Economía

Efectos del trabajo precario



Efectos del trabajo precario - Economía

En la región donde yo vivo, en Asturias, existe una supuesta preocupación por la despoblación que se está sufriendo y por el aumento de la edad de la maternidad. También se expone que ello es debido al estilo de vida cada vez más predominante en el individualismo y, sobretodo, en las infracondiciones laborales que existen para las personas que se encuentran por debajo de los 35-40 años.

Ahora bien, ¿se ponen manos a la obra los políticos para poder mejorar ese aspecto y dejar de lamentarnos por ello? Me parece que no. Me parece que se ponen pequeños parches como, por ejemplo, planes de empleo para una muestra ínfima de la población, cuya contratación es por un año a modo de “prácticas”; o proyectos para que te sigas formando en lo que ya te formaste y te reformaste con “posibilidad” de contratación si firmas todo el “acompañamiento laboral” de estas agencias que se están lucrando. A mí me parece más un tipo de marketing para las urnas y para engrosar un programa electoral o de lo que sea.

Pero es un tema serio que afecta, en primer plano, a la población joven y, en segundo plano, al resto de la población, incluido el funcionamiento futuro de las empresas. Lo que es pan para hoy, con el objetivo de ganar más, pagar menos y producir más, puede ser un caos para dentro de 10 o 20 años, porque no se habrán forjado profesionales sólidos en un sector y empresa concretos.

A día de hoy, esta situación da lugar a conductas egocéntricas en los afectos por contratos temporales, jornadas parciales con sueldos insuficientes, y con periodos de prueba en los que se baila en la cuerda floja durante un tiempo abusivamente largo en algunos casos.

¿Qué ocurre con todo ello? No hay estabilidad, no hay seguridad y no hay proyecto de futuro. Todo ello repercute en el comportamiento del individuo, que se obsesiona por sobrevivir pensando constantemente en el presente. Con la pareja es difícil compartir beneficios porque nunca se sabe cuándo va a dejar de percibir un sueldo, y la remuneración que se tiene es insuficiente para una propia independencia. Por otra parte, los hijos se perciben como una segunda hipoteca a la que hacer frente debido al gran gasto que despliegan. Además, requieren una inversión de tiempo que no se está dispuesto a hacer porque el objetivo primordial es encontrar la estabilidad laboral.

Esta falta de estabilidad laboral y poca autorrealización también se traduce a una bajada de autoestima, a síntomas depresivos a causa de una progresiva desmotivación, y a estados de ansiedad en períodos de inactividad, dada las preocupaciones que asaltan a la mente y al exceso de tiempo libre.

No es algo a lo que debamos sucumbir porque todos tenemos la obligación de sobreponernos y seguir luchando por la vida buscando alternativas o fortaleciéndonos nosotros mismos, pero son repercusiones que son reales, que hacen mella a todos, y sus consecuencias se leen en los periódicos a diario.

Señores políticos, ¿se preocupan ustedes de ello realmente? Métanse con el sistema económico en el que impera “la ley del embudo” para unos pocos: lo ancho para mí y lo estrecho para los demás.

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Villalba

4 comentarios

  • En Andalucía nos pasa igual, pero desde los 30 a los 45 años nadie nos quiere contratar… y como tu dices, es un estado de ansiedad e inestabilidad continua por no hablar de lo que se aprovechan los empresarios o autónomos a la hora de contratarte…. yo realmente me siento muy infravalorada en este sentido, y se que hay mucha más gente como yo y como tu.

    • Con el grupo de 30 a 45 no sacan ningún chollo, o eres un portento con mucha experiencia o vas j….
      Juegan además a bajarte la autoestima para aprovecharse más o prescindir de ti sin remordimiento. Animo, busca algún camino alternativo o que no te socaven.

  • Tu planteamiento es muy interesante. Más allá de las consecuencias de la precariedad laboral, el debate político sobre el asunto es escaso o se desvía hacia otro tipo de cuestiones. Cuando el gobierno actual ha subido el salario mínimo interprofesional, que no sé si tendrá algún efecto positivo, desde la otra parte se ha establecido que perjudicará al empleo, ya que muchas empresas pequeñas no pueden asumir el coste de la subida del salario. Consecuencia: el título de tu artículo, precariedad o paro. Con los dos escenarios no salimos de las consecuencias sociales que mencionas. Y por eso decía yo que el debate político no suele llegar a esos términos.

    • Desvían el debate porque no les interesa. Fastidian al pequeño empresario con lo de la subida del salario mínimo, pero es que las grandes se están forrando aprovechando el concepto de la crisis, que ya no es crisis, sino el nuevo estado. Es complicado el tema, pero los politicos se preocupan de su propia continuidad.

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