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Fundamentalismo: un movimiento letal



Fundamentalismo: un movimiento letal - Sociedad

La palabra fundamentalismo ha adquirido un uso muy diverso a lo largo de la historia. En algunas ocasiones, este término se ha llegado a utilizar tanto como un insulto o como una actitud religiosa que se opone a ciertas características que conforman una sociedad moderna. También, puede entenderse en un sentido amplio en cuanto a la opinión que existe sobre la verdad, la justicia o el bien.

Fundamentalismo es el término que se le asigna a aquellas corrientes religiosas que proclaman la conservación del dogmatismo y exigen la aceptación literal de las predicciones y milagros que aparecen en los libros sagrados, rechazando todo intento de interpretación figurada, insistiendo en que se lleve a cabo de manera rigurosa y obligatoria todos los preceptos tradicionales de la religión.

Este concepto ha dejado su lugar de origen desde hace muchos años atrás. El fundamentalismo, en general, no es solo una forma de teología, es más bien una ideología que está en conjunto con intereses sociales y políticos de grupos contrarios a cualquier tipo de pluralismo. Su perseverancia desea transformar el mundo de tal manera que la fe pueda ser resguardada. En su manifestación más profunda, el fundamentalismo no reconoce una línea divisoria entre religión y política.

Es un fenómeno que surge frecuentemente entre las tradiciones religiosas judía, cristiana y musulmana en respuesta a cambios culturales abruptos, la desorientación espiritual de los fieles, el excesivo materialismo y la secularización. Los fundamentalistas se sienten amenazados en el mundo dominado teóricamente por poderes malignos, y buscan respuestas simples, arbitrarias y de carácter moralista para crear un nuevo mundo donde puedan vivir en paz, según las normas antiguas de su religión.

Desde esta perspectiva, se le consideraría fundamentalista a todo aquel que afirme la existencia de la verdad, o el bien en sí. Es bueno dejar claro que un fundamentalista suficientemente radical no entra en conflicto ni con la lógica ni con la experiencia.

Generalmente este término manifiesta acciones del terrorismo internacional como atentados y agresiones contra extranjeros, cometidos por fanáticos, en señal de intolerancia hacia los derechos humanos.

A partir de 1970 la palabra Fundamentalismo designaba corrientes denominadas “reislamización”. El objetivo era establecer un Estado teocrático islámico. Y vinculando este propósito, fue que la interpretación literal del Corán, en muchos países islámicos llevara a un rechazo de cualquier influencia nacional y liberal en Occidente.

Dicho término nace durante los inicios del siglo XX, en Estados Unidos, pasó a definir creencias cristianas protestantes, las cuales pretendían que se retomaran posturas del cristianismo. Este movimiento se ha extendido hacia muchos otros, de casi todas las religiones del mundo, las cuales predican en contra de sus principales credos, asegurando que se han desviado de sus orígenes o fundamentos, o incluso que se han resistido a admitir ideologías progresistas por una gran parte de alguna corporación.

Este gran movimiento fue formalizado a finales del siglo XIX y principios del XX por cristianos conservadores como John Nelson Darby, Dwight L. Moody, B. B. Warfield, Billy Sunday, entre otros. Ellos estaban preocupados por el hecho de que los valores morales estaban siendo desgastados por el modernismo (creencia del ser humano en la que reformaban su entorno por medio de los avances de la tecnología, y el conocimiento científico, en lugar de regirse por los mandatos de Dios).

Los orígenes del fundamentalismo están en los milenaristas, evangelistas protestantes que en el siglo XIX manifestaban la llegada del milenio, es decir, los mil años de reino de Cristo. Pero dicho concepto saltó a través de una serie de publicaciones del movimiento, que entre 1910 y 1915, siempre en Estados Unidos, tomaron como título Los Fundamentos.

Está basado en cinco principios de la fe cristiana, aunque hay mucho más para el movimiento, que la devoción a estos principios, los cuales son: 1) La Biblia es literalmente la verdad. A este principio, se le asocia la idea de que existe la creencia de que la Biblia es libre de errores y de toda refutación. 2) El nacimiento virginal y la omnipotencia de Cristo. Los fundamentalistas tienen la creencia de que Jesús nació de la virgen María y fue concebido por el Espíritu Santo, y que Él era y es el Hijo de Dios, totalmente humano y totalmente divino. 3) El fundamentalismo enseña que la salvación solo se puede obtener a través de la gracia de Dios y la fe humana en la crucifixión de Cristo por los pecados de la humanidad. 4) La resurrección corporal de Jesús. Y por último, 5) La legitimidad de los milagros de Jesús como se menciona en las Escrituras, y segunda venida de Cristo al mundo.

El movimiento fundamentalista a lo largo de nuestra historia, ha adoptado una creencia por la verdad, y esto, a su vez acarreó a algunas luchas internas. Una de las características que distinguen al fundamentalismo es el hecho de verse a sí mismo como un protector de la verdad, generalmente con la exclusión de otras interpretaciones bíblicas.

La carencia de pautas o criterios que prevalecen en la sociedad actual, junto con una considerable falta de formación dogmática y una gran escasez en la experiencia espiritual, fomentan de manera adecuada el fundamentalismo, justificando así los movimientos de restauración que tratan de recuperar el orden perdido con motivo del llegada de la modernidad, siempre basándose en el fundamento esencial (Biblia, Torá, Corán, Tradición).

El fundamentalismo, es más bien una corriente que hace una coalición con intereses sociales y políticos de grupos identificables. Su misión no se limita exclusivamente a preservar la fe, sino que desea transformar el mundo de tal manera que esta pueda ser fácilmente resguardada. En su manifestación más profunda, el fundamentalismo no reconoce una limitación entre religión y política. La religión no se concibe como algo exclusivo del individuo tal y como propicia la modernidad. De modo que los enemigos básicos son el liberalismo, el humanismo y el secularismo, visto desde sus filas como la encarnación del mal. Se trata de un movimiento de reacción; reacción contra las deslealtades de la teología moderna.

Actualmente se produce en todo el mundo un aumento progresivo del tradicionalismo, y de fenómenos fundamentalistas que se manifiestan por la homofobia, xenofobia, antifeminismo, racismo y todo tipo de discriminaciones. Sin duda, el fundamentalista está convencido de que su verdad es la única y todo lo demás son desviaciones o está fuera de la verdad.

Es importante comprender que cada uno es diferente y tiene valor por sí mismo, pero que siempre se está en relación con otros y sus modos de ser. Nuestro modo de ser, de habitar el mundo, de pensar, y de valorar no es absoluto. Hay gran cantidad de formas diferentes de ser humanos.

No cabe duda que en la actualidad existen diversos conflictos de carácter social, político y religioso. Estas corrientes nacen como una respuesta a lo que se ha intentado considerar como “la verdad”, el movimiento fundamentalista declara que solo el mismo es el que posee las costumbres y creencias correctas, rigiéndose por la interpretación literal de lo que dictan las distintas escrituras sagradas.

Estos movimientos son capaces de influenciar el comportamiento de los seres humanos. Las constantes amenazas, y atentados, han dejado en claro, que los fundamentalistas mantienen un perfil violento que busca acabar con lo que ellos consideran incorrecto, y reprobable.
Como todos los movimientos, el fundamentalismo ha experimentado tanto éxitos como fracasos. El mayor fracaso, haber permitido que los fundamentalistas definieran lo que significa ser un fundamentalista.

Estos movimientos fundamentalistas han causado grandes impactos en el mundo; atentados, guerras, muertes, todo esto a causa de una gran intolerancia hacia las distintas ideologías que existen en cada uno de los países y sus individuos.

¿Realmente es necesario recurrir a actos tan violentos para demostrar el poder que se quiere poseer?, ¿es necesario terminar con vidas inocentes por el simple hecho de llevar a cabo normas distintas relacionadas con la religión que cada individuo profesa?, ¿Por qué la religión sigue siendo una problemática infinita?

Realizar esta investigación, entender realmente que sucede en el mundo, y que es lo que dicta la conciencia y la acción de los fundamentalistas, es un tema que debería importar no solo a los países afectados, sino a cada uno como individuo. Probablemente no exista un método lo suficientemente eficaz como para ponerle punto final a estos movimientos, sin embargo, una solución superficial podría comenzar a marcar una diferencia para que los movimientos y grupos terroristas puedan ser derribados.

El mundo necesita hacer conciencia sobre la magnitud de esta problemática; se han perdido miles, millones de vidas, ¿cuántas más tendrán que perderse para actuar?

Bren Rdz (Chica gris)

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