Literatura

El amor de una vida.

El amor de una vida. - Literatura

Los fríos inviernos, las cálidas tardes a tu lado, la noche que no dormí llorando tu abandono y la mañana que pasó fugaz tras tu partida, no desprecio nada, atesoro cada uno de esos instantes y experiencias que nos hicieron lo que ahora somos, sigues tan lejos, pero ya no siento el abandono ni la partida.

Aún existen en el almanaque de nuestras vidas inviernos crudos para acompañarnos en un abrazo insuficiente ante el frío y tardes ardorosas para quejarnos del calor mientras reímos de alegría.

Siempre vas a estar en mi alma, fuiste alguien tan importante en aquella vertiginosa y terrible adolescencia, que a pesar de lo vivido y de lo que vendrá, aunque pasare cualquier cosa, sé que al final, cuando uno ya está cansado de rencores, de estupideces y sentimientos inútiles, cuando uno ya recuerda todo tan intangible y lo ve con el alma misma, ahí, serás siempre ese muchacho misterioso y lleno de un amor oculto, ese hombre elegante que siempre vivió en tu cuerpo de adolescente, ese grandioso caballero que ahora eres, siempre, siempre, siempre;

Ocurra lo que sea, veré esos ojos dulces y valientes asomar bajo tu lacio fleco, siempre encontraré en mi memoria más amada, tu voz paciente y varonil, asomándose al filo de mis miedos, silenciando un grito que ninguno se atrevía a pronunciar, un primer amor de juventud, inocente, febril, verdadero, un amor al que ya le permitimos nacer, pero aún en el peor de los escenarios, tendré siempre mi recuerdo más puro de vos, ese tiempo, donde yo fui invisible y tú me viniste a ver.

 

 

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GemaGutherz

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