Política

Entre Cuauhtemiñas te veas

Entre Cuauhtemiñas te veas - Política

En una de las regiones más bellas del país, un tipo de incipiente calva y espalda encorvada está hilando una madeja con los sentimientos desbordados de una población que emocionada grita: ¡Yooo soooy ‘tim’ Cuauhtémoc! Lo de ‘tim’ es por la palabra “equipo” en inglés, pero como sea, este cuate la está rompiendo.

La gente quiere formar parte de una historia tipo holywoodezca protagonizada por Cuauhtémoc Blanco Bravo en el estado de Morelos, la del personaje de origen humilde y triunfador que llega para hacer justicia social. Bueno, no todos piensan igual. Unos lo miran con esa lupa que adquirieron en la secundaria y lo desprecian a priori porque creen que, el Temo, no tiene la preparación ni puede hacer las cuauhtemiñas necesarias para desempeñar un buen gobierno.

Es normal que andemos por la vida poniendo las cosas y a las personas bajo lupas de mercería etiquetándolas de tal o cual manera, porque así nos enseñaron y cada quien trae su llavero de prejuicios. Ya los escucho decir que el Cuáuh no pela un chango a nalgadas y que ‘por eso estamos como estamos’.

Pero antes de que terminen de descalificar al aún ídolo mexicano, a propósito del mundial de futból, hay que aceptar que a estas alturas del partido Cuahtémoc Blanco tiene más experiencia y conocimientos sobre administración pública que la mayoría de los mexicanos. Los resultados que ha dado en la alcaldía de Cuernavaca tienen muy contentos a buena parte de los morelenses ya que todo parece indicar que El Cuáuh será el próximo gobernador de ese hermoso estado.

Los despistados dirán que las encuestas son un solo disparate porque, repito, nos enseñaron a pensar que las cosas son de cierta forma y hay que aceptarlas así durante toda la vida. Pero lo que no nos han dicho, quizá por mulas que son, es que la constitución otorga el derecho a votar y a ser votados sin excepción a futbolistas, maestros, abogados, amas de casa, estilistas, albañiles, cerillitos de supermercado y hasta a las tías de las muchachas.

Además, en muy mi limitada opinión, la formación personal no se obtiene exclusivamente en las universidades porque en esos espacios académicos solo se estudian un número determinado de materias y párenle de contar. Digo, la esencia del desarrollo personal que te permite desempeñarte mejor se da después, ya cuando andas en la calle ensuciándote las uñas y escurriendo el sudor día tras día, pasando como todo hijo de vecino por cada una de las vicisitudes de la vida.

La formación personal, insisto, tiene qué ver más con todas esas cosas que aprendes en términos de cultura, valores y principios, con las habilidades y experiencias que vas adquiriendo y te van formando como a una palmera hojita por hojita. Pero también la trayectoria personal puede llegar a ser pobre, desastrosa, independientemente de que ganes mucho dinero y cuentes con un posgrado por la Universidad de Harvard.

Lo que estamos viendo en el caso del Cuáuh estimados lectores y lectoras, es un reflejo del cambio que está sucediendo en nuestra forma de pensar, ver y entender las cosas del mundo que nos rodea. Se trata de un fenómeno social que grita per sé que tú, nuestro vecino y un servidor, somos igual de valiosos y que podemos lograr lo que nos propongamos incluidas unas cuauhtemiñas políticas para bien de nuestro país.

¿Te ha gustado el artículo? ¡Valóralo!

4.00 - 1 voto
Cuanto más alta sea la valoración más visible será el artículo en portada.
¡Compártelo en las redes sociales!

Acerca del autor

Jorge Luis Amparan

Deja un comentario

Únete a la comunidad de NoCreasNada

¿Te gustaría comenzar a escribir y además poder ganar dinero mientras tanto?
Escribe en NoCreasNada y te pagaremos por las visitas que recibas.

Más Información