Literatura

El mundo es un pañuelo

El mundo es un pañuelo - Literatura

«Si el mundo es un pañuelo, nosotros somos los mocos»

Así dijo Edmundo y me enamoré a primera palabra. Las  retóricas chabacanas son de mis preferidas.

Edmundo estuvo en Malvinas y me contó que allí perdió un ojo, a dos de sus mejores amigos y su adolescencia.

– Un fusil oxidado, hambre y miedo, así nos hicimos hombres –

Vivir estos acontecimientos en relatos en primera persona es más cautivante que lo que cuentan los libros de historia. Allí, en la historia autorizada, uno no aprende más que el nombre de los buques y más aún viniendo del sistema educativo de la década del 90. Cuando doy en tiempo y espacio con ex combatientes me detengo a parar la oreja y a dejarme llevar por el relato.

– Una noche nos cruzamos con unos ingleses, parecían salidos de una película yanqui, de esas de guerra. Los tipos hablaban inglés, imaginate, yo a penas hablaba sin faltas de ortografía. Pis! Les gritaba yo, sabía que eso tenía algo que ver con qué no queríamos tener ningún mambo con los gringos –

Edmundo mencionó a un teniente que los verdugueo de manera categórica. Gorosito «Flor de hijoeputa», recordaba el buen hombre.

– Nos comía en la cara el desgraciado, un hambre nosotros! No me olvidé más de la cara del tipo, toda una vida soñando con el milico ese «A disparar soldados!  Manga de maricones, acá no están sus madres para defenderlos, acá se gana o se muere por la patria» decía el culiao, y cuenta razón tenía, si lo agarraba mi vieja no le duraba ni mierda. Ni veinte años teníamos, amaginate, salimos del secundario y nos mandaron a disparar. Nos dieron pistolas de agua y chalecos salvavidas para defendernos. Los gringos veian en la oscuridad. Cuando les grito: pis! les revolie’ el fusil por la cabeza, ellos habrán pensado que tiramos la toalla, en realidad yo ya no sabía que hacer porque no teníamos municiones. Después me enteré que «pis» quiere decir paz en inglés. Y muy errado no estaba, cuando nos declararon rehenes fue como echarse un meo de esos que aguantas todo el día, así fue, estábamos mejor como rehénes de los ingleses que a las órdenes de los milicos esos. Ese Gorosito, me lo guardé acá, entre ceja y ceja lo tuve,asta hasta que un buen día se me dió –

Edmundo volvió sin nada de Malvinas y sin nada anduvo hasta el año 97. Un negocio de teléfonia y comunicaciones lo llevó a lo más alto de los negocios – Empecé con dos cables y un destornillador – recuerda.

– Mirá si el mundo es un pañuelo pibe. Una mañana estaba en el despacho y golpean la puerta, un amigo me había pedido la gauchada de hacerle un lugar en la empresa a un allegado que estaba en la lona «Señor Edmundo, es el hombre que viene a la entrevista» dijo la secretaria «Que pase nomas» dije, y quién entra? Ni más ni menos que el mismísimo Gorosito!! Tenés que ver la cara que puso cuando le vió!!

El mundo es un pañuelo y nosotros somos los mocos, dice el hombre. También recordó que el teniente Gorosito laburo hasta jubilarse en su empresa y que nunca, en casi veinte años se animó a mirarlo a la cara: -Estaba más cagao que yo en Malvinas con un fusil oxidado – Sentenció.

 

 

 

 

 

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elartededecir

4 comentarios

  • Lo que más destaco de la historia de Edmundo es la forma en que logró ir más allá de la experiencias que lo marcaron.
    A lo mejor si alguien lo llegase a conocer podría pensar muchas cosas de él, a lo mejor su forma de hablar, alguno de sus hábitos, algún comportamiento, podría parecernos reprochable, «fuera de lugar», es decir, material particular con el cual componer un juicio de valor. Probablemente pueda ser así, ya bastante logro es recomponer una vida después de ciertas vivencias específicas como para estar siendo, o fingiendo ser, «el don ideal» de cara a la sociedad.
    A lo que apunto puntualmente es lo siguiente, imagino que, a lo mejor, compartir una vida con Edmundo podría no ser «todo color de rosas». Pero sería muy fácil ver «los defectos» y muy difícil dimensionar toda su trayectoria para poder aceptarlo tal cual es, así como empoderar el grandísimo logro de recuperar su vida y reconstruirla con dignidad, honor y humanidad como él lo hizo.
    Creo que con el relato podemos darnos cuenta de que no tenemos idea de todo lo que ha vivido y atravesado otra persona. Que tal vez nosotros veamos como alguien que «aún tiene mucho por mejorar», pero a lo mejor ya «mejoró» o resignificó muchas más cosas que las que nos podríamos llegar a imaginar. Nuestra percepción del otro es limitada y su recorrido y trayectoria en la vida nos resulta inimaginable.
    Espero haber dejado la idea más o menos clara. Realmente me conmovió la historia y no sé si me expresé de la manera más clara que hubiera podido o querido. Genial tu actitud de parar ante alguien y parar la oreja para que la misma reciba su historia en toda su profundidad. Considero dicha actitud, así como el hecho de compartirla, un verdadero acto de amor. ¡Abrazo grande!

  • Muy bueno el relato, esto que describes es lo que suele pasar en torno a la guerra, que se construye la imagen de una épica heroica que con el tiempo se transforma en una memoria amarga, controvertida y nada romántica.

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