Política

El Discurso de Pablo Iglesias y su Golpe de Estado

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Discurso Pablo Iglesias

Ha sido enormemente sorprendente que durante estas últimas campañas electorales y la anterior no se haya concedido suficiente importancia al camino real que está tomando el partido de Podemos. Y no me refiero exclusivamente a los cambios de discurso de Pablo Iglesias. Ni los medios de comunicación, ni sus rivales políticos ni ninguna parte de la comunicación pública está hablando lo suficientemente claro de lo que realmente representa el partido de Pablo Iglesias.

Oímos constantemente a otros partidos hablar de que si son populistas, que si sus promesas son irrealizables, que si se trata de un cambio a peor, de los cambios de discurso de Pablo Iglesias… pero en ningún caso se habla claro de algo que parece más que evidente al ver la evolución de este partido. Y es que su único objetivo es dar un golpe de estado encubierto.

Puede que suene extremo. Siempre suena así antes de que ocurra. Nadie se imaginó cómo sería el régimen chavista antes de que llegara, o la guerra civil antes de la guerra civil, cualquiera de las mundiales antes de que ocurrieran, o la revolución francesa, o que Lehman Brothers fuera a quebrar una semana antes de que pasara… Tendemos a pensar que el status quo es mucho más sólido y estable de lo que realmente es. Siempre parece una locura que las cosas puedan cambiar de forma tan radical. Pero esta gente ha venido a tomar el poder y no soltarlo nunca. A restringir las libertades que nos otorga el Estado de Derecho.

Argumento debajo con tres claves esta acusación que admito que es muy grave y que a muchos les parecerá una locura mientras a otros muchos les pueda parecer evidente.

Los cambios de discurso de Pablo Iglesias

Por supuesto, todos los partidos políticos tienden a prometer más de lo que están dispuestos a cumplir. Hemos visto que nadie ha cumplido la política de pactos que dijo que iba a mantener antes de las elecciones. Las subidas de impuestos del PP tras anunciar bajadas. Las promesas de atajar la corrupción, de parar los recortes, etc.

Pero no confundamos eso con los cambios de discurso de Pablo Iglesias.. Éstos afectan a la misma base de su ideología, niegan propuestas absolutamente revolucionarias del pasado para conseguir ganar las elecciones en el presente, las vuelven a convertir en parte de su discurso cuando conviene, y ya nadie sabe qué harán en el futuro. Elementos que no forman pequeños matices de un programa, sino que pueden, cada uno de ellos, cambiar el futuro de un país de una forma irreversible o, cuando menos, durante una o varias generaciones. Enumero algunos de los casos, y adjunto links de Youtube para documentarlos:

  • La salida del euro frente a la apuesta actual por la permanencia.

    • La salida de la OTAN frente a la permanencia.

    • La defensa de líneas rojas en relación a los referéndums de autodeterminación
    • El impago de la deuda, frente a la auditoría de la misma (con la incertidumbre que genera que ni ellos aclaren qué quieren decir con auditoría o hasta dónde puede llegar ésta)

    • La antagonismo con los medios de comunicación privados, para pasar a defenderlos en la actualidad

    • La utilización de otros países, principalmente Venezuela y Grecia, como referentes de sus políticas, y la negación de esto mismo (aunque con ambigüedades) al constatar su fracaso.

    • La Renta Básica Universal pasa a ser una Renta de Garantía de Ingresos (las cuales comparten exclusivamente la palabra renta, ya que son fundamentalmente diferentes).

    • La negación de las vinculaciones de sus líderes y la pertenencia ideológica al viento más favorable. El partido es socialdemócrata, pero socialdemócrata como lo entendía Marx, pero nos adherimos al líder del partido comunista, pero apoyamos el régimen chavista, pero somos un partido transversal… He leído y escuchado mucho acerca de Podemos, y todavía no tengo claro qué respuesta darán cuando se les pregunta cómo se definen.

No añado otras contradicciones, porque, aunque graves, constituyen mentiras menos trascendentes como el “no voy a entrar en Podemos” de Tania Sánchez a entrar o el intento de evasión de impuestos de Monedero y la posterior defensa de su partido, etc.

Como paréntesis, una de las cosas que más me sorprenden de los votantes de Podemos es su increíble fidelidad de voto cuando su programa ha cambiado decenas (literalmente) de veces en cuestiones absolutamente fundamentales. ¿Cómo puedes votar un día a un partido que dice que saldrás del euro y al día siguiente a uno que no? ¿Lo mismo con la OTAN? ¿Lo mismo con un referéndum? ¿A un comunista y a un socialdemócrata? Es imposible que un mismo votante con opinión propia apoye todas esas tesis a la vez. Lo cual conlleva que Pablo Iglesias ha logrado tal nivel de adhesión entre sus votantes que, diga lo que diga, haga lo que haga, nunca le dejarán de votar. Sus votantes fieles (la gran mayoría según el CIS, los que apoyan un referéndum como línea roja y lo contrario) sencillamente opinarán lo que opine él.

Y no nos equivoquemos: Podemos no está formado por cuatro “profes” cualquiera que dicen lo que dicen porque no saben de qué hablan. La cúpula de Podemos son expertos en política, muy bien formados, con una estrategia electoral definida al milímetro, de hecho, bastante mejor que la de sus rivales. Saben lo que dicen y saben lo que prometen, lo cual convierte estos cambios de discurso en un populismo que se adapta a lo que traiga más votos de forma totalmente premeditada. Y esto hace el siguiente punto muchísimos más grave.

El control de las instituciones

Una cosa es cambiar el discurso radicalmente según quién lo oiga para conseguir votos, y otra muy diferente actuar de una forma totalmente incoherente cuando pasan las elecciones. Y no sólo diferente, sino además en una dirección que apunta claramente a buscar el control total del Estado y de la población. Un hecho que me parece increíblemente significativo fueron las exigencias de Podemos muy poco después de las elecciones del 20D.

Podemos, después de pasar los últimos años hablando exclusivamente de pobreza y exclusión social, exige después de las elecciones:

  • Orientado al control de la población
    • El control de las televisiones
    • El control del CIS
  • Orientado al control de las fuerzas de seguridad
    • El ministerio de Defensa
    • El control del CNI

También propuso en su primer programa (¿borrador? ¿memoria? ¿propuesta?) tras las elecciones del 20D la vinculación del poder judicial al ejecutivo, destruyendo la separación de poderes necesaria para garantizar la democracia. Llegó a decir que la existencia de los medios de comunicación privados es profundamente antidemocrática.

Y, vean este vídeo, porque no tiene desperdicio, es el más clarificador de todos. Cómo Podemos utiliza el mismo proceso que Hugo Chávez para tomar el poder absoluto en las instituciones.

Cierto que siempre acaban desdiciéndose de estas “propuestas” y que en cuanto vieron que el escenario sería posiblemente el de nuevas elecciones volvieron al discurso de la gente pobre y la opresión del capitalismo y del IBEX35. Pero no fue eso lo que parecía interesarles más cuando los votos ya estaban en las urnas.

Sus fuentes de financiación son más que dudosas

Podemos ha sido financiado por Venezuela. Puede que hayan utilizado artimañas legales para que no pueda declararse ilegal. Pero es un hecho constatado que la fundación CEPS, fundación a la que pertenecían la gran mayoría de los dirigentes actuales de Podemos recibió 7 millones de euros del Gobierno Venezolano, pagos que, por cierto, actualmente están siendo investigados en ese país.

Yo no soy juez, y no puedo afirmar que lo que haya detrás de esto sea ilegal. Pero eso no es necesario para entender que el hecho de que un gobierno extranjero regale 7 millones de € a una institución que acaba formando un partido político de corte similar al de ese gobierno es más que sospechoso. A esta financiación sospechosa, se le añade que el partido es prácticamente incapaz de censurar cualquier acción del gobierno de Maduro, por grave que esta sea (véanse la respuesta a las acciones del gobierno de Venezuela contra la oposición). A lo más, todo se queda en ambigüedades del tipo: estamos a favor de la democracia y de la libertad de expresión, sin nunca vincular eso con Maduro, cuando además, si lo hicieran, se beneficiarían electoralmente al eliminar estas sospechas.

Como digo, yo no soy juez y por ello no juzgo si esto es legal o no. Pero que la vinculación de Podemos con el Gobierno venezolano va mucho más allá de la mera simpatía o relación profesional, es más que evidente.

No queda espacio para seguir con las similitudes que varias de sus propuestas han tenido con métodos de control estatal utilizados en Cuba o en Venezuela, como someterse al control de la ciudadanía a la mitad de su mandato, cosa que fue ya utilizada por Chávez para identificar a sus opositores y expulsarles de las instituciones.

Sin embargo, los tres puntos anteriores ya ofrecen indicios suficientes para pensar que el partido de Podemos busca llegar al poder y poner patas arriba todo lo que hemos conocido como democracia hasta ahora. Debemos entender que votar a Podemos no es votar a un partido más o menos eficaz que quizá gestione nuestras cuentas públicas con mayor o menor destreza, en una u otra dirección, algo que podamos cambiar con facilidad dentro de cuatro años si es necesario.

De verdad me gustaría equivocarme, pero las palabras y los hechos apuntan muy claramente a que el único y verdadero objetivo de Podemos es un golpe de estado encubierto.


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Acerca del autor

Emilio Fernández

1 comentario

  • No seré yo precisamente una cheerleader de Podemos, pero realmente creo que de estos argumentos a sacar la conclusión de que iban a dar un Golpe de Estado hay un grandísimo trecho. Creo que deberíamos ser más cuidadosos sacar conclusiones precipitadas que creo que contaminan más de lo que aportan.

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