Ciencia

En Busca Del Sentido De La Vida

En Busca Del Sentido De La Vida - Ciencia

Cada vez son más las personas que buscan la ayuda de un profesional para encontrar sentido a la vida, una meta o su rumbo.

La vida es movimiento, una danza, todo cambia constantemente a un ritmo continuo e imparable. Fluimos, aceptamos, gozamos y vamos consumiendo el pábilo de la vela de nuestro tiempo.

Pero la vida tiene su propio ritmo según qué momento nos toca vivir. Sólo tenemos que mirar a nuestro alrededor; la armonía de la naturaleza nos invita a seguirla, los días nos pertenecen, todo nos lleva al origen, a nosotros mismos, a darnos cuenta de lo formidablemente maravilloso que es sentirse vivo y estar en contacto con el mundo.

El único temor que deberíamos sentir es el de no ser capaces de apreciar todo esto que tenemos. La vida es cambio. Pero cambio evolutivo. Y el único cambio para el que no estamos dispuestos es para el nuestro. Decía Harold Wilson que “quien rechaza el cambio es arquitecto de la decadencia”.

Podemos asegurar que la gran enfermedad de nuestro tiempo es la falta de sentido y propósito en la vida, la ausencia de objetivos, la carencia de un proyecto vital. Y aún así, no dejamos de preocuparnos por dar respuesta a la cuestión del sentido de nuestra existencia.

Qué paradoja, ponemos frente a esta cuestión de búsqueda de sentido nuestra zozobra, dudas y confusiones que nos dejan aislados y sin propósitos. Pero, ¿es posible que no nos demos cuenta? ¿Que andemos tan ocupados en trivialidades que nada aportan que no podamos discernir la realidad que la vida nos plantea?

Quizá no necesitemos una respuesta basada en la reflexión y sí una contestación asentada en la importancia del impulso mismo que tenemos de libertad.

Tal vez, si nos alejamos lo suficiente del consumismo egoísta como sustituto artificial del sentido de la vida y la felicidad, podemos encontrar toda una serie de posibilidades potencialmente creadoras de sentido. Pero, por encima de todo lo demás, el auténtico y verdadero sentido de la vida, el sentido que da respuesta a todas las preguntas, que satisface y cubre todas las necesidades, desde las menos esenciales a las más auténticas, intrínsecas e íntimas del ser humano, sea la sensación y la capacidad de amar.

Viktor Frankl (1905-1997), psiquiatra vienés, afirmaba que “el hombre no llega a ser realmente hombre, sino cuando se entrega al amor de otra persona”. Vemos, sabemos, entendemos y comprobamos que amar transciende más allá de los pensamientos, las palabras y los hechos.

Nietzsche, por su parte, decía que “quien dispone de un para qué vivir es capaz de soportar casi cualquier cómo.

¿Te has preguntado cuál es tu “para qué” alguna vez? Nada produce mayor alegría que amar y ser amado, que el intercambio de miradas, palabras entusiastas, besos o caricias.

¿Te ha gustado el artículo? ¡Valóralo!

5.00 - 2 votos
Cuanto más alta sea la valoración más visible será el artículo en portada.
¡Compártelo en las redes sociales!

Acerca del autor

Aicrag

Deja un comentario

Únete a la comunidad de NoCreasNada

¿Te gustaría compartir tus inquietudes y ganar seguidores por todo el mundo?

¿Eres una persona inquieta y quieres descubrir a más gente como tú? 

Únete a NoCreasNada.

Además, te pagaremos por las visitas que recibas.

Más Información