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¿Es el diseño inteligente una teoría científica?



¿Es el diseño inteligente una teoría científica? - Ciencia

El diseño inteligente no puede ser una teoría científica válida ni inválida. No es teoría científica porque en el momento en que se probara de manera indudable que hay un diseñador, la biología dejaría de ser ciencia y pasaría a ser teología. Pasaríamos a estudiar al diseñador, ya que lo que llamamos leyes de la ciencia no emanarían de una relación entre objetos o sustancias, sino de la voluntad de un ser que hizo las cosas como son ahora, pero pudo hacerlas de otra forma y puede cambiarlas en cualquier momento. No descarto el diseño inteligente del todo, pues como filosofía puede ser valioso para mostrar que no todo se explica por azar, cambios graduales, selección natural y sexual, etc. Es un acicate para que la ciencia busque mejores explicaciones, pero no es una ciencia en sí. De hecho, el libro De Aristóteles a Darwin (y vuelta) de Etienne Gilson es una obra que muestra de manera muy brillante cómo los biólogos no pueden evitar el uso de la causa final en sus estudios (este órgano apareció para satisfacer tal necesidad, etc.), o bien ciertas lagunas, como el paso de unicelulares a pluricelulares. Todo organismo pluricelular que conocemos nace de una célula que contiene toda la información del futuro ser y está programada para producirlo. ¿Cómo nacieron los primeros programas y se diferenciaron para crear las especies originales? Aunque aceptemos que hubo colonias cuyas células se especializaron hasta formar tejidos y órganos, ¿cómo transmitieron esa información a sus células reproductoras si los caracteres adquiridos no se heredan?

Lo que no es aceptable es que se use el diseño inteligente para probar el creacionismo bíblico o cualquier otro creacionismo. No hay relación posible entre el diseñador inteligente y el Dios cristiano enunciado por san Agustín y el resto de teólogos católicos. El Dios de los teólogos y concilios es un ente que hizo todo bien en la creación. No diseñó la muerte ni la concupiscencia. Estas son consecuencias de una caída según san Agustín. Originalmente, de acuerdo con los teólogos, el ser humano no moría, por tanto, no iba a haber separación entre alma y cuerpo. Como consecuencia del pecado original toda la naturaleza está caída, o sea, la ciencia estudia una naturaleza caída, no la salida de las manos de la divinidad. La creación de almas y su salvación son consecuencia de la caída. En cambio, el diseñador inteligente no es tan inteligente. Ha diseñado especies defectuosas que se han extinguido, como lo atestigua la explosión de Ediacara y tantas otras extinciones. Ha hecho que la mantis copule con el macho mientras se come su cabeza, que los chimpancés maten y se coman las crías de otros simios, que el bonobo sea muy promiscuo… ha creado las enfermedades, los virus… nos ha hecho mucho menos resistentes al cáncer que a los elefantes y las ballenas. Probablemente los primeros humanos fueron tan caníbales y concupiscentes como chimpancés y bonobos, etc. Además, ese diseñador no hace distinciones. Las mismas leyes biológicas gobiernan la formación de un mandril y la de un humano. En cambio el Dios de los teólogos medievales ha hecho del humano un ser especial, con un alma racional destinada a la inmortalidad. Por algo los filósofos tomistas se han desmarcado de los defensores del diseño inteligente ya que el Dios cuya existencia intentan demostrar es muy diferente al cristiano. No tendría sentido que un ser haya diseñado todas las especies para que se coman unas a otras, tengan vida corta, mueran tras duras agonías, sean caníbales, concupiscentes, homosexuales, sin castigar a ninguna, y reserve castigos eternos solo para los humanos que cometan la décima parte de esos actos. Tampoco tendría sentido que el diseñador se moleste en formar, durante millones de años de evolución, órganos como ojos, piel, oídos, etc. si el propio diseñador y las almas separadas pueden ver el mundo sin necesidad de esos aditamentos o instrumentos (los tomistas aseguran que el cerebro no piensa sino que el alma lo usa como instrumento para pensar, no sé cómo pensaremos cuando el cerebro esté muerto ni cómo Dios y los ángeles pueden pensar sin cerebro).

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Acerca del autor

Luis Alberto Solórzano Sojo

1 comentario

  • «El diseño inteligente no puede ser una teoría científica válida ni inválida. No es teoría científica porque en el momento en que se probara de manera indudable que hay un diseñador, la biología dejaría de ser ciencia y pasaría a ser teología.» Esto no es cierto Luis Alberto. Si se demostrara la participación de un diseñador, simplemente se incorporaría ese hecho a nuestra descripción científica de la realidad.
    Sin embargo, hay que aclarar que diseño inteligente no implica per se, un diseñador que tome decisiones «desde arriba.» De hecho, la forma adecuada de comprender la evolución (que no es sólo biología, todo lo que existe está implicado en la Evolución; por ejemplo el reino mineral) es desde un diseño inteligente. Las propiedades emergentes y la selección de rasgos en los sistemas se basan en el diseño inteligente en la ciencia «convencional» y ortodoxa; sólo que es diseño inteligente que no requiere un señor en una nube. Pero flaco favor hacemos a la Ciencia, no explicando a los creacionistas que, en efecto, la evolución se apoya en procesos de diseño inteligente.

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