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Autopoiesis

Autopoiesis - Ciencia

Hace más de 40 años, Humberto Maturana y Francisco Varela, dos biólogos chilenos acuñaban por primera vez el término de Autopoiesis para referirse al origen de los seres vivos. Fue en aquel entonces, recurriendo a fundamentos de la biología molecular que planteaban un concepto que revolucionaría el conocimiento científico de la época.

En el año 1984 ambos autores publicaban el libro “El árbol del conocimiento. Las bases biológicas del conocimiento” donde tratan en profundidad el concepto de Autopoiesis. El concepto aludido se puede entender como “la capacidad de los sistemas de producirse a sí mismo”.  Bajo la idea de que se debe conocer el conocer, Maturana y Varela argüían que todo ser vivo era capaz de conocer y por tanto había que observar (con el objetivo de conocer) ese acto en sí. Esto nos lleva a entender a los seres vivos como sistemas de dinámicas cíclicas, cerradas en sí mismas, como redes de autoproducción de los componentes moleculares que las constituyen.

Ahora bien, esto implica que los seres vivos son sistemas determinados por su estructura, es decir, “todo lo que ocurre en nosotros ocurre en la forma de cambios estructurales determinados en nuestra estructura, ya sean cambios propios o acontecidos en nuestras interacciones en el medio, pero no determinados por este”.

De este modo, se postula que los seres vivos son seres que se autoproducen, pues producen sus propios componentes a través de lo que se toma del entorno (interacción con el medio). Según Maturana esta característica se perdería al morir, es decir, dejaríamos de ser seres autopoiéticos. A esto Maturana le llama “perder la congruencia”, es decir, el ser vivo cuando deja de ser autopoiético, pierde su estructura, luego muere.

Es el sistema interno el que se ve modificado y esto implica que su “acoplamiento estructural” deja de mantener la organización y conservación que le hace ser lo que es, una entidad de clase definida por su ontogenia. Los cambios que resultan en el ser vivo producto de su interacción con el entorno, están desunidos por una perturbación del medio en el agente y determinados por su estructura.

Igualmente sucede con el medio respecto del agente y de manera general, todo lo que se percibe como una unidad presenta una determinación estructural. Para Maturana y Varela los seres vivos no son únicos ni en su acoplamiento estructural tampoco en su determinación, pero si en la Autopoiesis que los caracteriza. Ambos señalan “…la determinación y acoplamiento estructural se realizan en el marco de la continua conservación de la autopoiesis que los define…”. Esa metamorfosis ocurre a cada instante durante toda la vida, de manera continua.

Las aplicaciones que ha tenido este concepto, no deja de sorprender, pues ha llevado a la biología como disciplina a incursionar y dialogar con otras, como las Ciencias Sociales, la Psicología e incluso la filosofía.

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yogiqrosawa

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