Literatura

Adicta cap.2 “locura”



Adicta cap.2 “locura” - Literatura

Disfrutar en los brazos del equivocado hasta encontrar al indicado!

Que gran dicho, quien lo habrá inventado?

Para mi, todos eran los indicados, para mí quien viniera por delante era el que necesitaba, quería todo! y si efectivamente era un problema, ya que no siempre se puede tener todo lo que quieres.

Pero se han preguntado, ¿que es mejor que la conquista? ¿que es mejor que el juego constante? ¿Existirá en el mundo una sensación más fuerte que el placer que genera un orgasmo?

Para mi, NO!!

Es sábado y comienzo mi recorrido tipo seis de la tarde partiendo por un café. Pero no es cualquier café, el mesero siempre me entrega una atención especial por ser cliente frecuente. Aunque a él generalmente lo utilizo para el precalentamiento, por tanto no vale la pena entregar detalles.

Estoy cansada y a ratos me pregunto si sería bueno volver a casa pero es un lapsus antes de ver el aparador de la tienda de enfrente, en que veo un hombre alto, moreno, con ojos grises, una nariz perfecta que hace juego con sus labios y enormes brazos. automáticamente imagino sus brazos rodeando mis caderas. Camino hacia él con decisión, hasta que a dos pasos de llegar, una mujer se le cuelga en esos maravillosos brazos de acero y me recuerda que no tengo tiempo que perder, no puedo estar gastando tiempo en eso mientras muchos otros pasan por el costado.

sigo mi camino en dirección al bar, no hay mejor lugar para encontrar la felicidad. Al llegar me siento junto a un muchacho que se levanta precipitado al sentir mi mano en su pierna. Qué pasa con estos hombres!! Luego del primer trago logro detectar a quien será mi próximo orgasmo y con una cuota de cautela me acerco. Pierdo valiosos 47 minutos de mi tiempo con el jueguito ya que al intentar llevarlo a uno de los baños simplemente me dice “no, tengo pareja!” Queee??? A estas alturas no se qué pasa conmigo no se si son ellos o soy yo. Enfurecida, tomo el último sorbo de mi trago y decido salir de ese lugar.

Empiezo a pensar cuál será mi próximo destino pero de mi mente no se borran los desprecios que sufrí hoy. Comienzo a cuestionar cada paso que doy (según yo, mi plan es perfecto) no entiendo que está saliendo mal. Me siento en una banqueta y un hombre de unos cinco o seis años más que yo me pregunta por el bar, a lo cual respondo “no vayas, el ambiente está terrible”, el se sienta y hablamos largo rato. Me invita a su departamento a tomar unos tragos y paff recordé el propósito de haber salido. No me di cuenta cuando lo había olvidado.

llegamos a su departamento y tomamos mucho vino, la verdad, la conversación era bastante agradable… pero yo ya lo visualizaba como Dios lo trajo al mundo. No estaba tan mal!

Tomo la iniciativa y me lanzo sobre él, que se encontraba sentado en su hermoso sillón gris (qué me recordaban los ojos del chico de la tienda) me siento sobre el e intencionalmente vierto un poco de vino sobre su cuello, paso mi lengua para secarlo (ya imagino cada minuto posterior a eso) instantáneamente estoy toda mojada, deseosa de su penetración, cierro los ojos para darle un beso y él comienza a reír.

A ver!! Para, para, para. “Porque te ríes” le digo, mientras el casi con lágrimas en los ojos me dice… soy gay!

GAY?! Es broma?

Este realmente no es mi puto día! Siento que mi mente no se detiene, tengo tantas preguntas, rabia, incluso pena!

Tendré que conformarme con llegar a mi casa y cojerme a mi Carlos…

 

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Acerca del autor

Ms. Wan

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