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CUANDO UN HIJO PATUNO SE VA…

CUANDO UN HIJO PATUNO SE VA… - Salud

CUANDO UN HIJO PATUNO SE VA…

Los que tenemos la alegría de haber compartido parte del camino con alguien que incorporamos a nuestra familia como si fueran hijos, sabemos que es un tiempo difícil el despedir a nuestro cercano, complicado el no extrañarlo, y además pensar que nos gustaría tenerlos todavía, aún a costa de creer que la decisión sólo depende de nosotros.

Tal vez deberíamos actuar mirando retrospectivamente, haciendo una revisión con el corazón, y pensando que nos han elegido y regalado la alegría de ser parte de nuestra existencia, que han estado dándonos lo mejor que ellos tenían, todo su amor, su fidelidad y confianza, el respeto, la compañía desinteresada y cálida y ese espacio de tiempo sagrado que hemos compartido juntos.

Desde el inmenso placer de haberlos tenido, saber despedirlos es una cuestión de honrar el tiempo transcurrido juntos.

Ellos son grandes seres, de una inteligencia netamente superior a la nuestra, que se demuestra por su intensa conexión con la tierra toda y con todos sus habitantes, sin excepción.

Conforman una red que congrega un grupo etáreo, y a ese grupo regresan casi inmediatamente después de cumplir con una misión o aprendizaje determinado.

Nos enseñan la labilidad de la vida, y así como se despiden vuelven a la fuente creadora, para poder volver a encarnar en muy corto tiempo, con una nueva misión, ayudando a la humanidad.

Pero si nosotros los retenemos con nuestros deseos terrenales, con nuestros apegos, sufriendo por su falta, pidiendo por ellos, para que no se vayan, se sienten tironeados y no pueden elevarse como deberían hacerlo, casi inmediatamente después de morir.

Ellos también sufren por nosotros, porque fuimos sus amigos inseparables, y si no los ayudamos con una firme decisión de dejarlos partir, se pierden de regresar a la luz, quedando en un espacio de oscuridad y tristeza, apegados a nuestros propios apegos terrenales.

En honor a todos los que han partido voy a dejarles una oración…

Amigo mío, compañero de mi existencia, hoy te despido con el corazón lleno de Amor por todo lo que aquí compartimos.

Fuiste mi guía y mi luz, los ojos que acompañaron mis pasos y me llenaron de cariño el alma. Fui tu mejor oportunidad para que siembres en esta humanidad un gesto de Amor verdadero, sin intereses personales. Hiciste todo muy bien y mucho más!

Por eso hoy te despido con todos los honores que has sabido ganar. Fuiste, has sido y serás mi gran amigo, más allá del tiempo y la distancia, donde el Amor no conoce límites. Algún día volveremos a encontrarnos y a compartir existencias; mientras tanto deberemos seguir sendos caminos…

Hoy te despido, te dejo partir hacia tu nuevo destino, donde la fuente de luz te espera…

Mi corazón te agradece el haberme elegido. Por eso te despido aquí y ahora, dejando que tu cuerpo alimente la Madre Tierra.

Le pido al Gran Espíritu que conduzca tu alma, dirigida por los cuatro Espíritus de los puntos cardinales, el Norte, el Sur, el Este y el Oeste… Para que puedas ser de nuevo Uno con la fuente de luz y brillar desde tu cielo.

Que tengas Paz en el alma, sabiendo que mi corazón está también se siente en Paz!!!

Así es, y así será!

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Mi nombre es Blue.

Gracias!!!

 

 

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