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El Control Mental/parte Dos



El Control Mental/parte Dos - Salud

EL CONTROL MENTAL/PARTE DOS

ESPACIO DE TAREAS

Debemos contar con la ayuda de un lugar tranquilo donde poder laborar y explayarnos mentalmente, por lo menos en nuestros comienzos; luego será más fácil realizar estos ejercicios en cualquier espacio que nos encontremos, hasta lo podremos ejercitar en medio de una multitud sin inmutarnos.

Para poder llegar al relax con una buena música a nivel suave y ropa bien cómoda, podremos sentarnos o acostarnos en forma confortable.

Lo ideal es la posición del loto, pero en caso de generar algún tipo de incomodidad o dificultad nos  facilitaremos una silla o podremos colocarnos en posición horizontal sobre una colchoneta o similar.

Sería beneficioso realizar estos ejercicios en un lugar suficientemente aireado y con muy buena iluminación natural,  ya que la luz del sol trae iluminación interior, atrae las buenas ondas y, como un colador se mezcla en nuestros pensamientos y en nuestro cuerpo físico.

Si alguien decide sentarse en almohadones se recomiendan el dorado, amarillo, blanco, verde, azul y lila obispo.

Cada color representa un don importante en nuestro organismo: el blanco representa pureza, el verde armonía física, el azul paz interior, el lila obispo nos cura de las enfermedades corpóreas, el amarillo nos ilumina, el dorado nos eleva, el naranja nos ennoblece, el rojo nos dinamiza, el marrón nos sirve para reconocer enfermedades físicas, el negro para delimitar y borrar imágenes o acciones negativas, siempre combinado con el blanco, el color rosa para dar amor y el celeste sirve para armonizarnos.

Existe un código de honor, tanto sea en el control mental como en cualquier otra actividad mental que se realice en beneficio de las personas.

Esto implica que existen leyes naturales, dentro del campo de la metafísica, que hacen que aquellas ondas positivas que emitimos hacia un tercero se junten en el camino, entre la emisión y la recepción, con otras ondas del mismo tenor, y engrosen el caudal, llegando a destino, cumpliendo y regresando, engrosándose una vez más con ondas de la misma sintonía, y volviendo hacia la persona emisora.

Implica que lo mismo sucede con las malas emisiones. Por lo tanto se desaconseja emitir mala onda porque regresan del mismo modo, y en este caso provocan agujeros en los chakras y son vías de entrada para enfermedades y parásitos energéticos, además al juntarse con vibras de baja densidad provocan desastres naturales, suicidios y asesinatos.

PANTALLA MENTAL, MUEBLES Y ÚTILES

Cómodamente ubicados en nuestro lugar elegido cerramos los ojos para poder concentrarnos en lo que llamamos nuestro “lugar de tareas propiamente dicho”.

Debe ser un espacio imaginario en donde uno pueda sentirse cómodo, confortable, y que podamos programar tranquilos, sin ningún tipo de interrupciones.

Puede ser un cuarto que contenga elementos o útiles de trabajo bien acomodados y al alcance de nuestras manos, que se puedan sacar de armarios, cajoneras, de un ordenador o acordeón de papeles, de una computadora, de libros de registro de datos, etc. También podría ser una burbuja en el espacio, una oficina privada, un micro-cine solitario, un cuarto con tv, todo aquello que nos dé noción de privacidad y aislamiento para concentrarnos y poder realizar nuestras programaciones.

Allí día tras día debemos programar nuestra tarea elegida, ya que solamente con el esfuerzo diario podremos ver realizados nuestros sueños. El tiempo es pequeño, no excede normalmente de los veinte minutos, con intervalos de descansos, si deseáramos hacer más ejercitaciones.

PROGRAMACIÓN Y RELAX 0 A 10

Para comenzar a programar nos debemos encontrar en un estado de relax total, de ser posible en un estadio que llamaremos alfa.

Utilizaremos una técnica de relax de 0 a 10. Aquí el diez sería el punto de partida, desde donde nos encontramos, y el cero el momento alfa de la relajación.

Cerramos lentamente los ojos y dirigimos suavemente nuestra mirada interior hacia el punto del tercer ojo, que se encuentra situado arriba del comienzo del hueso de la nariz, entre las dos cejas, un dedo por encima.

Nuestro cuerpo está muy relajado…y lentamente vamos a ir aflojando cada uno de los músculos, comenzando por los pies…

Nuestros pies se encuentran relajados, cómodamente relajados, totalmente distendidos y caen, apoyándose en el suelo; se encuentran allí pesados, pesados y cada vez más relajados…

Las pantorrillas se distienden y los músculos caen pesados y relajados, apoyándose en el piso como si se hundieran…

Las rodillas caen relajadas, descansadas…los muslos se relajan y caen pesadamente, los glúteos se relajan y caen descansados…

Relajamos caderas y pelvis, relajamos abdomen y cintura, también llamada plexo solar…Estamos más y más relajados…

Relajamos la zona del pecho, distendiendo todos sus músculos…sintiendo poco a poco como vamos relajando hombros y espalda….relajamos brazos y antebrazos…y caen pesados y relajados al costado de nuestro cuerpo, que se va hundiendo suavemente y acomodándose en la posición…relajamos manos y dedos…también la zona posterior del cuello, a la altura de la nuca…relajamos la zona delantera de nuestro cuello…y nuestra barbilla cae pesada y relajada, dejando entreabierta nuestra boca…la lengua cae descansada y se apoya en los dientes inferiores…relajamos los músculos de la cara…relajamos nuestros ojos y el entrecejo…relajamos nuestra frente…

Nuestro cuerpo ahora se encuentra descansado y relajado, tibio, descansado y relajado…y nuestra mente fresca, descansada y relajada.

Ahora estamos entrando a un estado de relax total…Así, sin pensar en nada…solamente gozando de la paz y tranquilidad, del sosiego de  nuestro organismo…

Vamos a acomodar los ojos en una mirada interior, orientándolos a la zona del tercer ojo o arriba del entrecejo y vamos a imaginar que estamos en el interior de un ascensor, en el piso diez.

Nos vamos a ver en el espejo de ese ascensor, o bien, si no podemos observarnos, vamos a sentir que estamos allí, y que hemos apretado el botón que nos llevará a la plata baja.

Lentamente iremos descendiendo los pisos uno a uno, visualizando cada número, escrito en letras blancas o doradas, hasta llegar a la planta baja, que sería el número cero.

Allí se detiene nuestro elevador y bajaremos para quedarnos en ese sitio de tareas, previamente elegido, sin pensar en nada, tratando de disfrutar de ese estado de relax total, el estado alfa antes mencionado.

Pasados unos minutos  vamos a regresar dentro del ascensor, y a subir uno a uno los pisos, visualizándolos, hasta llegar al número diez, donde el elevador se detiene…

Lentamente comenzaremos a estirarnos en nuestro aquí y ahora, a girar nuestro cuello y cabeza, y a abrir poco a poco nuestros ojos.

 

Ésta ha sido nuestra primer experiencia…aunque hay muchas más…

Si deseas puedes grabar con tu propia voz el relax y escucharlo cada día, para poder disfrutar de tu ejercicio a pleno.

Soy Blue, y el primer artículo de esta historia figura en nocreasnada.com, EL CONTROL MENTAL.

Te invito a que me leas y aprendas algo útil para tu vida diaria!

No estamos viendo!

 

Blue

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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Blue

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