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Camino o el fanatismo religioso en España

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CAMINO O EL FANATISMO RELIGIOSO EN ESPAÑA

Nota: la película que se analiza está basada en hechos reales, pero, por respeto a la familia, omito el nombre real de la niña en la que está basada la historia. Mi intención en este artículo es analizar la película Camino y hablar del fanatismo religioso en España. En ningún momento pretendo ofender los sentimientos religiosos de nadie, tan solo expresar una opinión personal.

Camino es una película dirigida por Javier Fesser en 2008, conocido por películas como El milagro de P.Tinto, Al final todos mueren o, más recientemente, Campeones. La cinta obtuvo seis premios Goya entre los que se encuentran los de mejor director, mejor película y mejor actriz revelación (la jovencísima Nerea Camacho, que interpreta el personaje en el que está basado el filme), compitiendo con películas como Los Girasoles ciegos o Solo quiero caminar.

Antes de hablar de la película, hay que decir que esta provocó una fuerte controversia, al retratar a una familia del Opus Dei (la cual se desvinculó por completo de la película) y estar todo lo que aparece basado en hechos reales, según afirma el director. En palabras del mismo: «Me he dejado llevar para entender y descubrir a cada uno de los personajes, de cómo buscar la felicidad o estar sumido en la tristeza».

Camino es una película que nos relata la vida de una joven de 14 años a la que se le diagnostica un tumor maligno que provocará su muerte 10 meses después. El nombre está basado en el libro homónimo del fundador del Opus Dei, José María Escrivá de Balaguer, basado en Los Evangelios.

En mi opinión y, como es obvio, el nombre de camino en la película no es otra cosa que la vida entendida como un sufrimiento que nos hace ganarnos el cielo (cosa que, claro, no comparto en absoluto) y en el que la muerte es entendida como una bendición. En la película, el fanatismo religioso (y es por esto último por lo que creo que la película es reivindicable hoy día, 10 años después, porque este ha llegado ya a cierto punto que cansa, tanto por un lado como por el otro) es llevado hasta el extremo, no solo por el lavado de cerebro que sufren Camino y su hermana (numeraria del Opus Dei) por parte de la organización, sino por la manipulación por parte de la madre de estas, Gloria (Carme Elías), que supone la inocencia manipulada de unas jóvenes que tan sólo soñaban y querían soñar con el descubrimiento del primer amor.

Evidentemente, la niña no es otra cosa que una mártir, y así lo entiende la organización (recordemos que la joven está camino de ser canonizada en la vida real) y su familia, salvo el padre (Mariano Venancio), cuyo amor verdadero está y estará siempre por encima de toda creencia religiosa y cuya única misión en su vida desde que su hija enferma será hacerle la vida lo más feliz posible. Por ello, frente al fanatismo religioso de la madre, nos encontramos con el amor (truncado, eso sí) del padre.

Yo creo que, aunque se pueda aprender mucho del sufrimiento, hemos venido a esta vida a disfrutar y a ser felices y así es como debería ser. The Long and Winding Road (El largo y tempestuoso camino), que cantaba Paul McCartney, no es para mí.

La única ilusión de Camino frente a su sufrimiento son sus sueños, sus fantasías. Soñar la libera de este mundo opresor, que acaba con toda ilusión. Hay que decir que estos sueños están basados, en parte, en Alicia en el País de las Maravillas (Lewis Carroll), ya que vemos a personajes como el sombrerero, que tiene la capacidad de hacer magia, y al fin al cabo estas fantasías son un homenaje a los cuentos tradicionales de nuestra cultura. La música es realmente excelente y dota a la película de una alegría y un dramatismo especial.

Antes de enfermar, Camino se apunta a una asignatura extraescolar, teatro, en la que conocerá a Cuco, y ambos se enamoran inmediatamente, pero la enfermedad la apartará de toda posibilidad de conocer al joven y la carta que este le envía al hospital nunca llegará a su destino.

Pero no todos los sueños (que en la película no queda muy claro si son sueños o fantasías) son agradables. Hay un sueño recurrente con un ángel de grandes alas negras que la persigue y ante el cual Camino siente pavor. Este no es otro, en mi opinión, que el Ángel caído, como símbolo de sus «pecados», que serán castigados. A la par, el ángel muestra el lado oscuro de la religión, que no es otra cosa que el miedo a dios.

No obstante, he de decir que la hermana de Camino, durante unos momentos y frente a la muerte de Camino en el hospital, sufre una especie de breve catarsis en la que llora, en lugar de estar contenta como la mayoría de los asistentes ante este macabro espectáculo, y se libera por unos momentos de su lavado de cerebro.

Muchas personas que han estado cerca de la muerte dicen que en el momento de morir vemos como un gran túnel que nos conduce a un lugar blanco como la nieve, pero lo que Camino ve al morir es a su primer amor, con el que baila: de esta manera, la muerte de la joven en la película es entendida como amor.

«El sentido del misterio es la única emoción que se expresa con más fuerza en el arte que en la vida».

Stanley Kubrick.

 

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Acerca del autor

Rafa Mateos

2 comentarios

  • “Yo creo que, aunque se pueda aprender mucho del sufrimiento, hemos venido a esta vida a disfrutar y a ser felices y así es como debería ser.”. Comparto tu opinión, pero como ves, hay mucha gente que cree lo contrario, a la historia nos podemos remitir. Y por cierto, The long and winding road, a pesar de su mensaje y de su melancolía, sirve para disfrutar también, 😉

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