Medio Ambiente

El bosque comestible



El bosque comestible - Medio Ambiente

Lo que se ha dado en llamar desarrollo agrícola parece que pasa por sembrar semillas transgénicas, comprar los herbicidas especialmente diseñados para esos cultivos y utilizar todo tipo de productos agrotóxicos, tales como abonos químicos y plaguicidas, con el fin de maximizar los rendimientos de las cosechas aun a costa de envenenar la Tierra y a sus habitantes. Además, las medianas y pequeñas huertas nunca tuvieron cabida en este sistema de organización.

Frente a este delirante modelo de mercantilización de la vida surgen alternativas respetuosas con el entorno y a la vez capaces de proporcionar los alimentos que necesitamos.

La agroecología es un modelo de desarrollo agrícola alternativo basado en las técnicas ancestrales de cultivo y en la cooperación y el apoyo mutuo  entre las personas; promueve una producción agrícola que conserve los recursos naturales básicos para la obtención  de alimentos, es decir, el agua, el suelo o la biodiversidad  y minimice el negativo impacto medioambiental y socioeconómico de las nuevas tecnologías.
La agroecología supone una reacción social frente a los abusos en la alimentación.

Si trabajas la tierra o te animas a tener tu propio sembrado, ten en cuenta que  las semillas ecológicas producen cosechas más sabrosas y generaciones fértiles, lo que te permitirá aprovechar las semillas que obtengas de los frutos de las recolecciones una y otra vez.

Ahorrarás  en los cuidados del huerto,  no tendrás que invertir en fertilizantes ya que se utilizan restos vegetales  transformados en un compostero;  ni en pesticidas, pues  las técnicas de laboreo agroecológicas dificultan la proliferación excesiva de una población determinada (plaga).

Podrás consumir hierbas y hortalizas orgánicas para tus infusiones y recetas favoritas.

Con tu plantación y tu trabajo, estarás contribuyendo a potenciar la biodiversidad y a salvaguardar especies y variedades típicas de tu región también para las generaciones futuras.

Un paso más en  el intento de compaginar la necesidad de alimentarnos con el respeto al medioambiente es la permacultura, también conocida como el bosque comestible.

La permacultura consiste en mantener  un ecosistema que suministre alimentos y otros productos de utilidad como leña o plantas medicinales lo más parecido posible al medio original.
Los bosques comestibles imitan el funcionamiento de reservas naturales, en el que se pueden encontrar frutas, hierbas medicinales, hojas comestibles, raíces y hongos. Las propias plantas ayudan con el control de las plagas y malezas, por lo que no se necesitan químicos ni fertilizantes.

Es un huerto cuidadosamente diseñado que nos da abundante comida mientras mantiene los beneficios del sistema natural.

La organización de un bosque comestible se realiza por estratos o capas:

1. Capa de árboles altos: (nogales…).
2. Capa de árboles bajos: (nectarina, melocotón….).
3. Estrato arbustivo: flores y arbustos frutales (arándanos, rosas…).
4. Capa de hierba: (flores, hierbas aromáticas y medicinales…).
5. Capa Raíz: (ajo, cebolla, rábano, zanahoria…).
6. Capa de cobertura del suelo: (fresas, trébol, tomillo…).
7. Capa de la Viña: trepadoras (calabaza, pepinos, melones…).

La permacultura puede ser altamente productiva y a su vez solidaria en producción y conservación a largo plazo con la finalidad de poder solventar el abastecimiento de alimentos a la población humana causando la mínima perturbación en el entorno.

Se trata de diseñar nuevas concepciones y tecnologías agrícolas sobre la base de los métodos y conocimientos ecológicos actuales y los principios tradicionales de conservación de los recursos naturales que muchas comunidades poseen y con los que son capaces de cubrir sus necesidades alimentarias sin requerir grandes cantidades de materiales externos en su ciclo productivo.

¿Cómo se lleva a cabo este nuevo modelo de producción y de relación?

Mediante el diálogo y la cooperación entre productores y consumidores, la producción y el consumo en circuito corto  y la dedicación de todos los recursos sociales necesarios para revitalizar el trabajo de la tierra.

Uno de los rasgos más distintivos de esta alternativa es la atención a los procesos sociales en los que se desarrolla para lograr una mejor integración, no solo estamos hablando de rendir alimentos sino de lograr equidad para todas las personas; por tanto, se lleva a cabo bajo unos principios que impliquen carácter participativo y respetuoso con el entorno.
La teoría y la práctica se unen y toman forma con el contacto y la cooperación de las redes de apoyo creadas y desarrolladas para lograr la justicia social.

Este proceso pasa por reconocer la dignidad del trabajo en el campo; ya desde pequeños aprendemos que cuando un país se dedica principalmente al sector primario significa que está atrasado. Las consecuencias de esta educación son personas que desconocen por completo algo tan primario como las estaciones de los alimentos o las plantas de las que nacen.

Pretendemos  reflexionar hacia dónde queremos encaminarnos, replantearnos nuestro estilo de vida y recuperar el poder como individuos que forman parte del conjunto de personas que llamamos sociedad; debemos encontrar un balance entre nuestras necesidades y nuestra forma de satisfacerlas sin olvidar que formamos parte dependiente de un todo.

¿Te ha gustado el artículo? ¡Valóralo!

0.00 - 0 votos
Cuanto más alta sea la valoración más visible será el artículo en portada.
¡Compártelo en las redes sociales!

Acerca del autor

Ro

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Únete a la comunidad de NoCreasNada

¿Te gustaría compartir tus inquietudes y ganar seguidores por todo el mundo?

¿Eres una persona inquieta y quieres descubrir a más gente como tú? 

Únete a NoCreasNada.

Además, te pagaremos por las visitas que recibas.

Más Información