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Literatura

Construyendo Un Mundo. Parte I

Construyendo Un Mundo. Parte I - Literatura

Continuamos los consejos sobre escritura con una nueva guía de ayuda, en esta ocasión para crear el mundo de nuestra historia. Esto es especialmente importante en géneros como la Fantasía o la Ciencia-Ficción, donde utilizamos una increíble cantidad de recursos que no existen en la vida real. Obviamente, si escribimos basándonos en lugares y hechos reales, la cosa cambia, y en este caso no necesitamos de esta guía. Por mucho que tengamos unos personajes increíblemente carismáticos y bien construidos, de nada nos servirán si el entorno en el que se están moviendo está vacío y carente de vida y sentido. Es por eso que debemos aplicar algunos criterios clave para darle forma al escenario de nuestra obra, de forma que el lector sea capaz de imaginarlo e identificarse con los sucesos que en él ocurren.

 

Para ello, vamos a tener en cuenta estas tres ideas que nos serán de gran ayuda para dar vida a ese pequeño gran espacio nacido de nuestras mentes creativas:

 

1.Atención a la sociedad y economía. Seamos realistas, el mundo en el que nos movemos se rige por unas leyes, unos estatus sociales y una economía que dependen del lugar donde nos encontremos. El marco de fondo de nuestra historia no puede ser menos, y si bien puede imitar la estructura del mundo real, quedará mucho más impresionante si tiene unas normas originales y creativas que sorprendan y den un soplo de aire fresco al lector. Estructura tu sociedad con jerarquías (¿quién manda? ¿a quién tiene por debajo? ¿quiénes son sus subordinados? ¿se puede alcanzar un estatus social superior o se distribuyen por nacimiento?…) que permitan hacerse una idea del funcionamiento general del mundo. Crea una moneda, o una forma de intercambio que utilizarán sus habitantes para conseguir productos que no pueden producir por sus propios medios, así como la forma de obtener dichos recursos (¿se ganan solo trabajando? ¿hay algún tipo de trabajos de riesgo que pueden asumirse para lograr más beneficios? ¿hay un solo tipo de moneda de cambio o existen varias de distinto origen?…).

 

2.Detalla cómo son sus paisajes y organiza un mapa. ¿Cómo describirías sus montañas, valles, bosques o mares? ¿Qué características tienen sus pueblos y ciudades? ¿Existen varios países, reinos, continentes, etc. con alguna característica concreta? Todos estos aspectos deben ser tomados en cuenta a la hora de estructurar el mundo. Saber en qué parte del mundo está una ciudad, dónde queda un reino en concreto o qué superficie ocupan los mares es algo que puede resultar más sencillo si hacemos un esbozo de cómo imaginamos el mundo, el cual ya iremos perfeccionando con tiempo y dedicación. Ese esbozo nos hará la vida más fácil, sobre todo a la hora de narrar los viajes de nuestros personajes, ya que podremos ver en tiempo real qué dirección están tomando. Además, describir los rasgos de cada lugar ayudará al lector a crear una imagen mental de cómo son realmente, y sumergirse con mayor eficacia en la obra.

 

3.Cuida la ambientación. En el mundo real podemos encontrar lugares con diferentes ambientaciones. No es igual el estilo cultural y arquitectónico de Europa, que el de Asia o África. Podemos tratar de crear un mundo que alterne entre diferentes estéticas, o centrarnos en una sola, cosa que suele ser más cómoda, pero a la vez llevar mucho tiempo de investigación para acercarse lo máximo posible a lo que intentamos transmitir. Mientras nuestros personajes viajan por este mundo, deberemos definir con detalle la cultura y el estilo de los diferentes lugares que vayan surgiendo, de forma que una vez más nos permita generar esa imagen mental que tanto queremos lograr en nuestro lector. Esto se logrará describiendo los objetos y lugares que aparezcan con el detalle adecuado, y hablando de las costumbres del lugar, de sus leyendas, de su gastronomía, entre otras cosas.

 

En resumen, siguiendo estos tres consejos, podemos aclarar ciertas dudas relativas a la construcción del escenario de fondo de nuestra novela, ya que así podremos imaginar los personajes que ya hemos creado en situaciones y lugares de distinta índole, en los que nuestra imaginación fluirá mejor todavía que si se moviese por un plano vacío y sin vida. Tener la imagen en mente y saber transmitirla a los lectores, es una forma maravillosa de hacer prosa, que sin duda traerá a varios lectores a leer nuestro texto. ¡Nos leemos pronto con más artículos relacionados con la literatura!

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Acerca del autor

Synjer

2 comentarios

  • Pienso que la creación de escenarios y contexto ”físico” es un punto débil que a menudo se puede olvidar sin querer, o al menos yo sufro mucho ese error. Gracias por tus consejos, a ver si logro ponerlos en práctica y así voy mejorando. Nos leemos 💖

  • Es artístico el hecho de crear, me apasiona esa idea. Así como lo define Louis Vax “el relato fantástico presenta hombres comunes del mundo real ubicados repentinamente ante un fenómeno inexplicable”, lo cual causa una gran sensación en los lectores por estar tan cerca de lo real. Uno casi tiene que creerlo!. Buen tema, describe los aspectos que hay que tener en cuenta a la hora de narrar.

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