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El Mejor Regalo Del Mundo

El Mejor Regalo Del Mundo - Sociedad

Cuentan por ahí, que durante el año 1520, en un lugar de europa, vivía un hombre, que había enviudado en el momento de nacer su primer y único hijo.

Como en aquellos años europa atravesaba por una gran decadencia económica, éste hombre llamado Borizu, de oficio cestero,  por las noches se dedicaba a fabricar cestas, las que al día siguiente salía a vender por las calles del pueblo en donde vivía. Siempre llevaba consigo a su hijo Bogdan, cuyo significado es “dado por Dios”.

Eran tiempos muy difíciles, por lo que muchas veces regresaban a casa sin haber vendido ninguna cesta, pero siempre Borizu se las arreglaba para que a su pequeño hijo no le faltara el alimento, pero en especial el amor que él le brindaba.

Así fueron pasando los años hasta que Bogdan creció y se convirtió en un joven muy inteligente y encantador, también aprendió el oficio de su padre, pero además le encantaba leer, su padre se había encargado de enseñarle.

Como Borizu era muy conocido en el pueblo, ya que sus cestas eran las mejores, algunos clientes ricos conociendo el interés de su hijo por la lectura, le prestaban libros para que su hijo pudiese leer, ya que en aquel tiempo los libros eran un objeto de lujo.

A pesar de la pobreza en que vivían, eran muy felices juntos, pero Borizu cada día sentía un poco de tristeza, porque durante 19 años jamá había podido darle a su hijo un regalo de cumpleaños.

Entonces, pensó que él ya estaba envejeciendo y no sabía cuantos años más podría acompañarlo para darle a su hijo el mejor regalo que alguien pudiese esperar.

El cómo pudo fue juntando durante esos 19 años un poco de dinero cada día, el que guardaba celosamente en un pequeño cofre hecho de varilla de sauce,  el cual tenía bajo siete llaves en un lugar secreto de su humilde casa.

En las noches mientras tejía las cestas, pensaba y pensaba en qué regalo dar a su hijo, él quería que fuese algo único, sorprendente y que a la vez lo acompañara durante toda su vida.

Miles de ideas pasaban por su cabeza, podría regalarle un caballo!!!, sería algo muy útil, pero sin embargo es algo común…Tal vez darle el dinero ahorrado para que viajase por otras tierras !, porque los recuerdos podrían acompañarlo durante toda la vida, pero existía un problema, porque mientras su hijo se ausentará, tal vez él ya no estaría en este mundo para verlo regresar, ya que su salud comenzaba a resentirse.

Los días pasaban muy rápidamente, faltando solo 10 días para el cumpleaños número 20 de su hijo y aún no encontraba algo lo suficientemente sorprendente para regalarle.

Cuando ya solo faltaban 3 días para el cumpleaños de Bogdan, un señor muy rico, le pidió a Borizu que hiciera 3 cestas, una muy grande, una mediana y una pequeña y las entregara personalmente al día siguiente en la casa de un amigo, ya que aquel hombre estaba de cumpleaños  y él quería hacerle llegar su regalo.  Borizu que era muy responsable, accedió, por lo que tuvo que trabajar toda la noche y al día siguiente sin haber dormido, muy temprano se dirigió a la dirección que el hombre rico le había entregado, llevando consigo el encargo.

De acuerdo a las instrucciones entregadas por el hombre rico, debía seguir un sendero que bordeaba un arroyo de aguas cristalinas, hasta topar con una gran roca, allí debía internarse por otro sendero que se encontraba en medio de un bosque muy espeso y cruzarlo por completo hasta volver a ver la luz del sol, justo allí en ese claro se encontraría con una pequeña casa pintada con cal.

A pesar que Borizu tuvo que caminar durante 5 horas,  no se le hizo difícil encontrar la dirección.

Al llegar vió que la puerta estaba entreabierta y junto a ella había una pequeña campana, la hizo sonar tímidamente e inmediatamente un hombre anciano apareció en la puerta preguntándole que necesitaba.

Borizu, entregó las cestas, las que iban una dentro de la otra y le dijo que eran un regalo del hombre rico, por su cumpleaños, el anciano sonrió y dio las gracias a Borizu, pero a la vez lo invitó a pasar y descansar, mientras él se dirigió a la cocina.

Al volver, traía una jarra de agua, un pan y un trozo de queso, lo que puso sobre la mesa, – ven, acércate, 5 horas caminando bajo el sol, debes estar  sediento, además te has levantado muy temprano, para llegar hasta aquí, así es que debes tener hambre también,…en efecto, respondió Borizu, quien inmediatamente se sentó y bebió un gran sorbo de agua, mientras comía, Borizu preguntó al anciano con quién vivía en aquel apartado lugar,..-vivo solo, respondió….-y tú?…Borizu muy resplandeciente y orgulloso dijo..-vivo con mi hijo Bogdan y mañana cumplirá 20 años. En ese momento el anciano notó que Borizu entristeció..,-porque estás triste, yo estaría muy feliz de tener un hijo…yo también lo estoy, además de sentirme muy agradecido, ya que mi hijo me ha acompañado desde el día que nació, porque su madre murió en el parto, pero siempre he querido darle un regalo en su cumpleaños, por lo que he estado juntando dinero desde el día que nació, pero creo no es suficiente para comprarle un regalo que sea el mejor regalo del mundo y hacer que  se sienta feliz y orgulloso de mi, junto con decir ésto se levantó de la mesa y luego de agradecer la comida se despidió de aquel anciano y se dirigió a la salida…-un momento replicó el viejo, pasaron unos segundo y el anciano traía la cesta más grande en su mano…toma, este es el regalo que debes obsequiar a tu hijo, no me preguntes nada y solo obedece.

Borizu no quería recibirla, diciendo que jamás podría entregarle a su hijo eso, su hijo era su vida y merecía el regalo más sorprendente que pudiese existir en el mundo.

El anciano insistió, diciendo que no despreciara el consejo de un sabio, en ese momento Borizu recordó que el hombre rico alguna vez le habló de su amigo el sabio y de cuánto lo había ayudado en momentos difíciles, así es que tomó la cesta y emprendió el camino de vuelta a su casa.

Al llegar se sentía muy cansado, su hijo quien había estado todo el día vendiendo cestas en el mercado ya se había dormido, todavía sin convencerse por completo del regalo que le daría a Bogdan, tomó una pluma y sobre un trozo de papel escribió…”amado hijo, hoy he caminado mucho y tal vez mañana despiertes antes que yo y lo primero que quiero que veas, es este regalo que tengo para ti por tu cumpleaños, sé que no es gran cosa y que mereces mucho más, pero es lo que puedo hoy entregarte, te ama Borizu”.

Al despertar a la mañana siguiente, Bogdan había preparado el desayuno y esperaba a que él despertara, cuando Borizu se levantó de la cama, Bogdan se abalanzó sobre él dándole un fuerte y efusivo abrazo, diciendo gracias padre, no sabes lo feliz que me has hecho, tu me has dado el mejor regalo del mundo que cualquier hijo quisiera recibir.

Borizu no entendía nada, levantó la tapa de la cesta, pensando tal vez que el hombre sabio había dejado algo adentro, pero no había nada allí, sólo la cesta, entonces un poco desconcertado preguntó..

-porque me agradeces tanto, es solo una cesta, igual a las que cada día me has visto hacer durante toda tu vida ?

-Padre, efectivamente es una simple cesta, pero gracias a ellas tu has podido hacer de mi un buen hombre, gracias a las cestas jamás he pasado hambre, gracias a las cestas me has dado un techo, gracias a las cestas cada día de nuestras vidas las hemos pasado juntos y no me has entregado a alguna familia desconocida y gracias a tu trabajo día y noche me has demostrado en cada minuto de mi vida cuánto me amas, que otro regalo podría ser más extraordinario para mi, que aquel hecho con las manos de mi padre?

Borizu se sentía feliz y también satisfecho.

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ulma

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