Sociedad

Borderline

Borderline - Sociedad

Hace más de un año que he aprendido a lidiar con este trastorno, a vivir con el, como si fuera una sombra, alguien que siempre está muy cerca de mí y que en cualquier momento me dejará en vergüenza con todas las personas.

 

Todos estamos expuestos a la presión social, a los estereotipos, a lo que es normal, o correcto, y al ver algo distinto a los patrones que ya están establecidos, intentamos sacarlo del camino, y enviarlo a una especie de lugar a donde van las personas «defectuosas».

 

Muchas veces tuve actitudes o comportamientos bastante diferentes, en verdad sentía que había una falla, algo que no estaba bien, como si fuera un rompecabezas mal armado y con piezas desiguales o rotas. Mi mente siempre iba muy acelerada, mis pensamientos eran muy densos y me abrumaban al igual que mis emociones. Había días, semanas, incluso meses en los que la depresión y la ansiedad me acompañaban todo el tiempo, me consumían, me dejaban completamente exhausta, y no solo eso, hacían que me alejara de todo y de todos, volviéndome una persona solitaria, triste, vacía, rota, incomprendida.

 

Cada vez que experimentaba un ataque de ansiedad, sentía que todas las personas que me rodeaban, intentaban arrojarme al lugar de los «anormales» o locos. Ahí permanecí durante casi toda mi vida. Cada vez que una falla era expresada, regresaba a ese lugar para intentar repararme, y cuando parecía que estaba solucionado el problema, siempre terminaba por fallar una y otra vez.

 

Los patrones sociales que se suponía que debía cumplir, me hacían tener más y más fallas. Más de una vez llegué a pensar que probablemente no tenía reparación, y que debía deshacerme completa, tal vez lo mejor era no existir más. Lo intenté. Muchas veces traté de eliminar mis fallas, y mis defectos, y convertirme en el producto inútil y defectuoso de la sociedad, que fue deshechado.

 
Los médicos dieron el diagnóstico: trastorno límite de la personalidad, mis fallas y defectos tenían nombre. Después de muchos intentos, me di cuenta de que no necesito ser una pieza perfecta, y que si no puedo encajar en algún sitio, habrá mucho otros más en donde si tendré un lugar.

La presión social siempre exigirá un estereotipo, algo que asignan como «correcto» o «normal», y que si eres diferente, eres una falla en el sistema, porque no puedes salirte de esos patrones, pero en realidad lo único que debería importar es ser uno mismo, sentirte libre de expresarte, y de decir lo que piensas y sientes, de no avergonzarte porque tuviste un momento de vulnerabilidad.

Ser borderline no me convierte en una falla, o en una persona defectuosa. Tal vez tengo comportamientos distintos, tal vez mis emociones son muy intensas o susceptibles, tal vez soy muy emocional, inestable, ansiosa, depresiva, y con muchos problemas más, pero soy muchas piezas que intentan repararse, no soy perfecta y jamás lo seré, y ninguna otra persona tampoco lo será.

¿Te ha gustado el artículo? ¡Valóralo!

4.80 - 40 votos
Cuanto más alta sea la valoración más visible será el artículo en portada.
¡Compártelo en las redes sociales!

Acerca del autor

Chica gris

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Únete a la comunidad de NoCreasNada

¿Te gustaría compartir tus inquietudes y ganar seguidores por todo el mundo?

¿Eres una persona inquieta y quieres descubrir a más gente como tú? 

Únete a NoCreasNada.

Además, te pagaremos por las visitas que recibas.

Más Información