Política

¿Es válido el aborto?



¿Es válido el aborto? - Política

¿Por qué el aborto es un tema que despierta tantas pasiones?

Pues porque es un tema acerca de la vida.

Todo gobierno ético, debe decidir en favor de aquello que afirme la vida en el sentido más amplio del concepto. Si fuera de otro modo, corremos el riesgo de que nuestros gobiernos tomen decisiones de muerte por pragmatismo ideológico o conveniencia para la afirmación del poder.  Por ello, los gobiernos deben legislar en contra del aborto excepción hecha del embarazo como consecuencia de la violación y cuando se encuentra en peligro la vida de la madre.  En ambos casos le corresponderá a ella tomar la decisión.

Se trata del ejercicio de la libertad responsable. El debate se ha perpetuado en la definición exacta del inicio de la vida y podríamos continuar debatiendo este punto por años y jamás ponernos de acuerdo, pues al día de hoy, no se ha logrado y nadie puede asegurar que un día se logre saber el momento exacto en que esto ocurre. Por ello, el debate debe moverse a otro campo, en mi opinión, al campo de la libertad responsable.

El aborto voluntario es la derrota de la responsabilidad. Es el acto culminante de una cadena de eventos realizados “conscientemente” y en libertad por hombres y mujeres. En adelante sacaré de la ecuación al hombre lo cual no me parece correcto pero al parecer, las mujeres así lo prefieren y en aras de respetar su decisión, así continuaré con el tema.

Al decidir tener sexo, las mujeres aceptan conscientemente o al menos así debería de ser, una serie de posibles consecuencias en las que se incluye por supuesto el que resulten embarazadas.

Al decidir libremente tener sexo, se aceptan con la misma libertad las consecuencias de tenerlo.

Supongo que todas las mujeres saben que en muchas ocasiones las consecuencias del sexo pueden no ser las deseadas. El daño que en ellas recae como puede ser algún tipo de enfermedad de transmisión sexual, le ocurre en forma exclusiva a la mujer sin dañar a terceros y corresponde a ésta, sufrir las consecuencias y poner en práctica las soluciones.

Pero el caso del embarazo es diferente, el resultado se extiende a terceros involuntarios que para no entrar en discusiones bizantinas diremos que al menos, existen como posibilidad. Y ¿quiénes somos nosotros para negarle la posibilidad de ser a un tercero? Negarlo además en un acto absolutamente egoísta de beneficio exclusivamente personal para intentar eliminar las consecuencias conocidas pero no deseadas, de un acto que se ejerció en plena libertad.

Es precisamente por las consecuencias que el sexo no debe tomarse a la ligera. Hoy en día siempre escuchamos lo importante que es el sexo en la vida de las personas. Y ¿cómo es que respondemos a ello? Banalizándolo, restándole importancia y reduciéndolo a una simple experiencia placentera que debe multiplicarse cuantas veces sea posible y de la mayor cantidad de formas en que sea posible aumentando irresponsablemente la probabilidad de que algo salga mal. Y cuando algo sale mal, ¿de quién es la responsabilidad? ¿Por qué entonces en lugar de asumir la responsabilidad que debe constituir una cualidad que nos define como seres humanos se promueven todos los caminos para evitarla? Fortalecer las cualidades, nos fortalece como personas y como sociedad.

La solución a los embarazos no deseados viene de la mano del ejercicio de una ética, de moverse por la vida tomando decisiones responsables y bien valoradas, inculcando en las jóvenes que es precisamente por las consecuencias de lo que hacemos que hay que pensar, saber y en el mejor de los casos desear aquello que hacemos y estar seguros de que podremos asumir con responsabilidad los efectos de nuestro actuar.
Aceptar el aborto, solo protege y fomenta la irresponsabilidad en la peor forma pues le niega la posibilidad de ser a un tercero.

En el caso de las leyes, dije al comienzo que el estado debe conducirse en favor de la afirmación de la vida o de otro modo, faltará a una ética que hoy afecta a los no nacidos que no pueden defenderse y por ello los tenemos que defender nosotros, pero el día de mañana, ese comportamiento afectará a otros grupos dentro del que tal vez te encuentres tú.

Las madres que voluntariamente deseen abortar, no estarán ejerciendo un derecho sino faltando a la ética. Y la ética, es la columna vertebral que sostiene a la sociedad y en la medida en que la debilitemos, nos veremos afectados todos.

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SrT

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