Política

¿Es, Iglesias, Satanas?



¿Es, Iglesias, Satanas? - Política

Mateo 4: 1-11 La tentación de Jesús.

4 Luego, el Espíritu llevó a Jesús al desierto para que el diablo le sometiera a tentación. Después de ayunar cuarenta días y cuarenta noches, tuvo hambre.

8 De nuevo lo tentó el diablo llevándolo a una montaña muy alta y le mostró todos los reinos del mundo y su esplendor.

9 Todo esto te daré si te postras y me adoras.

10 ¡Vete, Satanás!-le dijo Jesús-porque escrito está: “Adorarás al Señor, tu Dios, y sírvele solamente a Él”

De modo similar, Iglesias se movió, entablando contactos con los diferentes partidos políticos, para servirle en bandeja de plata la moción de censura de Junio de 2018 a Pedro Sánchez (“si gobernamos en coalición, la presidencia del Gobierno te daré”) y Pedro “el profanador”, que no tiene los principios y valores que debió de haber atesorado Jesús, sucumbió a la tentación del “demonio” llamado, paradójicamente, Iglesias y se avino a aceptar su propuesta; especialmente importante debieron de haber sido los contactos de Iglesias con los separatistas catalanes, que no verían con buenos ojos la investidura de Pedro Sánchez, después de que este diera su apoyo a Mariano Rajoy para la aplicación del art. 155 en Cataluña.

Durante los meses siguientes al triunfo de la moción de censura, Pedro Sánchez, que no hizo otra cosa que ceder a las pretensiones de los separatistas, se ganó la confianza de estos y así fue que ya no le fue necesario el concurso de Iglesias para conseguir su apoyo; por otra parte, desde diversos sectores, desde el bancario y el empresarial, según se dice, presionaron a Sánchez para que buscara el apoyo de Ciudadanos, más moderado, y que huyera del radicalismo de Unidas Podemos, cuyo prestigio está a la baja. Rivera, que es otro de los “que piensa cada vez que mea”, “le dio con la puerta en las narices” a Sánchez, porque este quiere apoyos pero no quiere ceder ministerios, aunque viendo que las encuestas le eran favorables y que, cada vez, el trasvase de votos desde Unidas Podemos hacia el PSOE era mayor, no le importó y, como todos sabemos, convocó elecciones.

Yo creo que, aparte de esas presiones desde los sectores que mueven los hilos de la economía del país, hubo algún que otro desencuentro entre Sánchez e Iglesias porque en los primeros meses del gobierno de aquél los contactos entre ambos eran frecuentes y se veía que Iglesias tenía mucha ascendencia sobre Sánchez, no en vano este había cedido a la tentación y había aceptado plantear la moción de censura que le daría la presidencia del Gobierno, siendo el mérito de haber recabado los apoyos necesarios para que aquella triunfara de Iglesias. Sánchez, a cambio, le entregó la dirección de RTVE a Iglesias en lo que yo creo que fue el punto culminante de la influencia de este en aquel y así fue que Iglesias, fiel a su estilo petulante, declaró aquello de que “nunca Podemos había gozado de tanto poder”.

Quizá ese desencuentro haya tenido que ver con la subida del SMI, medida electoralista llevada a cabo sin haber realizado estudio alguno del impacto que iba a tener en el empleo, pese a que el Banco de España la desaconsejara…no lo sé, pero el caso es que, con el transcurso del tiempo la relación entre ambos fue cambiando a peor.

La jugada, por parte de Sánchez, fue muy buena: se sirvió de Iglesias mientras lo necesitó y cuando ya no le fue necesario, “le dio la patada en el culo”. Y a la vista de esto, yo me hago la siguiente pregunta (retórica): ¿si hubiera fructificado la coalición PSOE/Unidas Podemos y estuviéramos “disfrutando” de un gobierno “de progreso”, sería la situación actual en Cataluña la que estamos viviendo en estos momentos? Yo creo que no, sinceramente, dada la buena relación que Pablo Iglesias tiene con los movimientos independentistas catalán y vasco, que tienen en él a su principal aliado, en el marco de la política nacional, seguido muy de cerca por el propio PSOE, estoy seguro de que Iglesias habría viajado a Barcelona para entrevistarse con Torra y Junqueras, de modo similar a como lo hizo para recabar su apoyo a los presupuestos socialistas, para convencer a los líderes separatistas de que hagan saber a sus fanáticas huestes, que, en realidad, ellos han ganado y que no merece la pena seguir con los desórdenes callejeros, pues el Gobierno socialista lo ha arreglado todo para que los golpistas “se vayan de rositas”; que el Tribunal Supremo rechazó la petición realizada por el Ministerio Público en el sentido de que los condenados no puedan obtener el tercer grado hasta que no hayan cumplido la mitad de sus condenas y la política en materia penitenciaria fuera transferida a la Generalitat en 1983, de modo que está claro que los golpistas cumplirán poco más que el período de prisión preventiva que ya han cumplido; que, en realidad todo está listo para que los golpistas se coman las uvas en sus casas; de esta forma podríamos ahorrarnos decenas de millones de euros en reposición del mobiliario urbano e indemnizaciones por los destrozos cometidos por esa gentuza y, lo que es más importante, podríamos ahorrarnos los heridos que se están produciendo y, quizá, algún muerto.

Sin embargo, que yo sepa, toda la implicación de Iglesias en este asunto se ha limitado a un twit en el que venía a decir, más o menos: “condeno todo tipo de violencia, pero les envío un abrazo a mis amigos separatistas”

Y, a la vista de todo esto, yo me hago otra pregunta (esta vez no es retórica): ¿no solo no estará Iglesias  colaborando a pacificar la situación en Cataluña sino que, quizá, habría estado “avivando la hoguera” para hacer ver a Sánchez  que, en realidad, aún le necesita, y más que nunca?

Yo, de estos políticos me lo creo todo, y más de Iglesias que ha demostrado una ambición sin límites, y una miseria moral fuera de toda duda.

Yo creo que a Iglesias no le conviene que Sánchez caiga, porque sabe que esa es su única posibilidad de entrar a formar parte de un Gobierno de España, pues no veo al PP, ni a Ciudadanos, y mucho menos a VOX, los partidos que tienen perspectivas de futuro, integrando a Unidas Podemos en un Gobierno suyo; la única posibilidad que tiene Iglesias es el PSOE.

A mí, particularmente, me encantaría que el uno se hundiera con el otro, porque quiero a mi país y porque creo que estos dos personajes son muy nocivos para España; pareciera que el peor enemigo de España hubiera decidido sobre los dos últimos presidentes de Gobierno del PSOE, dos individuos, Sánchez y Rodríguez Zapatero, cuyas únicas habilidades han consistido en medrar dentro del partido y en hacerse con la presidencia del Gobierno, como fuera y al coste que fuera y ahí, para desgracia nuestra, de los españoles, se ha acabado el inventario de sus habilidades. Bueno, también cuentan con la habilidad de mentir, aunque esto no creo que sea una habilidad porque ni siquiera creo que lo hagan bien, tan solo que cuentan con un auditorio muy crédulo y proclive a creer todas las estupideces que le cuenten; y la de distraer a la opinión pública con asuntos de poca importancia para evitar que esta se interese por asuntos verdaderamente importantes a los que, al parecer, no saben darle solución.

Pero volviendo a Iglesias, me parece propio de un ser abyecto el no intentar mediar en el conflicto en Cataluña, pues como líder de un partido político con implantación nacional y como miembro del Congreso de los Diputados, su principal obligación debe ser velar por el bienestar de sus representados (el conjunto de los ciudadanos españoles, no solo aquellos que han votado a Unidas Podemos) y, desde luego que la situación que se vive allí, para muchos catalanes, no es de bienestar, pues a esos catalanes a los que no les interesa el “procés” y que su único anhelo es que Cataluña vuelva a ser la región próspera y admirada que ha sido durante algo más de un siglo, ver a Barcelona convertida en el escenario de violentas batallas campales no contribuye a su bienestar.

Me parece muy egoísta, de muy mal político y de pésimo español “el sentarse a la puerta de su casa para esperar, pacientemente, a ver el cadáver de su enemigo pasar”, tal y como reza el proverbio árabe, cuando tal conflicto ha estado cerca de cobrarse su segunda víctima en la persona de un policía (la primera ha sido un ciudadano francés que murió en El Prat, después de que le diera un infarto y de que no pudiera ser evacuado a un hospital porque los CDR lo impidieron).

A la vista de tan mezquina forma de actuar, si tuviéramos la oportunidad y pudiéramos vencer los naturales  escrúpulos, retirando el cabello para dejar su cuero cabelludo al descubierto, ¿veríamos los tres seis impresos en la piel de Iglesias?

¿Te ha gustado el artículo? ¡Valóralo!

1.00 - 1 voto
Cuanto más alta sea la valoración más visible será el artículo en portada.
¡Compártelo en las redes sociales!

Acerca del autor

osiris50

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Únete a la comunidad de NoCreasNada

¿Te gustaría compartir tus inquietudes y ganar seguidores por todo el mundo?

¿Eres una persona inquieta y quieres descubrir a más gente como tú? 

Únete a NoCreasNada.

Además, te pagaremos por las visitas que recibas.

Más Información