Deporte

Arthur Ashe: destrozando prejuicios a raquetazos

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tennis arthur ashe

Fuente: Wikipedia/Rob Bogaerts // CC SA-BY 3.0

Este año, 2018, Arthur Ashe hubiera cumplido 75 años, lo cual no ha sido posible porque falleció hace 25. A los aficionados al tenis es posible que les suene su nombre porque con él se conoce la pista principal del complejo deportivo de Flushing Meadows en Nueva York, donde se disputa cada año el Abierto de Estados Unidos (US Open). Sin embargo, puede que ni siquiera ellos sean conscientes de la importancia y el valor que tuvo este hombre tanto dentro como fuera de la pista.

Vivimos en un momento dorado en la historia del tenis, en el que podemos disfrutar de leyendas vivas como Roger Federer o Rafa Nadal quienes, cual súper héroe, se reinventan una y otra vez no sabemos hasta cuándo. Los años 60 tuvieron sus propios héroes de la raqueta, y el más grande de todos fue Arthur Ashe.

A nivel estrictamente deportivo, pasará a la historia por haber sido el único jugador que ganó un campeonato en versión amateur y profesional en el mismo año. Eso fue en 1968. Hoy en día el mundo del tenis está estructurado en torneos que ofrecen distinta puntuación, siendo los Grand Slam los que más tienen, y podemos disponer de mucha información sobre los partidos de cada semana y verlos por la tele o por internet (algunos pagando, otros no) de manera fácil y sencilla. Pero hace unas décadas el tenis era un deporte bastante más complicado. Así resumido y explicado de forma simple: en aquella época había dos grupos de jugadores, unos que venían de las federaciones de tenis y otros que estaban patrocinados por diferentes sponsors, como pasa con los boxeadores. Los amateurs (los de las federaciones) eran los que jugaban los torneos más importantes, como los campeonatos nacionales que se convertirían en los actuales Grand Slams, y sin embargo los profesionales (los que se llevaban la pasta), que eran en teoría mejores jugadores, se dedicaban a torneos de segunda o de exhibición y no podían participar en las grandes competiciones. Eso cambió el 22 de abril de 1968, cuando quedó inaugurada la Era Open (“abierta”) que permitía a los amateurs y los profesionales competir en los mismos torneos. Arthur Ashe, a principios de ese año, ganó el campeonato nacional de Estados Unidos, el cual se transformó en el US Open esa misma temporada, y volvió a ganarlo pese a que esta vez competían también profesionales. Su rival en aquella final del US Open de hace 50 años, la primera de la Era Open, fue Tom Okker, otro amateur.

Fuente: Youtube/US Open Championships

Además de haber ganado el primer torneo de la Era Open, Arthur Ashe también cuenta con otro récord: el de ser el único hombre negro que ha ganado el US Open, el Abierto de Australia (1970) y Wimbledon (1975). Y no nos referimos a los tres a la vez, sino que ningún hombre de color (si hablamos de mujeres la historia es distinta gracias a las hermanas Williams), más de 40 años después del último Grand Slam de Ashe, se ha llevado el título de ninguno de estos torneos. En Roland Garros este dudoso honor lo ostenta Yannick Noah, que ganó en 1983.

Arthur Ashe nació y creció en Richmond, en el estado de Virginia. Allí fue criado por su padre, puesto que la madre falleció al poco de dar a luz por complicaciones cardíacas (más adelante veremos que este detalle es importante). Arthur Ashe Sr. fue un padre dedicado que exigía que su hijo brillase tanto en el plano académico como en el deportivo pero, debido a su constitución física, un tanto enclenque, le prohibió jugar a fútbol americano, que era a lo que normalmente jugaban los chicos negros, y empezó a jugar a tenis. Su talento natural captó la atención de varios cazatalentos y gracias a él ganó una beca para la universidad, aunque también tuvo que cambiar de residencia porque en Virginia todavía había mucha segregación racial y, por ejemplo, no podía entrenar en pistas cubiertas porque no permitían la entrada de personas de color. No es de extrañar que uno de sus referentes e ídolos fuera el tenista Pancho Gonzales, otro rompedor en un deporte tan “blanco”.

Otro de los hitos que acompañan la biografía de Arthur Ashe es el de haber sido la primera persona afroamericana en formar parte del equipo estadounidense de Copa Davis, en 1963.

Estamos hablando de los años 60, tiempos de lucha y de cambio. Ashe utilizó su posición como personaje público y deportista de élite para abogar por los derechos civiles de todas las personas, aunque lo hizo más con el ejemplo que con la confrontación. Una de las anécdotas de su vida más recordada es su visita a Sudáfrica en 1973 después de que le hubiesen negado la entrada hasta en tres ocasiones.

arthur asheFuente: Wikipedia/Dominio público

En 1979 sufrió un ataque al corazón que hizo saltar las alarmas. Siendo una persona evidentemente muy deportista y sana, su caso llamó la atención sobre la posibilidad de que algunas dolencias cardíacas tuvieran un origen genético, algo que no se había tenido muy en cuenta hasta entonces. Recordemos que su madre falleció por problemas con el corazón, y su padre había tenido dos infartos justo antes del que sufrió Ashe. Pese a que le hicieron un bypass cuádruple, el tenista iba a volver a competir, pero tuvo que ser operado de nuevo y en 1980 se retiró oficialmente. Desde entonces Arthur Ashe prestó su imagen para promover un estilo de vida sano que ayude a prevenir una lacra tan grande como son los infartos.

Su retirada como jugador no le desvinculó del todo del mundo del tenis. Ashe ejerció de comentarista, escribió para varios medios de comunicación como la revista Time, y ejerció como capitán del equipo Davis de Estados Unidos durante varios años. Sin embargo, según él mismo expresó en más de una ocasión, su mayor aportación durante este tiempo, más importante incluso que los títulos de tenis que había ganado, es una especie de enciclopedia dedicada a investigar y rescatar los logros de los deportistas afroamericanos. A Hard Road to Glory: A History of the African-American Athlete es un libro que consta de tres volúmenes que siguen la historia del deporte afroamericano en Estados Unidos desde 1619. El ex tenista, junto con algunos colaboradores, dedicó años a esta obra después de que, buscando información para preparar una charla, se diese cuenta de que apenas había un libro que hablase sobre deportistas negros y que éste no estaba actualizado desde 1948.

Aunque no se hizo público hasta un tiempo más tarde, justo el año en que se publicó ese libro, en 1988, Arthur Ashe descubrió que tenía SIDA. Luego se supo que lo contrajo en una de las transfusiones de sangre que recibió en sus operaciones. Hay que tener en cuenta que entonces había muchísimos prejuicios respecto a esta enfermedad, por lo que Ashe prefirió mantenerlo en secreto. Ahora bien, en cuanto le preguntaron públicamente, se limitó a decir que “es posible”, y al poco tiempo dio una recordada rueda de prensa en la que aseguró que le había pasado lo que le había pasado, así que se adaptaría y que “seguiré adelante”.

Por desgracia, falleció en 1993 por una neumonía a pocos meses de cumplir los 50 años. Arthur Ashe es el nombre de la pista central del US Open y también de los premios que la cadena de televisión ESPN concede a deportistas que han cambiado el mundo gracias a su coraje, como el equipo de gimnasia artística de Estados Unidos. Arthur Ashe también es el nombre de todo lo bueno que tiene el deporte y de un señor de los pies a la cabeza.

 

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Acerca del autor

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Apasionado por demasiadas cosas y escéptico por naturaleza, decidí abrir NoCreasNada como un espacio para que cualquiera pueda expresarse sin ningún tipo de censuras.
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