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Cuando eres tu quien oprime (I)

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Cuando eres tu quien oprime (I)

 

 

A lo largo de la historia de la humanidad nuestra relación con los animales ha ido degenerando cada vez más. El ser humano ha pasado de pedir disculpas a los espíritus de los animales asesinados para alimentacion[1], a abusar de ellos de la forma más cruel. Experimentación animal, mascotismo, el negocio de la industria cárnica, tráfico de animales, etc., no son más que manifestaciones crueles de lo que se conoce como especismo.

Término que es reconocido por la Real Academia de la Lengua Española desde finales de 2018. Se han reconocido dos acepciones para este término: en primer lugar, se entiende por especismo la discriminación de los animales por considerarlos especies inferiores; en segundo lugar, el especismo es la creencia según la cual el ser humano es superior al resto de los animales, y por ellos puede utilizarlos para beneficio propio.[2] Sin embargo, este término viene utilizándose desde que en 1970 lo acuñara Richard D. Ryder, psicólogo, filósofo y activista por los derechos de los animales.[3]

¿Influye el hecho de que nos consideremos inferiores ante determinadas personas o autoridades, para que creamos que es necesario pensarnos superiores a alguien? Porque los animales no humanos, (nosotros también somos animales) no son algo, sino alguien. Con el mismo interés que los humanos de no sufrir.

Ser dominados y dominadas y querer dominar, así son programan.

¿Hay algún tipo de discriminación que no implique violencia? Si reconocemos definitivamente que no somos superiores, ¿por qué abusamos de nuestros y nuestras semejantes? No hace falta querer informarse mucho para saber cómo actúa la industria cárnica, producir más por menos, a costa de lo que sea, con el maltrato que conlleva.[4] Informarse de si es necesario el consumo de productos animales para una alimentación sana y equilibrada, o que opción es más o menos saludable. O mostrar las cifras de abandono y maltrato de animales domésticos, es muy bonito ir a comprar un animal como si fuera algo, para cansarse al poco tiempo de ver que ese alguien necesita cuidados. Fomentar la adopción responsable debería ser la salida si quieres convivir de una manera más sana con alguien de otra especie. Respecto a la experimentación animal, todo está testado en animales, la pasta de dientes, el detergente, el tinte, gel, champú, etc., de la forma más cruel.[5]  [6]

Pero todo ese sufrimiento no nos importa, nosotras y nosotros sufrimos y el sufrimiento del resto nos da igual. “Es ley de vida”, no lo es, en la medida que ese sufrimiento depende de tus acciones, de tu consumo y de si te apetece a ti plantearte o no que hay un problema. Tus acciones SÍ importan, del mismo modo que pueden dañarte o beneficiarte a ti, pueden dañar o beneficiar al resto.

 

Investiga, reflexiona, decide. Porque no es decidir hacer las cosas “porque siempre se han hecho así”, tampoco es decidir hacer las cosas de determinada manera porque así las hace la mayoría.

 

 

[1] Lenoir Frédéric. Carta abierta a los animales (y a los que se creen superiores a ellos). Barcelona. Editorial planeta. 2018. Página 30.

[2] Especismo. https://dle.rae.es/?id=GX58T29

[3] Especismo. https://es.m.wikipedia.org/wiki/Especismo.

[4] Para más información http://traslosmuros.com/

[5] Véase más sobre experimentación animal en https://es.m.wikipedia.org/wiki/Experimentaci%C3%B3n_con_animales

[6] Véase más sobre experimentación animal en https://www.animanaturalis.org/543 (CONTRA LA EXPERIMENTACIÓN CON ANIMALES, DESDE UNA PERSPECTIVA CIENTÍFICA)

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Andreafm

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