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¿Fracasó el Paris Saint Germain?



¿Fracasó el Paris Saint Germain? - Deporte

Año 2012. El Fondo Soberano de Inversión de Qatar compra la mayor parte de las acciones del Paris Saint-Germain. El inversor principal declaraba a la Uefa Champions League como su máximo objetivo, y para ello iban a reforzar al club con grandes figuras, entrenadores e infraestructura de primer nivel. Jugadores de la élite mundial han pasado por el club, tales como Zlatan Ibrahimovic, David Beckham, Edison Cavani o Neymar Jr.

Hasta la fecha de este escrito, el 11 de abril del 2019, a ya 7 años de la primera temporada bajo los inversores de Qatar, el club ha dominado el fútbol de Francia, pero a nivel continental su rendimiento es considerado por la prensa y la hinchada como un fracaso.

 

Lograron el primer campeonato de liga en la temporada 2012/13, tras 19 años. Mismos resultados se dieron en la Copa de Francia y la Copa de la liga, en las que tras 7 años el París ostenta un récord de títulos ganados. A nivel continental su último triunfo fue hace 18 años cuando vencieron en una de las tres finales al Brescia de Italia por gol de visitante.

Años de dominio ligero han hecho que el París esté siempre en la lista de favoritos para llevarse la Uefa Champions League, pero el club siempre se queda en el camino, generalmente ante clubes históricos del fútbol europeo, lo que un gran sector de la afición del fútbol se toman para bien, bajo el lema “El fútbol no se compra” atacando directamente a las grandes inversiones hechas en el equipo, ya que antes de esto no eran mucho más que un club de media tabla francesa con esporádicas apariciones en Uefa Europa League y ocasionalmente lograban ganar la Copa de Francia o la Copa de la liga.

 

Pero, ¿Por qué un equipo lleno de jugadores de élite no puede llegar a rondas decisivas, a pesar de que cada año trae nuevas figuras y nuevos entrenadores de gran nivel? Esta pregunta tiene varias posibles respuestas que valen la pena ser analizadas. La desigualdad de dinero en Francia, la poca experiencia internacional y el factor suerte.

 

Desigualdad económica.

 

Durante los últimos mercados de fichajes en Europa, el PSG invirtió la enorme cifra de 212 millones de euros entre sus tres fichajes estelares para la temporada 2019. El joven francés Kilyan Mbappé costó 135 millones, proveniente del AS Mónaco, el alemán Thilo Kherer, que vino desde el Schalke 04 costó 37 millones más y en el mercado de invierno la llegada de Leandro Paredes desde el Zenit ruso se cerró en 40 millones. En comparación, el fichaje del ruso Aleksandr Golovin por parte del AS Mónaco se cerró en 30 millones, siendo este el fichaje más caro sin contar las contrataciones parisinas. En invierno, el mismo Mónaco se puso por detrás de París en cuanto a fichajes, con el segundo más caro detras de los 40 millones de Paredes. Fodé Ballo-Touré fichó desde el Lille a cambio de apenas 11 millones de euros.

Las diferencias a las horas de contratar jugadores son estratosféricas, el PSG cuenta con un presupuesto inalcanzable para los restantes 19 equipos de la liga, superando por mucho incluso a los grandes clubes franceses como el O. de Marsella o el mismo AS Mónaco.

El otro gran pero de la Ligue 1 es el destino de los jugadores vendidos. Los mejores jugadores de esta liga, descontando a los del PSG, se marchan a clubes de renombre en España, Italia e Inglaterra en busca de dar un salto a las ligas mayores, dentro las cuales no se considera la liga gala. Este asunto nos deja con que Thomas Lemar (40 millones, al Atl. de Mádrid) y Fabinho (45 millones, al Liverpool) dejaron la disciplina del AS Mónaco, mientras que 41 millones cerraron a Malcom desde el Girondins de Bordeaux al FC Barcelona al mismo tiempo que el portugués Goncalo Guedes fichaba por 40 millones desde el PSG al Valencia español. Este fenómeno no afecta solo a los clubes top del país. El triste caso del fallecido jugador argentino Emiliano Sala, que fue vendido desde el modesto Nantes al Cardiff City galés por 17 millones, nos habla de las diferencias económicas incluso en clubes pequeños. Los accionistas del Cardiff dieron el visto bueno al fichaje más caro en la historia del club buscando evitar el descenso mientras que el Nantes por ese entonces se encontraba en la zona media alta de la Ligue 1, pero eso no bastó para evitar perder a una de sus figuras. Dado que los mejores jugadores no tienen intenciones de venir a Francia a no ser que sea bajo un jugoso contrato de millones de euros y que los mejores jugadores de la liga local, incluyendo a los del París, se marchan a la primera oferta de otros clubes de ligas de mayor importancia, el fútbol local francés sufre las consecuencias del fútbol moderno. El dinero si compra la felicidad, al menos si hablamos de fútbol.

 

Sin costumbre

 

Históricamente los clubes franceses han participado en cuanta copa se ha disputado en Europa e incluso han salido con el trofeo en varias ocasiones. No obstante, el PSG anterior a las grandes inversiones asiáticas nunca fue un gran animador en los grandes torneos. Sus participaciones generalmente fueron mediocres, salvo uno que otro título secundario ante clubes de igual o menor nivel. La ciudad de París siempre quedó al debe en cuanto a fútbol dado que sus clubes no lograban hacer justicia a lo que representa la gran capital. Las inversiones posteriores cambiaron el asunto, el club comenzó a ir regularmente a la Uefa Champions League y a medirse mano a mano con los poderosos equipos clásicos del continente, pero con resultados infructuosos. Gran parte del folclore del balompié se basa en simples dichos infundados bajo un punto de vista científico. Las mufas, los segundones, las cábalas y las supersticiones se han formado bajo años de tradición y muchas de estas situaciones han marcado la historia de los equipos, sus apodos y los dichos populares de la multitud. Uno de los últimos mitos formados reza que el PSG jamás podrá levantar la Champions por querer saltarse años de historia y tradición. Los hinchas no miran con buenos ojos a los clubes que han crecido a base de grandes inyecciones de dinero recientes como el París o el Manchester City, aunque probablemente todos los clubes que han formado una identidad ganadora en parte lo han hecho por alguna inyección de dinero de un inversor. A final de cuentas un jugador de éste deporte no dista mucho de un tenista, un obrero de una construcción o un vendedor de un centro comercial, a final de cuentas todos buscan un buen contrato que les permita vivir lo más cómodo posible y dar un buen pasar a sus familias.

 

Desde la temporada 2012/13 el PSG ha jugado todas las versiones de la UCL y en ninguna ha logrado llegar siquiera a la gran final. En esta primera temporada, tras avanzar con 15 puntos en un grupo sencillo, lograron batir al Valencia español en octavos de final. En cuartos encontraron al primer gran rival de ese año, el FC Barcelona. Igualaron ambos duelos y el club parisino se fue con las manos vacías por la regla del gol de visitante. Situaciones similares se han visto durante los años posteriores, generalmente por remontadas en enfrentamientos ante clubes de élite. El aspecto sicológico es tan importante como el factor físico o de si “es buen jugador” o no. Para nosotros es muy importante que las cosas tengan un significado, y cuando algo lo tiene le damos mucha importancia dado que eso le da sentido a nuestra vida. A través de más de cien años muchos equipos se han formado una leyenda alrededor suyo como poderosos, ganadores o guerreros. Las propias instituciones de los equipos defienden estos lemas y los hacen valer, con ello logran que las nuevas generaciones conozcan las grandes gestas del pasado, a la vez que los hinchas respetan y comparten sus relatos sobre estos grandes momentos para que no se pierdan. Tal cual como en el pasado las tribus compartían sus relatos de boca en boca, los hinchas de clubes de fútbol lo hacen con las historias de victorias, descensos y rivalidades. Cuando un jugador llega al Real Madrid no solo llega a jugar, llega a representar una leyenda que se debe mantener. El jugador cree en esta leyenda y hará todo por perdurar al equipo como unos ganadores, y con ello llevarse la admiración de la exigente afición madridista. Esta es la razón por la que a pesar de que algunos equipos no estén en sus mejores momentos, los jóvenes sigan intentando entrar en ellos. Casos como los clubes italianos de Internazionale y AC Milán reflejan este legado. Lo mismo pasa en el Arsenal inglés, el Benfica de Portugal o en el Zenit ruso. Pero un jugador que llega a París se encuentra a un equipo con éxitos recientes pero con una historia que carece de ellos. Claro, el equipo tiene sus recuerdos y sus grandes hazañas en tiempos pasados, pero no se comparan a lo hecho por el Olimpyque de Marseille o al Saint Ettiene y pasarán algunas generaciones antes de que este fenómeno cultural se adueñe del legado del equipo. La idea de armar un club de ensueño para ganarlo todo no acaba de ser tan atractiva o tan fuerte emocionalmente como la del Real Madrid por ganar la Champions una vez más.

 

Otra vez la misma historia.

 

Ya se expuso en este texto un análisis de cómo la economía afecta el desarrollo del fútbol francés y una explicación de porqué el legado pesa. Sin embargo, durante estos siete años de PSG en Champions, el mundo ha sido testigo de cruces duros y eliminaciones de película para el club francés. ¿Tendrá la suerte algo que ver en los fracasos continentales? En la temporada 12/13 el París se va eliminado tras igualar ambos partidos ante el FC Barcelona, pero ya que los blaugranas marcaron dos goles en su visita al Parque de los Príncipes, lograron avanzar por diferencia de gol. Un año más tarde se encontraban una vez más entre los 16 mejores y avanzaron sin problemas a cuartos de final tras derrotar al Bayer Leverkusen alemán. El Chelsea los frenó por el mismo método del FC Barcelona. Tras perder por 3 a 1 la ida, el club de Stamford Bridge se impuso 2 a 0 en casa y eliminó al PSG.

Un año más tarde vencieron en octavos al Chelsea gracias al gol de visitante. Consumada su revancha, no pudieron hacer la gracia dos veces, ya que se cruzaron en cuartos con el Barcelona y nuevamente fueron eliminados, esta vez cayendo en ambos partidos. Temporada 15/16. Otra vez avanzaron segundos de grupo (primero pasó el Real Madrid) y otra vez eliminaron al Chelsea en octavos, ganando ambos duelos. Daba la idea de que ese año el PSG llegaría lejos, pero en cuartos se encontraron a su homónimo millonario, el Manchester City. Un empate a dos goles en Francia daba ventaja a los ingleses que con un gol de Kevin De Bruyne en casa se aseguraron el paso a semifinales.

La debacle vino en la temporada 16/17. Octavos de final, duelo de ida, el París vence por 4 a 0 al FC Barcelona en casa y parece sellar no solo su pase a cuartos, si no su mala racha ante los catalanes. Partido de vuelta, Camp Nou, ocurre un milagro histórico y el Barcelona vence por 6 a 1 con un gol en la última jugada. Esta derrota caló hondo en Europa y se empezó a hablar de fracaso al proyecto catarí. Ya no era un nuevo entre grandes, el PSG se había transformado en otro miembro de la élite, y aún así no se lograba evitar estos resultados.

Un año más tarde, el Real Madrid los batió en ambos partidos dejando un global de 5 a 2.

Este año un todo menos favorito Manchester United logró un milagro al ganar con dos errores de la defensa y un penal en los descuentos.

Todos estos resultados se ven condicionados por factores externos, o más bien, por lo que llamamos suerte. A la hora de grandes partidos, los mejores hombres del París suelen estar lesionados, sin ir más lejos este año tanto Cavani como Neymar estuvieron lesionados durante los duelos ante el Manchester United. Los sorteos tampoco han favorecido los últimos años al PSG, topándose rápidamente a clubes como el FC Barcelona, Real Madrid y FC Bayern Munchen tanto en la fase de grupos como directamente en octavos de final.

 

Este año está claro que ganarán de nuevo la Ligue 1 sin ningún rival cercano. Irán nuevamente a la Uefa Champions League, pero nadie puede asegurar que este extraño fenómeno vaya a terminar. ¿Podrá el PSG ganar, o siquiera llegar a semifinales de UCL?, ¿Los factores como la historia realmente pesan tanto en el deporte?, ¿El desfase económico es la clave para un buen rendimiento continental? Estas preguntas se las dejo al lector.

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niveko

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