Literatura

Encuentro con un Resucitado



Encuentro con un Resucitado - Literatura

El tema de los resucitados o los aparecidos me ha fascinado desde hace mucho tiempo.

La existencia de vida después de la muerte ha desconcertado a la misma ciencia que no ha logrado explicar las apariciones de seres que vienen a visitarnos por alguna razón o para dejarnos ciertos mensajes misteriosos y fascinantes.

A continuación les narrare una historia que obtuve de un familiar que me contó su increíble experiencia en el año de 1988.

Así comenzó su historia:

Nota: por razones personales no nombrare el pueblo donde ocurrió esta experiencia.

“Una tarde de verano del año 1988, estando niño ( tenia 12 años) me encontraba de vacaciones en un pueblito llamado “El encanto“. “El encanto” es un pueblo que fue fundado en el siglo 18,  rico en historia y leyendas donde se menciona la llegada, por ese pueblo, del temible Caudillo José Tomas Boves castigando a los pobladores durante la guerra de independencia de Venezuela.

Un día recorriendo una calle aledaña a la casa de mi abuela entre a un abasto de nombre “Vaya y Vuelva” para ver qué cosa podía comprar con 20 Bs. Una vez dentro, no veo a nadie que este atendiendo y me pongo a observar todo el local para ver lo que vendían, había desde alpargatas, hasta tabacos)

En la parte derecha del local habían dos cuadros que me llamo la atención. El primer cuadro era la imagen de Simón Bolívar montado en su caballo y el segundo representaba un hombre próspero y otro arruinado. Frente al mostrador, pero en el piso, había una especie de papelera de basura de las antiguas embarradas de chimo (supongo que el dueño le gustaba masticar chimo). El chimo es una especie de tabaco masticable.

Al rato se aparece, por la puerta del fondo, un viejito  para atenderme y me dice…Dígame Hijo que deseas ?

Y le contesto en forma distraída observando lo que había en el mostrador: — nada solo estoy viendo que puedo comprar—. El señor se me queda mirando y me dice:—– Te gustaron los cuadros de la pared ?

Y le conteste…—-Si me llamó mucho la atención quisiera saber que significan ¿?….( desde niño siempre fui muy curioso)

El viejito me contesta….—-Es de muy buena suerte tener a Simon Bolívar en los negocios y el otro cuadro representa el equilibrio entre los tiempos buenos y los tiempos malos….solo para recordarte que debes estar preparado para esos momentos hijo.

Me puse pensativo y le dije: Bueno abuelito creo que siempre estamos en tiempos muy difíciles.

Lo que me llamo la atención es que no estaba cerca del mostrador si no que estaba parado justo en la puerta del fondo del abasto…Y sentí un frío como de nevera…me dio algo de miedo y salí del local corriendo para la casa de mi abuela. Nunca le mencione nada a mi vieja ya que no entendía el por me sentí tan asustado . Mi vieja era de un carácter fuerte y me podía regañar.

En la siguiente semana mi abuela me envía al abasto para comprarle un queso y una mantequilla. Al llegar a la bodega,  estaba una muchacha y me dijo:

— Hola hijo que quieres?….le dije —Por favor me da un kilo de queso y una barra de mantequilla—- la muchacha procede a preparar el pedido cuando observo que no están  los dos cuadros que vi la semana anterior . En ella estaba la foto del señor que vi en aquella ocasión.. Era la foto vieja de un hombre con sombrero…y le dije a la chica—–Donde están los cuadros que estaban allí ¿….La mujer me responde ¿..cuales cuadros mijito ¿?….le dije —el de Simón Bolívar y el de un hombre rico y un hombre pobre…La mujer impresionada me dice—-No hijo esos cuadros los quite cuando mi padre falleció y como sabes que habían esos cuadros allí ??…..entonces le dije—pero un señor me atendió la semana pasada y me explico por que tenia esos cuadros..

La mujer asustada me dice, …—-un señor ¿? Y como era ese señor ¿?…..Le describo a la persona que vi…La muchacha se sorprende y me indica:

—-Pues hijo ese era mi padre el antiguo dueño de este abasto que falleció hace 30 años !!!!!

Mi impresión fue de tal magnitud que no le conté nada a nadie ya que siempre pensé que era una broma pesada ( no creía mucho en fantasmas)…..con  el tiempo comprobé que efectivamente el señor había fallecido hace un largo tiempo y su hija había heredado el negocio de su padre…Realmente no fue una broma…fue algo real ¡!

Así termina este relato…

En una ocasión logre pasar por ese famoso abasto donde ocurrió este evento con el resucitado, y se encuentra totalmente cerrado, pero se mantiene original y apenas se puede leer el nombre de “Vaya y Vuelva”.

 

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Acerca del autor

Fernando Gil

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