Sociedad

De cinturones y obscenidades

De cinturones y obscenidades - Sociedad

A continuación voy a tratar lo que me parece, ridículo como la situación que le sucedió a un adulto mayor que estaba por viajar a la ciudad de Bucaramanga. Voy a exponer los argumentos que me llevan a defender la idea de que, está siendo castigado injustamente.
A falta de ideas originales, decidí poner en el buscador «cosas horribles». Saltaron resultados como «cosas horribles que le pasa a la gente que no lee la biblia»… sinceramente, no me interesó en absoluto. Pero después, encontré que en Canal 1, hay una noticia sobre un adulto mayor de 75 años que fue sometido a una requisa, por activar el detector de metales en el aeropuerto El Dorado en Bogotá D.C..
Al escuchar al señor Jorge Enrique Mesa, él cuenta que al pasar por el detector de metales del aeropuerto, que sonaba incluso después de haber sido obligado a quitarse la correa; tiene dos calzas metálicas en las muelas. La persona perteneciente al grupo de vigilancia aerocomercial que estaba haciendo el procedimiento de requisa, empezó a discutir con él y  mientras la tensión iba aumentando, el vigilante le hizo levantar las manos. Ahora bien, el señor Mesa no tenía puesta esa correa que soportaba los pantalones en su lugar y la gravedad hizo lo suyo. En estos momentos se niega a pagar una multa de casi dieciocho millones de pesos por «actos obscenos».
Después de esto, ¿es realmente necesario que se le calificara a este incidente como un acto obsceno? Según la RAE (Real Academia Española), obsceno es: ‘Ofensivo al pudor o a la moral sexual’. Y el pudor es: ‘Honestidad, modestia, recato’. Ya que este hombre no tenía la intención de perder su pudor, se le está imponiendo una multa por algo que definitivamente no ofende al recato porque el afectado en su intimidad fue realmente él. Quiero decir, es jodidamente ofensivo que al pobre hombre lo hagan quitarse una correa a pesar de él avisar que se le caerían los pantalones si lo hacía. Y tal vez eso no tenga tanta relevancia, lo realmente ofensivo es que lo acusen de cometer inmoralidad cuando a las claras, fue un accidente.
En la actualidad, la gente se burla de vídeos en que extraños, pasan vergüenzas por caídas, hacer comentarios que califican de estúpidos o por hacer cosas que simplemente dan pie para hacer mofa de esto. Estoy seguro de que la gente que se encontraba en el lugar, no dudó en reírse del señor Mesa o de escandalizarse porque un adulto mayor tenía los pantalones abajo. En el caso de las mujeres, ¿se habrían escandalizado si él fuera un hombre joven y musculoso? Dado que en la actualidad, se convirtió en un objeto de consumo, algo que se puede poseer aún si no se puede tocar. Si el hombre en cuestión hubiese sido un modelo de ropa interior marca Calvin Klein, no habría supuesto ningún peyorativo de acto obsceno. Pero como era un viejito, con arrugas, con pantaloncillos, con una barriga incipiente de los años que lo acompañan… Fue algo que disgustó al público y seguramente, también al vigilante.
Es importante destacar que estamos en un tiempo donde, nos da asco lo arrugado, lo que tiene manchas, lo desproporcionado. Lo tabúes del cuerpo son lo más jodido que hay. Pero claro, ya no tanto por esa creencia burguesa del recato frente a la desnudez. Hoy, se hacen exposiciones del desnudo; es arte, una representación de un cuerpo (usualmente femenino) curvilíneo, con la piel tersa, con rasgos finos. Que sí, agrada a la vista, despierta deseo, para algunos significa alguna cosa abstracta sobre la levedad del ser, qué sé yo… Pero es nombrado arte, y así, ya no es obsceno, así ya nadie es perturbado por ver algo como eso.
Pero claro, el cuerpo de un anciano está trajinado por los años; ya no es deseable. No es un objeto, con la única función de que se pueda depositar el deseo sexual de otro en él. No por impedimento, sino porque se considera como algo feo, porque la vejez ahora, se convirtió en un estado corporal vergonzoso, Sibilia (2012).
Para concluir, comenzando porque él no merecía esa multa; en ningún momento perpetró un acto en contra de los presentes. Todo fue una consecuencia del malentendido que tuvo con la vigilancia del aeropuerto, acontecimiento en el que apoyo completamente el hecho de que se niegue a pagar por algo que él no propició, pues ellos se escudan en un supuesto acto de depravación, cuando en realidad fue víctima de una mala experiencia.
Escrito por: Cam
Comunicación Social – Periodismo
Febrero, 2019

¿Te ha gustado el artículo? ¡Valóralo!

5.00 - 1 voto
Cuanto más alta sea la valoración más visible será el artículo en portada.
¡Compártelo en las redes sociales!

Acerca del autor

Cam Montoya

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.