Ciencia

Fred Hoyle, creador del big bang, la panspermia y el universo inteligente



Fred Hoyle, creador del big bang, la panspermia y el universo inteligente - Ciencia

El astrónomo inglés Fred Hoyle (1915-2001) no es tan conocido como otros científicos más renombrados, pero su obra no deja de ser una de las más impactantes del siglo XX. Sabido es que Alexander Friedmann y George Lemaitre, independientemente, negaron la constante cosmológica de Einstein y propusieron un universo en expansión, cosa que Hubble constató en 1929 cuando observó que las galaxias se alejan unas de otras a enormes velocidades. George Gamow propuso, entonces, la teoría de que el universo nació de la explosión de un huevo cósmico. La idea fue bien acogida por el cristianismo y el judaísmo, pues probaba un momento de creación, un inicio en el tiempo para el cosmos.

Esto no gustó mucho a varios científicos, entre ellos a Hoyle, quien llamó despectivamente a la propuesta de Gamow “big bang” sin saber que ese término se popularizaría e inmortalizaría. Como respuesta al big bang, el astrónomo propuso su teoría del estado estacionario del universo. La materia es eterna, el universo no ha tenido principio… pero si hay una expansión eterna de las galaxias, ya no veríamos ninguna pues se habrían alejado demasiado. Para solucionar el problema, Hoyle, junto a otros científicos, argumentó que se podía crear materia de la nada en los espacios intergalácticos, con lo que nuevas galaxias aparecerían llenado el lugar de las que se habían alejado. Su tesis se vino abajo en 1965 cuando Penzias y Wilson descubrieron la radiación del fondo del universo, las secuelas del big bang tan despreciado por Hoyle.

Hacia 1978 propuso la teoría de la panspermia, según la cual la vida no es originaria de la Tierra sino que llegó aquí en cometas o meteoritos. En 1983, después de negar la existencia de un principio del cosmos, sorprendió al mundo con su obra El universo inteligente en la que afirmó: “Los evolucionistas confiesan que la probabilidad de que los átomos y las moléculas apropiadas se juntaran debidamente para formar tan solo una molécula proteínica sencilla es de 1 en 10 a la 113, este número es mayor que la cantidad total de átomos que se calcula para todo el universo. Los matemáticos consideran que cualquier suceso que tenga una probabilidad de ocurrir de menos de 1 en 10 a la 50 nunca sucede. Para la vida se necesita más que una simple molécula de proteína; tan solo para que una célula se mantenga activa se necesitan 2.000 diferentes proteínas, y la probabilidad de que todas ellas se presenten al azar es de solo 1 en 10 a la 40.000. Este cálculo desestima la afirmación de la creación espontánea Es imposible que el ADN evolucionara y se formara de una forma casual. Si en un hangar esparcimos por el suelo todas las piezas desmontables, tornillo a tornillo, de un Boeing 747 y en un momento dado cruza un tifón, ¿Cuál será la probabilidad de que después nos encontremos allí el avión completamente rearmado y listo para volar?. Tiene la misma probabilidad -o incluso mayor- de la que el ADN se formase de manera casual”. Esta tesis, que ha sido discutida muchas veces, se acerca, según algunos, al diseño inteligente del bioquímico estadounidense Michael Behe. A mí me recuerda el logos o alma del mundo de los estoicos, una inteligencia universal que penetra todo y preparó la llegada de la mente humana para tomar conciencia de sí, como en Hegel.

¿Te ha gustado el artículo? ¡Valóralo!

5.00 - 3 votos
Cuanto más alta sea la valoración más visible será el artículo en portada.
¡Compártelo en las redes sociales!

Acerca del autor

Luis Alberto Solórzano Sojo

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Únete a la comunidad de NoCreasNada

¿Te gustaría compartir tus inquietudes y ganar seguidores por todo el mundo?

¿Eres una persona inquieta y quieres descubrir a más gente como tú? 

Únete a NoCreasNada.

Además, te pagaremos por las visitas que recibas.

Más Información