Política

Feminismo: vamos a aclararnos II.



Feminismo: vamos a aclararnos II. - Política

Hace unos días publiqué un texto sobre el feminismo y dije que lo continuaría en una segunda parte, hablando un poco sobre lo que ocurre en las calles con las mujeres y cómo la educación recibida encasilla a hombres y mujeres en el machismo. Aquí traigo la continuación, pero antes quiero recordar una cosa: esta es mi más humilde opinión y en ningún momento estoy afirmando que lo que hay explicado aquí abajo es verdad para todos, o que todos deberían abandonar su opinión porque no encaja con esto. No, lo único que busco es expresarme e intentar haceros comprender, desde mi punto de vista, las cosas que no funcionan en la sociedad en el trato con la mujer. Lo único que afirmé rotundamente en el texto anterior y que sí debería considerarse una verdad para todos, y lo voy a volver a hacer, es lo siguiente: el feminismo es un movimiento que busca la igualdad de la mujer con el hombre. Todo lo que se salga de esta premisa, no es feminismo.

Bien, creo que más de una vez hemos escuchado algún debate sobre alguna ocurrencia de alguna mujer mientras iba por la calle. Ha habido muchos casos en los que muchas se quejan de lo que los hombres les dicen por la calle, y este es otro tema también muy delicado porque, sinceramente, el límite lo tiene o lo pone cada persona. «Joder, no las podemos mirar, no les podemos hacer un piropo o intentar ligar con ellas, es que esto es pasarse ya». Igual alguno de vosotros piensa así o ha escuchado a alguien decir esto, yo desde luego sí que lo he escuchado. Con este tema ya es que ni siquiera entramos en el tema del feminismo, sino en el tema de libertad individual en general.

Nadie, ni mujeres ni hombres, tiene por qué escuchar que les diga nadie nada: ni que es gordo, ni que es fea, ni que está bueno, ni que qué ropa más bonita lleva, ni nada. Pero también es cierto que, como seres libres que somos, tenemos a su vez toda la libertad de decir todo lo que queramos. ¿De qué trata esto, entonces? De puro y simple respeto. Conozco chicas que son muy estrictas en este sentido, afirmando que si van por la calle nadie tiene que decirles nada y que no tienen por qué mirarles qué llevan puesto. Y sí, estoy parcialmente de acuerdo, pero como he dicho, cada persona pones sus límites y mi opinión es ligeramente diferente. La gente tiene ojos, y si ven a alguien que les gusta pues van a mirar, y es que no hay ninguna ley que diga que no puedan. Ahora, no es lo mismo mirar con disimulo a una chica o a un chico porque te ha parecido guapo o te gusta la ropa que lleva, que analizar a esa persona prácticamente con lupa, de manera exagerada y lasciva y poniendo alguna cara. Ante todo, yo creo que debe ir por delante el respeto a esa persona que está paseando tranquilamente por la calle. ¿Puedes mirarla? Claro, es que no te lo pueden prohibir, pero por favor, hay maneras y maneras de mirar a alguien y apreciar la belleza. Entonces, si yo voy por la calle y noto que alguien me mira con disimulo, pues mira, yo no me lo voy a tomar a mal. Pero si voy por la calle y de repente alguien se gira descaradamente cuando paso por delante, sonriendo con morbo e incluso silbándome, pues no me gustará. No soy un perro ni un trozo de carne, ante todo soy persona, y habrá mujeres a las que igual este comportamiento les guste, pero os aseguro que a la inmensa mayoría no nos gusta, lo único que se consigue es faltarnos el respeto.

Ocurre lo mismo con los piropos. No hay ninguna ley que te impida expresarle a nadie lo que piensas, pero hay maneras diferentes de comunicarse. Si a mí alguien me dedica una sonrisa normal mientras paseo y me llama guapa, o dice que tengo los ojos bonitos, o lo que sea, a mí no me va a molestar, todo lo contrario, siempre y cuando su actitud hacia mí sea respetuosa y el tono de voz no indique nada más allá que cordialidad o amabilidad. Todo depende de las formas, porque si me viene otra persona que me dice que «madre mía lo que te haría», pues no me lo voy a tomar a bien, y creo que esto es bastante lógico y comprensible. Lo mismo que si llaman a alguien preciosa, pero con un tono de voz más salaz e intrusivo. La palabra no es ofensiva, pero las formas sí lo son.

Lo que quiero decir con esto es que el problema no viene de querer ligar con alguien o querer decirle lo guapa que es esa persona, el problema viene cuando se cruza el límite del respeto. Tan solo por ejemplificar, voy a poner un caso para que veáis lo que sucedió y la respuesta que tuvo en Internet.

María Herrejón, o Hersimmar, el apodo que utiliza, es una mujer española que se ha hecho hueco poco a poco en las redes sociales y ahora es lo que comúnmente se dice «influencer». Es una chica que llevo siguiendo desde hace unos cuantos años y me parece que tiene la cabeza bien puesta y tiene las ideas bien claras. Bien, pues hace unos meses subió a Instagram una serie de historias en las que aparecía muy alterada, llorando y relatando lo que le acababa de pasar. Resulta que ya era de madrugada y estaba volviendo a casa sola y se dio cuenta de que un hombre la seguía. Si se cambiaba de acera, él también, y se empezó a poner muy nerviosa. Cuando llegó al portal de su casa y ya abrió la puerta, ese hombre que la había estado siguiendo la paró y le dijo que él quería subir a su casa a tomar algo. El hombre si no recuerdo mal iba bastante embriagado y no hablaba español, era extranjero, y no dejaba de mirarla y de sonreírle. Ella le empezó a decir que como no se fuera de allí inmediatamente llamaría a la policía, pero sin embargo el chico no hizo nada. Ella al final le cerró la puerta en la cara y mientras subía las escaleras el tío seguía ahí, la seguía mirando y sonriendo. Ella sintió la necesidad de compartirlo en Instagram, para concienciar a la gente, y la respuesta que recibió de muchos fueron las siguientes: «Es que eres una exagerada, al tío le has gustado y ya está», «No sé ni de qué te quejas, con lo fea que eres dudo hasta que sea cierto», «Venga, tía, no es para tanto, el chico solo te ha dedicado una sonrisa con toda su buena voluntad», «¿Y se puede saber por qué vas sola a esas horas?», y más comentarios de este estilo.

Yo no sé vosotros, pero a mí esta situación no me parece ni medio normal. Nadie tiene el derecho de seguir a nadie hasta su casa, de noche, y después plantarse en su portal para autoinvitarse a tomar algo en su casa. Esta chica explicó que el hombre la puso nerviosa, pero que lo que más la había asustado era el hecho de pensar que, de ser otra persona, igual no lo habría contado. Lo peor es que tiene toda la razón del mundo, porque ha sucedido, sigue sucediendo y, por desgracia, seguirá sucediendo. La gente que no entiende esta situación es gente a la que le falta mucha empatía, y ya no es cosa de hombres o mujeres, porque hubo mujeres que también la criticaron en su momento. Esta situación se hubiera evitado por completo si el hombre, al momento de verla, la hubiera parado con amabilidad y no de forma brusca (enfatizo que era de noche, y no es lo mismo el mundo a esas horas) y le hubiera dicho lo que fuera, que le ha gustado y que si no le sabría mal tomar algo con él porque quería conocerla. En lugar de eso, invadió su privacidad siguiéndola a su casa y pidiéndoselo de esa manera. Odio tener que decir esto, pero es la verdad: tenemos que ir con pies de plomo para cada cosa que hagamos teniendo en cuenta las cosas que suceden en el mundo. Si en circunstancias normales nadie puede esperar que una mujer (digo mujer por el tema que tratamos, pero también se aplica a los hombres, que pueden sufrir otro tipo de acoso o abuso como robos y demás) se tome a buenas estos tipos de comportamientos o muchos otros, imaginaos si en las noticias aparecen cada día mujeres que desaparecen, que son violadas o que son asesinadas. Y hay una cosa que me gustaría, y mucho, recalcar: la culpa de todo esto no la tienen los hombres, la culpa la tienen los hombres que matan, violan, acosan o abusan. Lo último que faltaría ya es que los hombres tuvieran que pedir perdón por nacer hombres, es descabellado. Pero aparte de esto, también hay otro gran culpable, y ese es la educación.

 

La culpa la tienen los hombres que matan, violan, acosan o abusan.

 

En este tema no me voy a extender mucho, tan solo comentaré una cosa que he ido observando a lo largo de los veinte años que llevo de vida. Con educación no me refiero al respeto esta vez, sino a lo que nos enseñan de pequeños. Y, por triste que parezca, vivimos en una sociedad muy machista. Para afirmar esto me baso en que a mí y a los de mi alrededor siempre nos han dicho que tengamos cuidado por la calle, que no vayamos por según donde, que no vayamos solos de noche, que no vayamos por la calle cuando es tarde, que no vistamos de según qué manera, etc. La cuestión es que parece que todo el mundo recibe estos consejos, que todo el mundo es enseñado a no ser violado, robado o acosado, en lugar de enseñar a no matar, no violar, no robar o no acosar. Hablo en términos muy generales, yo sé que hay padres que educan a sus hijos de esta manera y que los colegios también lo hacen, pero a pesar de eso sigue sucediendo. ¿Por qué me tienen que decir que no puedo ir con escote y falda corta, paseándome a las tres de la madrugada por donde me dé la santa gana? ¿Por qué no enseñan al resto que, si voy con escote y con falda corta donde y cuando quiero, eso no le da absolutamente ningún derecho a nadie a ponerme la mano encima? Podría ir totalmente desnuda por la calle, que nadie tendría derecho a tocarme excepto la policía para detenerme por exhibicionismo. Esto es lo que parece que no se enseña.

No tengo nada más que añadir al respecto. Cierro este tema con esta última publicación que espero que haya ayudado a alguno a comprender un poco mejor la visión de una mujer ante esta sociedad.

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Acerca del autor

Wolfus

2 comentarios

  • Excelente, poco o nada que añadir, el respeto es uno de los valores más importantes que debemos cultivar desde el hogar, la escuela, con la familia, con los amigos… Porque el respeto es la base sobre la que se sustentan las relaciones entre personas iguales y, por tanto, es esencial para que exista una sana convivencia y para que haya armonía en una sociedad avanzada.

    • Gracias por la valoración Aicrag. Desde luego, el respeto es de lo más importante y lo primero que se suele perder o encuentras a faltar. De ahí que el mundo vaya como vaya. Te agradezco la aportación

      ¡Un saludo!

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