Sociedad

CIVIBUS CIVILITATEM



CIVIBUS CIVILITATEM - Sociedad

Cívico. Civismo. Civilizado. Civilización. Qué grande nos viene el traje.

En este siglo del conocimiento, de la cibertecnología, de los vehículos autónomos, de los drones sin piloto que interceptan y eliminan.
Del chip de silicio que ejecuta con precisión matemática las órdenes y códigos insertados entre invisibles ebras de fibra óptica, alimentando la IA (Inteligencia Artificial) que se adivina como inminente.
De una cascada de nanotecnología que se adentra en nuestro torrente sanguineo, abriéndose paso hasta las células que se deterioran y desprograman, debilitando nuestro organismo, reprogramando sus funciones y revertiendo la degeneración del sistema nervioso, muscular y óseo…
De ingeniería molecular que desmenuza la materia más allá del quark, hasta el bosón de Higgs. La partícula de Dios que explica el sentido mismo de la Creación. Partículas sub-atómicas que son fragmentadas en colisionadores descomunales de kilométricos recorridos subterráneos.
Del bluetooth, que envía la música a través de las estancias hasta el altavoz, que la reproduce, como aquel mago que recorre con su aro metálico el cuerpo de su bella asistente que levita milagrosamente, sin toparse con ningún hilo sustentador.

Y sin embargo, ciudadano; ¿ por qué cuando tomo asiento junto a tí, en el tranvía, por la mañana, tus piernas me ceden el paso, a modo de barrera que sube y baja, perezosas, para volver a depositarlas, fastidiado, sobre el mismo asiento frontal que ocupas y ensucias sin rubor, disuadiendo a otros pasajeros que puedan descansar como tú mismo estás haciendo?
¿ Por qué, ciudadano, si la mucosa de una flema obtura tu garganta no esperas a deshacerte de ella en un lugar discreto, apartado de toda mirada y de todo calzado que pueda transitar sobre ella? Preferible no contemplar semejante fluido humano, y menos si cabe, pisar en él.
Ciudadano; que compartes el cuarto de baño con tus compañeros de trabajo y te desentiendes completamente de las consecuencias de un proceso de evacuación desordenado y errático, ¿ Acaso crees que hay arte en ese cuadro esperpéntico que no limpias? Más bien decadencia… o demencia.
Ciudadano; que hablas mientras masticas, mostrándolo todo a tus comensales, que apartan la mirada asqueada sin entender muy bien porqué mamá o papá no corrigieron a tiempo ese mal hábito sólo excusable en niños pequeños.
Ciudadano de a pie, que alimentas tus fantasías más primarias escaneando sin disimulo las formas de esa mujer sin acordarte de que tú mismo tienes esposa e hijas en casa. ¿ Acaso consientes que los demás nos comportemos de igual forma con ellas?
¿ Es que no eres capaz, nunca, de acompañar con suavidad la puerta de tu domicilio cuando sales de casa para el trabajo a las 6 de la mañana?
¿ Es que no te han enseñado a saludar o a despedirte de las personas que comparten contigo un recinto cerrado, cuando entras o sales del mismo?
Tal vez, entonces, considere que en tanto en cuanto la tecnología se expande el civismo del hombre retrocede.
Tal vez, también, quizá,  me equivoque.

¿Te ha gustado el artículo? ¡Valóralo!

5.00 - 8 votos
Cuanto más alta sea la valoración más visible será el artículo en portada.
¡Compártelo en las redes sociales!

Acerca del autor

OGB1974

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Únete a la comunidad de NoCreasNada

¿Te gustaría compartir tus inquietudes y ganar seguidores por todo el mundo?

¿Eres una persona inquieta y quieres descubrir a más gente como tú? 

Únete a NoCreasNada.

Además, te pagaremos por las visitas que recibas.

Más Información