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¿deben Evitar El Contacto Con El Gato Las Mujeres Embarazadas?

¿deben Evitar El Contacto Con El Gato Las Mujeres Embarazadas? - Salud

¿Por qué los gatos?

Los gatos pueden ser transmisores de una enfermedad, la toxoplasmosis, una enfermedad parasitaria producida por un protozoo, el Toxoplasma gondii, que de afectar a las mujeres durante el embarazo, puede causar malformaciones en el feto o incluso el aborto.
Pero la toxoplasmosis en gatos es una enfermedad poco frecuente. Los gatos se infectan al comer carne poco cocinada, cazando presas infectadas, bebiendo agua contaminada, durante la lactación o durante la gestación por paso a través de la placenta en madres que no hayan tenido contacto previo con el parásito. Dependiendo del estado inmunológico del gato, este manifestará clínicamente la enfermedad o quedara como portador de la misma (sin síntomas clínicos).

El gato es el único animal que puede eliminar en las heces las formas infectivas de la toxoplasmosis. La infección no se produce, por tanto, tocando o acariciando al gato. Además, debemos tener en cuenta que las heces recién eliminadas de un gato no suponen un riesgo, puesto que los ooquistes (formas de resistencia del T. gondii) eliminados necesitan entre 24 horas y 5 días para ser infecciosos.

Es erróneo asumir por tanto que el origen de la infección es siempre por contacto con un gato. Numerosas estudios científicos demuestran que el contagio de T. gondii a los seres humanos por contacto con las heces de gato infectado es poco probable. La mayoría de las infecciones se produce por ingesta de carne poco cocinada, de vegetales u hortalizas contaminadas, de leche cruda de cabra, bebiendo agua contaminada, ingiriendo directamente restos de heces de gatos infectados o por contacto directo con suelos contaminados.

En mujeres embarazadas puede provocar abortos, muertes neonatales, importantes malformaciones congénitas y secuelas neurológicas graves en el feto. La manifestación del cuadro clínico depende del momento en el que se produce la infección (mayor gravedad si se produce en el primer trimestre de gestación). Estas manifestaciones se producen siempre y cuando la madre sea seronegativa, es decir, que nunca haya sido expuesta a toxoplasma. En mujeres que hayan tenido contacto con el parásito antes de la gestación se ha desarrollado inmunidad frente a toxoplasma y por lo tanto, nunca se producirá el contagio al feto.

Aun así, ¿Cómo podemos minimizar esos riesgos?

1. Limpiando la bandeja de nuestros gatos a diario. Y desinfectándola periódicamente con agua hirviendo o el vapor a presión, ya que los ooquistes son resistentes a la mayoría de los desinfectantes.

Heces de gato

2. Alimentando a nuestros gatos con comida comercial y, en el caso de alimentarles con carne, ésta debe ser cocinada a altas temperaturas. Así mismo, se debe evitar que cacen.

3. Evitando que las mujeres embarazadas manipulen la bandeja de arena. Si esto no fuese posible, es recomendable que lo hagan con guantes desechables y mascarilla.

4. Por último, existe la posibilidad de realizar pruebas de sangre y heces para determinar si nuestro gato es seropositivo o seronegativo y si está eliminando oquistes en las heces.

Teniendo en cuenta las evidencias científicas disponibles, está totalmente injustificado el abandono o rechazo de los gatos en caso de un embarazo en la familia.

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juangarcia90

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