Humor

Entrevista Fallida Para Una Migración Urgente (Desde Venezuela)

Entrevista Fallida Para Una Migración Urgente (Desde Venezuela) - Humor

Hice diligencias telepáticas en mi forsoza abstinencia de toda fuente de placer a mediados de este año, y tardaron poco en manifestar su efectividad. Imagino que en otros tiempos se llamaban plegarias.  Desde lejos vi un movimiento extraño en el firmamento. Aunque jamás he creído en ufología, resultó cierto. Desde que no sucede nada de lo que creo me he acostumbrado a que suceda lo que no creo. El obni descendió amablemente al comprobar que no había peligro. Palabras más o menos, ofrecí mis servicios como editor de video y escritor a cambio de estadía, comida y alguna mujer, no importaba de qué forma o fisionomía, terminaría acostumbrándome. Siempre es así con las mujeres, no creo que cambie en otros planetas. El extraterrestre se me acercó cuando, para entender mis súplicas de que me abdujeran, me miró con varios de lo que pensé que eran ojos, con los que en realidad me percibió. Luego transmitió una pregunta en un idioma de sonidos que aprendí a traducir con ciertos poderes que me han quedado.
– ¿Por qué se quiere ir de este planeta si todavía tiene todos los recursos? Aguante las incomodidades, haga un esfuerzo.
– Es que no soporto la joda esta entre derecha e izquierda. Lo obligan a uno a pertenecer a uno u otro bando. Y ambos molestan mis sentidos.
– ¿Entonces usted dice que no es de izquierda ni derecha?
– Exactamente.

– ¿Pero qué posición asume usted en su contexto

– Hummmmnnnnnnhaaaaabría que ver.

– Revise lo que escribe, ahí puede haber algo interesante.

– Cuando hago eso quedo más confundido.
– Creo que antes de aceptarlo en nuestro planeta va a tener que aclarar algunas cosas.
– Me va a costar mucho de verdad. No podrían aceptarme en alguno de sus zoológicos, yo me conformo con lo que me den sus visitantes, sólo sáquenme de aquí.
– ¿Primero que nada aclare por qué quiere escapar tan urgentemente? No parece estar tan mal.
– ¿Cómo que no parece tan mal? Los casquetes polares se están derritiendo, las transnacionales se adueñan de todo y la población de pobres sigue creciendo para seguir quejándose y seguir consumiendo. Cada vez nace más gente pobre que quiere tener la libertad de comprar cosas siendo de izquierda para pelear por más y más derechos por injusticias que en muchos casos me parecen inevitables, de manera de no tener la culpa de nada. Los revolucionarios ni siquiera saben que esa palabra viene de la ciencia y la convierten en una fe mantenida por el petroleo.
– Ya va, ya va. Eso que dices es muy alarmante. No queremos llevar ese germen a nuestro planeta. Ni siquiera para nuestro zoológico.
El frenesí me estremecía, cuando me calmé les expliqué.
– No soy de izquierda porque creo que son improductivos, y quieren que la riqueza se distribuya mejor después que la vieron producida por el capitalismo. El trasfondo de la izquierda no es más que una vagancia de gente débil. Por otro lado la derecha asesina todo lo que tiene la más mínima sensibilidad, aunque no lo reconozcan desprecian cualquier cosa que produzca un cambio. Es autodestructiva, no piensan en las consecuencias que implica la segregación ni quieren revisar si de verdad merecen eso que heredan. Por otro lado están los anarquistas discutiendo todo. Yo solo quiero esperar el momento exacto en que las cosas tienen sentido.

– ¿Cómo sabe que existe ese momento sin esfuerzo?

– No lo sabía, usted me lo está confirmando.

El extraterrestre recogió unos tentáculos y se alejó un momento durante el cual despertaron nuevamente mis ansiedades, hasta que lo vi regresar.
– Lo hemos pensado y creemos que podemos llevarlo pero solo en esencia, le aplicamos un proceso de extracción para llevarlo en esta cajita. Así nos hacemos más livianos y viajamos por el universo.
– Bueno, aquí no hemos desarrollado esa tecnología, la verdad no me convence. Creo que necesito mi cuerpo.
– No te preocupes. Nosotros podemos ayudarte, se llama tecnologúia del espíritu. Es una simplificación etérea. Serás más sabio, y no sentirás dolor ni ansiedad.
– Creo que mejor después, paso por el momento.
– ¿Está seguro?

– Sí
– Entonces creo que no le va a quedar más remedio que asumir el compromiso de hacer que tanto uno como el otro bando se den cuenta de que se necesitan, y que para sobrevivir deberán convertir todo eso que se toman tan apecho en una representación. Como si fuera un teatro.
– Vaya, no creo poder.
– No creo que tengas otra salida. Eso fue lo que hicimos en nuestro planeta para desarrollar la tecnología del espíritu, gracias a la cual viajamos por el universo.
– Ya.
Cuando despegó el platillo volador me sentí agradecido de tener mis contradicciones.

¿Te ha gustado el artículo? ¡Valóralo!

4.75 - 4 votos
Cuanto más alta sea la valoración más visible será el artículo en portada.
¡Compártelo en las redes sociales!

Acerca del autor

Argimiro Serna

Deja un comentario

Únete a la comunidad de NoCreasNada

¿Te gustaría compartir tus inquietudes y ganar seguidores por todo el mundo?

¿Eres una persona inquieta y quieres descubrir a más gente como tú? 

Únete a NoCreasNada.

Además, te pagaremos por las visitas que recibas.

Más Información