más, y tratar de encontrarme con él lo más posible, nos volvimos grandes amigos, y un día que lo vi a mi novio besando el cuello de otra, fui a reventarle los dientes a la chica, pero el hermano menor de mi novio, me tomo de la mano y me dijo: -Ten dignidad, vayámonos de aquí. Nos fuimos, caminamos un par de cuadras y lo intente besar, el como siempre que me salvaba me esquivo, pero luego el me beso y nos besamos largo rato en la calle.

Lo deje a mi ex, termine de estudiar medicina, nada de eso hubiese pasado si no hubiese tenido acceso a un aborto, en una clínica privada, gracias a mis padres, de otro modo hubiera muerto en esa habitación.

El aborto tiene que ser legal y gratuito porque no todas las personas somos equilibradas, algunas tenemos problemas, que tratamos con antidepresivos y traumas que superamos a diario, a mi estudiar medicina, me ayudo a superar, mi aborto, lo mas traumático, fue lo que me decía la gente próvida, él hecho de que te llamen asesina, los prejuicios sociales, vi miles de abortos en cuanto empecé a practicar ginecología, en mi internado, era el pan de cada día. Dejémonos de hipocresías, el aborto es una realidad, seamos sensibles ante esta problemática social.

Uno no tiene por qué traer hijos al mundo por capricho, para que sufran hambre, abandono, maltrató, relaciones familiares toxicas, si tú mismo no tienes las condiciones de hacerte cargo de tu vida, menos vas a tener condiciones de cuidar a otro, un hijo, no es una cura. Mis problemas mentales se resolvieron en cuanto entendí que no estoy sola,  que somos mas de la mitad de la población mundial, que sufrimos los mismos tipos de violencia, a diario. Ser feminista a cambiado de manera positiva mi vida, no necesito escapar del dolor, pues este me hace cada día, más fuerte y valiente.

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