Historia

Fuiste Mi Mejor Poesia.

Fuiste mi mejor poesía

Fuiste mi mejor poesia… 💔 N° 1

Llegó el calor y con él las vacaciones. Como cada año sus padres habían preparado las maletas para pasar unos días al borde del mar. Sol, playa y nada más que hacer que disfrutar del tiempo libre. Como cada año, se montaron en el coche y viajaron cinco horas hasta llegar a su destino. Como cada año, alquilaron un aparta-hotel no muy lejano a la playa, pero lo suficientemente económico para no ahogar a la familia. Como cada año, sus padres le despertaron pronto el primer día, “demasiado pronto” pensaba él, para desayunar y pasar el día fuera. Como cada año, cogieron sus cosas y caminaron sin prisa hasta llegar a la playa. Allí buscaron un buen sitio, clavaron la sombrilla y acomodaron las toallas. Se embadurnaron de crema y como cada año, cada uno se puso a lo suyo.

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Pero a partir de aquí el relato deja de ser como el de cada año. Porque es el momento en el que sus ojos se cruzaron con los de ella. Tan azules como el mar que tenía en frente. Sentados en toallas contiguas y ninguno apartaba los la mirada del otro. Se puede decir que se quedó colgado de ella. Pasaron el día juntos. Hablando, nadando, saltando las olas, tomando el sol y riendo. Comieron juntos la comida que sus padres llevaban y se contaron su vida y sus sueños. La tarde se fue disipando y las familias de ambos los arrastraron bajo sus respectivos techos. Quedaron en verse al día siguiente en los toboganes de la playa. Esa noche no pudo pegar ojo pensando en ella. A la mañana siguiente fue él quien despertó a sus padres y el que les metió prisa para desayunar y salir corriendo hacia la playa. Allí estaba ella, en el sitio en el que habían quedado. Volvieron a pasar juntos el día. Poco antes de despedirse rozaron sus manos y ambos se sonrojaron. Él se fue feliz porque sabía que al día siguiente iba a verla. Se dio cuenta de que estaba enamorado por primera vez.

Y así era. Los días fueron pasando a velocidad normal, aunque a él le parecían sumamente veloces. Un día, sentados en el espigón de la playa se armó de valor y le robó su primer beso. Ella dejó caer su melena sobre la cara para esconder su rubor. Cada momento con ella era especial y único. Con ella estaba disfrutando del verano como nunca en su vida. No le molestaba tener que estar con sus padres de vacaciones. Pero el tiempo es implacable y pasa sin esperar ni preguntar a nadie. Así llegó el día de la despedida. No podía dejar de abrazarla y de besar sus lágrimas. Se juraron amor eterno. Prometieron verse el año siguiente. Se separaron con mucha dificultad y mirando hacia atrás hasta que se perdieron de vista. Recogió sus cosas con desgana, acarició la pulsera que ella le había regalado. Se montó en el coche y como cada año volvieron a casa, dejando atrás las vacaciones de verano. Las más bonitas y especiales de su vida. Este verano dejó atrás algo más que las vacaciones.

Adiós, prometo volver. Adiós, nunca te olvidaré. Adiós, siempre te querré. Adiós

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Axelecrazy

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