Actividad

  • george poyser ha publicado una actualización hace 1 mes

    En ti descansan todas mis reflexiones. Desde mi niñez camine con lentitud, persiguiendo cada uno de tus pasos, cada huella quedo marcada en el tiempo. Naciste para ser luz que señale el camino. Te tornaste inmortal, en tan solo un instante. Perteneces a todas las épocas, porque eres la voz de los que no la tienen y el empuje de los que se rindieron en su primera caída. La historia se escribió con tus lágrimas para no ser olvidada. Cada letra fue dibujada en la arena, para hacer memoria de todas tus cruzadas.
    Inclino mi rostro y llega a mí los recuerdos, como pétalo que sacude el viento voy cediendo, ¿quien soy yo para hacerte resistencia? Y volver a juntar todo lo bueno que has dejado en el camino.
    Llevo en lo más íntimo de mí, tantas preguntas sin resolver, como si el mundo conspirara, en los que desean tus días de gloria y los que pretenden tu caída.
    Cuando llega el ocaso del día, aprendí a ir en busca de ti, donde los últimos rayos de la tarde, nos llama, a no desmayar, sonríe que la vida nos da una segunda oportunidad, donde sencillamente no hay nada que perder , con la firme convicción, que dejarte ir no es mi elección, librar la lucha es mi destino. Acelero mis pasos, ahora nada nos detiene.
    Desafiamos el tiempo, acortamos caminos, sostenemos voluntades, por el cual llegamos al mundo. Todos llevamos un héroe por dentro que llamamos en los momentos más inciertos, donde la duda reina y los castillos parecen de papel de lo rápido que se ven caer, ciertamente la dedicación todo lo alcanza y el llamado a empezar de nuevo es nuestro mayor legado.
    ¿Recapacito muy dentro de mí, y me examino, cuando creceré? Será cuando la humanidad te hará justicia y tú nombre ya no se marchite con más engaños, ahogando tu dolor en un mar de indiferencia como si no valieras nada o tan solo poco.
    ¿Será que se levantara la voz? Para mirar a quien da vida a todo ser viviente en medio de dolor, llenando aquel vaso frágil, que lo vuelva parte del milagro de la vida, para poder desafiar, las grandes cordilleras y los profundos abismos. Cuándo la energía nos abandona ¿será que volverá? Busco en ti una nueva inspiración, para llenar este vacío, que me consume por dentro, sin dar tregua alguna.
    ¡Que ciegos hemos sido! Cuanta riqueza desperdiciada, donde marcasteis un antes y después en la vida de cada uno de nosotros, donde decidimos tomar el arado y no mirar atrás. Tu semblante recorre cada estrella en el firmamento, sosteniéndola con firmeza, como si fuese parte de ella. La debilidad ya no nos acompaña tan solo pertenece a los días que hoy hace parte de nuestra historia.
    Madre, con cada gota que emana de ti haces fértil la tierra que te vio nacer, con tu entrega, haces la diferencia. Del polvo construiste hermosas torres, y de una pequeña simiente, vastas viñas, embriagas cada rincón donde habita tu presencia. Todo lo que tocas, vuelve a nacer de nuevo. Eres parte de nuestra historia de nuestras raíces, de los que nos une y ya nada nos puede separar.
    Construimos una realidad comprando el futuro con el presente, reconociendo que los sentidos siempre nos engañan haciéndonos creer, realidades que no existen y que su día de acontecer nunca llegará.