Literatura

El libro electrónico como revolución de la literatura

El libro electrónico como revolución de la literatura - Literatura

En los tiempos en que la tecnología inunda todos los espacios, por supuesto que la literatura no podía quedar atrás. El libro electrónico se pone cada vez más de moda, pero… ¿es igual a un libro?

Los tiempos cambian, eso no se puede negar. Vemos el paso del tiempo y los avances tecnológicos en cómo nos simplifica la vida una cafetera eléctrica o en los procesos médicos que son cada vez más certeros y simples gracias a las herramientas tecnológicas. La tecnología se convirtió en un punto importantísimo de la vida diaria ¿O quién de ustedes me puede decir que vive separado/a de su celular más de ocho horas al día? Y porque estamos durmiendo… (Si dormís ocho horas, bueno). Así como en todo, el libro electrónico se transformó en una opción viable de incorporar la tecnología a la literatura… ¿Estás de acuerdo?

Un poquito de historia…

El caso es que la tecnología llegó también a la literatura, allá por 1998, cuando Nuvomedia, una empresa patrocinada por la afamada librería Barnes & Noble lanzó al mercado estadounidense una versión revolucionaria: un libro electrónico llamado “The Rocket eBook”.

El invento no tuvo demasiado éxito porque no salió del territorio estadounidense. En 2004, Sony retomó la idea y lanzó al mercado mundial su e-ink, que a diferencia del original, se jactaba de ser la opción ideal para que los lectores no forzaran la vista para leer. Sin embargo, no es este el momento en el que el libro electrónico hizo estragos con el mercado, sino 2007, cuando aparece la versión presentada por Amazon: el tan bien conocido Kindle.

A partir de ahí, hay modelos y colores que se adaptan a cada lector. Algunos con más capacidad de memoria, otros con menos pero que sirven bastante bien. Al fin y al cabo, hay un libro electrónico pensado para cada usuario.

Lo que sí: ventajas del e-reader (libro electrónico)

Tengo un sistema de guardado de libros que escapa a la lógica humana, eso lo sé. Guardo libros abajo del televisor, en cajones, en bibliotecas improvisadas, sobre el escritorio. Pero es que en mi casa no hay lugar para la cantidad de ejemplares preciados que tengo (y eso que fui dejando libros en cada puerto). Por todo esto, cuando mi mamá me regaló el e-reader, fui más que feliz porque no tengo que pensar donde guardar los 400 libros que hay dentro. No ocupa espacio y en las-cada-vez-más-chicas casas que puede pagar tu sueldo eso se agradece.

¿Te peleaste con alguien y no te devolvió un libro? ¿O le perdiste el rastro a algún librito y no sabés a quién se lo prestaste? Bueno, con el e-book no te puede pasar. Ventaja clarísima si las hay es que todo libro guardado en el lector de libros electrónicos no se puede perder. Esto es porque podés hacer back-up en tu correo o en Google Drive. Qué golazo hubiera sido para todos los volúmenes que se perdieron en el incendio de la Biblioteca de Alejandría, ¿verdad?

Otro motivo que le da mucha ventaja ante el libro es que el libro electrónico no agota ediciones. Si estuviste esperando mucho para que se reimprima un libro, me vas a entender la emoción.

Mucha pantalla y poco olorcito: desventajas de un libro electrónico

Si hablamos de desventajas de un libro electrónico, lo primero que tengo que decir es que no tienen el olor característico de los libros. Llámenme loca quizás, pero hasta el libro más viejo del mundo tiene su olor especial y yo lo disfruto mucho. Por eso, a la hora de elegir, si vamos con cuestiones olfativas, no hay dudas: el olor de un libro te puede trasladar a lugares, a momentos, a personas.

Para quienes elegimos hacer dedicatorias en lo que regalamos, al tener un libro electrónico esto se complica. Ni hablar si queremos hacer firmar por el autor o la autora. De la misma manera, al no haber papel, nos perdemos del tacto con el libro que forma parte de la personalización del objeto. En lo personal, le doblo las puntas a las hojas de lo que estoy leyendo para volver a esas páginas cuando termine, ya sea porque me gustaron frases o porque creo que será importante en la resolución de alguna trama. En un libro electrónico existen otras maneras de resaltar texto y hacer comentarios al margen, pero nunca será lo mismo…

Con un libro electrónico sucede lo opuesto que con un libro en papel: hay que tener un aprendizaje especial para poder acceder a él. Con un libro común y corriente no hace falta más que saber leer… Agarramos el libro, preparamos café y arrancamos a leer. En cambio, con un libro electrónico, tenés que saber previamente cómo manejarlo, cómo acceder a los menúes, cómo prenderlo. Asimismo, los libros electrónicos necesitan de algo para funcionar… Si no es un lector de libros electrónicos, es una computadora para descargar los archivos o una conexión a internet para poder acceder a nuevas descargas. Pensar que antes sólo hacía falta cargar el libro en la mochila…

Como con todo, es cuestión de aproximarse…

Como dije al principio, los tiempos van cambiando y nosotros, seres tan dinámicos como el tiempo, nos vamos adaptando. Hoy podés decir que no al e-reader, pero quizás el día de mañana vas a adoptarlo y quererlo tanto como esa edición antigua y cuasi desconocida de El Quijote de la mancha.

Hace un tiempo me negué a un e-reader porque “no iba a poder oler los libros”, pero ahora cuando no tengo que cargar cinco libros para leer en mis viajes, lo agradezco y lo abrazo como si se tratara de mi libro favorito. Al fin y al cabo, alberga mi libro favorito… Y muchísimos más.

Probá y contáme…

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Acerca del autor

Mauge Sologuestúa

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