Literatura

EN EL PACÍFICO SUR



EN EL PACÍFICO SUR - Literatura

PACÍFICO SUR

Logró adquirir a un precio razonable,
la alegoría rosada de su carne,
que inspiró a los poetas más excelsos.
Era vital marcar el horizonte
con una línea tierna de caricias y miedo.
No permitió que fuera relevante
la fuerza inquebrantable de su ego,
que impulsaba las ansias en su entorno.
Esto se convirtió en labor sagrada.
Querer, requerir o amar.
En aquel lugar se escuchaba el mar.
En la lejanía,
ese mar se oía.
Con la mirada fija en los crepúsculos
ella se resignaba a ser leyenda.
En la crueldad de su pasión insomne
no reservó un espacio a la melancolía.
Tenía una tibieza en los tobillos
capaz de atropellar las circunstancias
de modo disuasorio y confortable.
Pero las piernas del hombre que la abría
cubrían la belleza de sus tibias,
dibujando perfiles en la noche.
En las tinieblas del acantilado,
no controló su instinto deleznable.
Querer, requerir o amar.
En la blanca arena se escuchaba el mar.
En la lejanía,
aquel mar se oía.
Entregada a su manto de corales,
la playa enmudecía ante su imagen.

Separó a los amantes sudorosos
con la fiereza de un tiburón blanco.
Sometido al poder de la venganza,
se magulló con las rocas ensiformes
que rodeaban la isla de sus sueños.
La sirena cayó por la abrupta montaña
y dejó sus recuerdos en el agua.

Bordó sus lamentos con hilos de sangre
que en la bahía quedaron perpetuados.
Un estertóreo grito se oyó en el arrecife.
Querer, requerir o amar.
Un gemido lento cabalgó en el mar.
En la lejanía,
las olas se oían.
En la lejanía,
las olas lo oían,
las olas huían.
El vestido, preso en su belleza de nácar,
quedó enzarzado en un risco del camino.
El buzo, en el océano sumergido,
descubre los secretos insondables
que guardan los mundos submarinos.
Los barcos del deseo, las anclas del destino,
los cuerpos inquietantes del delito,
las mentiras, los miedos, las traiciones,
los besos adheridos a los corales pétreos…
Las promesas eternas, los llantos asfixiantes,
los rostros anhelados, los encuentros furtivos,
y los celos , en las conchas escondidos.
Querer, requerir o amar.
Con las caracolas salpicaba el mar.
En la letanía,
su historia leía.
En la lejanía,
las olas la oían…

MARIARQUES

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