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¿Es realmente el Padel un deporte de pijos?

¿Es realmente el Padel un deporte de pijos? - Deporte

A día de hoy, en pleno 2019, todos en Europa y América, como mínimo, sabemos lo que es el padel; un deporte de raqueta, que se juega con las paredes, la pista es más pequeña que el tenis y es un deporte de “pijos”, como me dicen todos al enterarse que voy a jugar. Ciertamente es normal que esa idea esté implantada, el padel es un deporte recién nacido como quien dice, y para muchos es el deporte de los políticos, monarcas, grandes empresarios y otros seres de enorme riqueza. Y en esa creencia hay mucha razón, ya que por ejemplo en España se empezó a conocer más intensamente por el que entonces era presidente Aznar y el famoso torneo de presidentes, que enfrentaba a españoles con argentinos, como bien podéis deducir no tenía una inscripción abierta, pero eso data del año 1997, en Madrid, más concretamente en una pista de Cristal construida en el palacio de la Moncloa, pero si eso no os sirve para ver que efectivamente en su origen era un deporte para “la alta sociedad”, terminó discriminativo pero que todos entendemos. Hay que aclarar que a España llegó de la mano del príncipe Alfonso de Hohenlohe en 1970, procedente de Acapulco, México, donde veraneaba con un amigo local, el señor Enrique Corcuera, el padre del pádel, quien en su jardín creo este deporte encerrandolo con paredes para evitar que la flora molestase a los jugadores y empuñando unas palas de madera, que como bien dijo en una ocasión por Instagram el profesional Franco Stupaczuk; “”esas palas que sacaban chispas en el cemento y te vibraba hasta el alma en cada golpe”. Así fue el nacimiento del pádel, un deporte que no tardó en llamar la atención de turistas quienes se lo llevaron a su país y le fueron dando forma, en España (Como no podía ser de otra manera se inició en Marbella) y en Argentina, con más fuerza, seguido a mucha distancia de Brasil, cosa que se refleja a día de hoy mirando el Ranking mundial donde donde tenemos que irnos a la posición número 36 para encontrar un uruguayo, el primero que no sea de esos tres países, y el siguiente ya es el italiano Matías Nicoletti en la posición 58. A todo esto añadir que el pádel tiene solo 57 años y no fue hasta 2005 que se creó el Padel pro Tour y ya en 2012 (que no se inició hasta el siguiente año) el World Padel Tour, la competición profesional de Pádel que está a día de hoy, solo hace seis años que se empezó.

 

A diferencia de otros deportes es muy nuevo, es un deporte recién nacido y que está gozando de una popularidad bastante merecida a mi forma de verlo. El pádel cada día tiene más seguidores y más practicantes y es que una de las grandes ventajas es que puedes jugarlo hasta edades muy avanzadas, a un gran nivel, como el número 1 del mundo y el mejor jugador de su historia Belasteguín quien sigue siendo cabeza del ranking con 37 años, acompañado de Pablo Lima de 30 años, y estos son profesionales, al acercarte a clubs de pádel llama la atención que es un deporte practicado más por adultos que por niños, teniendo jugadores de veinte años, de cinco y de sesenta sin problema, obviamente no podemos exigir la misma fuerza ni la misma capacidad física, pero es un deporte que una buena técnica y una gran inteligencia en la pista te pueden acercar a pasos gigantescos a la victoria. En futbol no soy capaz de imaginarme a once sexagenarios derrotando a once jóvenes de 25 años, pero en pádel (amateur) es algo bastante común, esto hace muy atractivo al deporte por su longevidad, y siguiendo con el ejemplo del fútbol, con cuarenta años se me hace tarde para dar mis primeras patadas a un balón y recorrerme el campo, aunque sea fútbol 7, de un sprint, pero no se me hace nada difícil retroceder de la red al fondo de la pista.

 

¿Recuerdas cuando veías esos tenistas haciendo puntos tras darle diez o doce golpes, pasando de defender a atacar y tu no lograbas ni sacar? En pádel puedes ver puntos largos hasta en tus inicios, los puedes vivir sintiéndote todo un crack, aunque no mires un partido profesional justo después. Volvemos a que es un juego, aunque veloz, calmado, la cabeza puede ser tu mejor arma pero también puede ser un enemigo que te quite todas las ganas de jugar y si no lo logra te aseguro que estas ganas irán a más partido tras partido, golpe tras golpe, punto tras punto, enganchandote, haciéndote Padel adicto, como podemos ver ya en numerosos hashtags en las redes sociales. Somos un grupo de Zombis, hambrientos de juego. Y eso supone mucho dinero, te dirán erróneamente quien no juega. Actualmente podemos encontrar material low cost en tiendas como Decathlon, como no, que no te ayudarán a profesionalizarte pero que te permiten ir a jugar sin problema y ganar a más de uno, te permiten jugar, después depende de ti, como todo en este mundo. También podemos encontrar material que supera los 500€ , pero realmente lo necesitas sabiendo que hay marcas como Kombat metida en el World Padel Tour y tienen un precio de 95€. Déjate de excusas ante la derrota e intenta ir mejorando con cada golpe que das, o pretendas dar, que las paredes pueden ser muy traicioneras.

Aparte del material es cierto que puedes encontrar pistas y clubs por cientos de euros, con cava incluido, con mayordomo si te lo propones, no olvidemos de dónde y de la mano de quien nació el pádel, pero también podemos encontrar aplicaciones como la popular Timpik, donde encuentras pareja, pistas y horario a conveniencia desde 2.5€ (lo más económico que yo he encontrado actualmente) pudiendo competir una hora y media y moviendote por un ranking interno que ayuda a igualar los partidos para su mayor disfrute.

 

Como hemos dicho, ¿es verdad que es un deporte de pijos? En mi opinión no, simplemente es un deporte nacido de gente adinerada y movido en sus inicios por estos, pero que a día de hoy es totalmente asequible para quien lo quiera, de hecho te saldrá más económico competir de forma amateur en padel que en el deporte rey, el fútbol o el baloncesto y ya no hablemos de los verdaderos deportes de “la clase alta” como puede ser el mundo de las regatas, los deportes de motor, etc. No comparemos tener que comprarme un kart y la gasolina o un velero a costearme una pala y unas zapatillas.

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Acerca del autor

Josep Ulises Marcos Vidal

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