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EL MISTERIO DEL SANTO SUDARIO

EL MISTERIO DEL SANTO SUDARIO - Ciencia

¿Quién no ha oído hablar del Santo Sudario, el supuesto lienzo que envolvió el cuerpo de Jesús tras su ejecución? Así lo creyeron muchos hasta que la prueba del carbono 14 desmontó esta teoría, aunque no para todos. Y es que limitarse únicamente a lo que dicen los isótopos radioactivos y pasar por alto la historia que rodea esta reliquia es como asegurar que el fútbol son 22 mercenarios pegando patadas a un balón o que El Quijote es papel y tinta, que también es verdad… pero sólo en parte.

 

No hay una sola representación artística medieval que muestre a Jesús con el realismo que lo hace esta sábana. ¿Quién iba a encargar una obra contraria a los postulados teológicos de la época, mostrando con enorme realismo las heridas de la pasión y muerte de Jesús. En 1974, la Sábana fue analizada con un complejo instumento llamado VP-8 y una computadora dotada de un software especial, que logró construir en cartón laminado un modelo tridimensional del Sudario. Pero lo más sorprendente es que la Sábana muestra una imagen en negativo. En otras palabras, la Sábana Santa es un negativo fotográfico. Con todas estas evidencias, ¿cómo puede sostenerse que la Sábana Santa es un producto medieval y no el lienzo que envolvió a Jesús?

 

Pues se sostiene.

 

La prueba del carbono 14 realizada por tres laboratorios (Oxford, Tucson y Zurich) concluyó que la supuesta reliquia fue hecho entre los años 1260 y 1390, un periodo que, casualmente, se correspondo con las primeras exhibiciones públicas del sudario. Ante tal evidencia, la posibilidad de que hubiera envuelto el cuerpo de Jesús quedó desacreditada. Quedó desacreditada no para un puñado de investigadores escépticos, incrédulos, ateos o descreídos, sino… para el propio Vaticano, al que le habría venido de perlas, por razones obvias, que la Sábana hubiese sido auténtica. Sin embargo, el cardenal Giovanni Saldarini fue bastante explícito sobre este partiduclar: “Ya no toca a la Iglesia rebatir el resultado de los exámenes del carbono 14. Las cuestiones que suscita el lienzo sobre el plano de la investigación siguen siendo competencia de la ciencia”, una posición que ni Juan Pablo II, ni Benecito XVI ni Francisco I se han atrevido a cuestionar. Así pues, el debate sobre su orígen sobrenatural debería quedar cerrado incluso para los cristianos más contumaces. Pero no es así.

 

Argumentarán, simplemente, que la prueba del carbono 14 está mal hecha. Algo que, sin duda, no dirían si el resultado hubiera sido otro. Pero voy a obviar esto y a ser más empírico. Argumentan que la tela estaría contaminada por los avatares que ha sufrido la reliquia a lo largo de su historia como, por ejemplo, los parches para reparar los daños sufridos en el incendio de 1532. Sin embargo, tales parches no existen. Así los demostró la especialista textil alemana Mechthild Flury-Lemberg, una de las mayores eminencias mundiales en tejidos antiguos y directora de la restauración de la Sábana en 2002. ¿Y la imagen tridimensional? Hasta la NASA lo confirma. Es natural, porque fueron ellos quienes la introdujeron. Pasaron su imagen escaneada por un programa inormático (el VP8) cuya finalidad es dar relieve a imágenes planas, el mismo que se usó para estudiar la orografía de Marte.

 

Más difícil de rebatir es el negativo fotográfico. porque parece comunmente aceptado que la fotografía es un invento del siglo XIX. Sin embargo, en el siglo XIV ya se conocían los rudimentos de ésta, y la presencia de albúmnina en los modernos análisis del sudario podría confirmar la presencia de algún tipo de mezcla química fotosensible baada en el huevo, que era el producto base de la época. Es verdad que se desconoce el procedimiento exacto de impresión de la imagen, pero a día de hoy todavía se desconoce con qué técnica los romanos construyeron muchas de sus obras de ingeniería. Hoy en día, sin maquinaria, nosotros seríamos incapaces de reproducirlas. Que los científicos desconozcan el procedimiento concreto con el cual fue realizada una antigüedad no significa que ésta tenga que ser de orígen sobrenatural.

 

Y este misterio podría haberse desmontado mucho antes: la Sábana Santa no reproduce un cuerpo humano proporcionado. El grosos de su cabeza desde la frente hasta la nuca sería sólo de doce centímentos, y tanto los dedos como los brazos son anatómicamente imposibles y exageradamente largos. El hombre allí reflejado mediría 1,80, demasiado para un palestino del siglo I y contradictorio con lo que dicen algunos pasajes de las Santas Escrituras sobre la altura de Jesús.

 

Sin embargo, desde 1988 han aparecido varios trabajos firmados por científicos eminentes que intentan demostrar la teoría de la contaminación y, por tanto, en error en la datación. Ninguno de estos trabajos ha sido publicado en las revistas científicas serias donde suelen publicarse este tipo de investigaciones para ponerlas bajo los focos de la comunidad científica internacional Sin embargo, la llama sigue viva en algunos, y la cantidad de especialistas en enálisis por radiocarbono que por el mundo cristiano viven, y la alegría con la que rebaten el trabajo independiente y avalado por el Vaticano… eso sí es algo sobrenatural y milagroso.

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