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Engañados - Salud

Vivimos una era donde nuestro tiempo libre brilla por su ausencia, nos cuesta trabajo detenernos y profundizar en cantidad de aspectos y temas que por desgracia son contestados muchas veces erronea o falsamente por los canales de comunicación que la poderosa industria nos manda. El problema llega cuando depositamos nuestra salud en manos de estas instituciones que como único fin tienen enriquecerse y abaratar constantemente la producción para lucrarse más y más.

Los alimentos y medicinas se han convertido en productos, el entrenamiento físico en una poderosa industria donde priman las máquinas, los espejos y suplementos, donde la habilidad, funcionalidad, la destreza y el verdadero “fitness” pasan a un segundo plano.
Cada día millones de personas acuden devotamente a una sala de musculación, realizan sus 30 minutos de “cardio” y su tabla semanal perfectamente estructurada de millones de ejercicios en carísimos artilugios diseñados para entrenar una porción muy reducida de su cuerpo, después llegan a su supermercado de confianza y cargan sus cestas de innumerables productos light, fit, cero…toman suplementos, vitaminas, recuperadores y geles…Sin embargo pasan los meses y su evolución dista mucho de sus intenciones iniciales, de su sueño, de la verdadera salud y el fitness real.
Como remedio, desde este programa propongo arrojar un poco de luz sobre este tema, la verdadera salud, parar un momento, echar la vista atrás y cargarnos de información veraz, del pasado, aquella que ha perdurado por siglos o milenios y que no ha dejado de funcionar jamás, en contra de tantos falsos mitos que reinan en las creencias populares y que están aceptados totalmente sin ningún tipo de respaldo científico y que tanto daño causan a las personas que intentan mejorar su estado de salud y apariencia física llevándolas a fracasar una vez tras otra.
El gran problema es el conjunto de dificultades que conlleva el estilo de vida sedentario acompañado de una mala alimentación, directa o indirectamente las principales causas de defunción en países desarrollados están causadas por hábitos de vida nefastos.
Cuando se desea poner fin a esta situación nos encontramos con cantidades tremendas de información erronea, que no hacen sino que complicarnos y desviarnos del camino hacia la persona en que deseamos convertirnos.
Las poderosas industrias y lobbies se lucran gracias a esta desesperación, utilizan millonarias campañas de marketing para instaurar hábitos y creencias equivocadas que acabamos por considerar saludables pero que esconden un poderoso enemigo para nuestra salud, un ejemplo de esto es el consumo de cereales en el desayuno, la instauradísima fobia a las grasas, el miedo al ayuno, comprar productos light o dietéticos…esta situación provoca un circulo vicioso, al no dar resultado hacen que la gente desesperé y abandone y al poco tiempo vuelva a sentirse culpable y de nuevo se gaste el dinero en productos y mas productos “mágicos” que no servirán para nada.
El desconocimiento del funcionamiento de nuestros cuerpos provoca una situación igual, gastamos mucho tiempo y esfuerzo en sesiones de entrenamiento mal estructuradas y que poco hacen que cambie nuestro cuerpo lo que nos lleva a consumir los productos anteriormente citados y a la desesperación.

Nos hacen ansiar cuerpos con músculos desproporcionados llenos de sustancias ilegales haciendo olvidar lo que es el verdadero fitness, lo que es estar en forma, lo que es saludable, lo que realmente necesitamos para vivir mejor, vivir mas fácil y vivir llenos de energía y vitalidad encontrando las tareas diarias mucho mas fáciles.
Para poner solución esto es necesario poner sobre la mesa algunas cuestiones para delimitar lo que buscamos conseguir. Necesitamos saber que es el fitness porque es lo que perseguimos.
Lo describiría como una medida de la capacidad del cuerpo de funcionar de forma eficiente y efectiva durante un trabajo y  estar en condición saludable, alejado de la enfermedad.
Bajo esta premisa tenemos que diferenciar diferentes tipos de tareas porque promovemos la capacitación en todas ellas. Por regla general cuando preguntamos a un individuo que nos describa a una persona “en forma” suele recurrir a triatletas, o culturistas, deportistas muy especializados que son capaces de realizar eficientemente un tipo de trabajo pero que dejan atrás todo el resto de capacidades físicas. O ¿Creen que un maratoniano seria capaz de levantar el triple de su peso en un Deadlift o un Powerlifter realizar una carrera de larga distancia en un tiempo competente?
Existen diez habilidades físicas generales reconocidas. Estas son: resistencia cardiovascular y respiratoria, estamina, fuerza, flexibilidad, potencia, coordinación, agilidad, equilibrio y precisión. ¿No deberíamos llegar a cierto nivel de eficiencia en todas ellas para estar “en forma” de verdad?

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alexitosebas

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