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futuro colapso de la población



futuro colapso de la población - Ciencia

 

Cada vez más expertos aseguran que vivimos en un sistema en el cual la extracción de alimentos y recursos energéticos es insostenible en un mundo superpoblado. Todas (absolutamente todas) las civilizaciones que han existido han terminado por entrar en declive y colapsar. La única que no lo ha hecho (todavía) es la civilización actual, ello debido a su globalización. Pero ¿es posible que haya colapso demógrafico? ¿y conflictos (incluso armados) por los cada vez mas escasos recursos? Aunque sea de nuestro desagrado, cada vez existen más indicadores que así lo demuestran.

El etólogo John B. calhoun estuvo décadas experimentando los efectos de la superpoblación con ratones. Creaba “mundos” (él los llamaba “universos”) utópicos donde los ratones tenían todo cuanto necesitaban (comida, agua, ambiente limpio, sin rigores climatológicos…). Lo único que tenían limitado era -obviamente- el espacio, al igual que el ser humano, confinado en su pequeño planeta azul. El más famoso de ellos fue el llamado universo 25. cuatro años después sus resultados fueron tan sorprendentes como perturbadores. Pero ¿se puede comparar los humanos, mucho mas complejos, con los ratones? A lo largo de este artículo se mostrarán los avances y resultados de dicho experimento, junto a similitudes con la sociedad que nos rodea. Después, que el propio lector saque sus propias conclusiones.

El universo 25 era un recinto cerrado de 2,5 m2 de superficie y 1,37 metros de altura, diseñado para ser el paraíso terrenal de los ratones: alimento, agua, material de nidificación y lugares para construir nidos durante todo el experimento. Las condiciones de temperatura y humedad se mantenían ideales y el recinto se limpiaba completamente cada cierto tiempo. Se comenzó introduciendo 4 parejas de ratones perfectamente sanos y seleccionados para el experimento. Lo que sucedió a partir de entonces, se puede describir en 5 fases.

Similitud con la sociedad humana: Acceso a servicios y prestaciones de la época moderna, con una relativa comodidad a la hora de obtener alimentos, sanidad y demás necesidades básicas (supermercados, hospitales, electricidad y agua potable, etc…), además de moldear el ambiente según la preferencia propia (véase calefación y climatización, nuestros sistemas de acondicionamiento) sin apenas dificultades.

Fase A: días 1 al 104

Los primeros 104 días fueron de cierta alteración para los ratones en su nuevo entorno y con nuevos compañeros, pero una vez familiarizados, comenzaron a procrear.

Similitud con la sociedad humana: desde las colonias antiguas, donde los propios colonos se asentaban en su nuevo hogar, pasando por los periodos de post-guerra y la consiguiente reconstrucción de su entorno, se traduce en un comenzar desde cero.

Fase B: días 105 al 315

Esta es una fase de rápido crecimiento en un entorno ideal. Cada 55 días la población se duplicaba. Para el día 315, había más de 600 ratones en el hábitat organizados en 14 grupos sociales con un macho dominante y roles sociales bien definidos para cada uno de los individuos.

Similitud con la sociedad humana: periodos conocidos como el “baby-boom”. La población crece una vez acomodada en su entorno. Se mantienen una jerarquía, con un padre de familia siendo el proveedor del hogar, mientras el resto de la unidad familiar se les define y realizan sus futuros roles.

Fase C: días 316 al 560

A partir de los 615 individuos la tasa de crecimiento se redujo y la población pasó a duplicarse cada 145 días. Empezaba a faltar el espacio ya que más de 300 machos competían por conquistar y mantener el territorio para poder reproducirse. Ante el estrés de tener que defender la posición constantemente, muchos machos dejaron los territorios y perdieron el atractivo por parte de las hembras, bajando la tasa de reproducción. Las hembras fértiles por su parte trataron de ocupar el rol abandonado de los machos para proteger los nidos. Esta agresividad se trasladó a las nuevas camadas de ratones: el periodo de lactancia se redujo y muchas crías fueron abandonadas o atacadas y devoradas por sus propias madres. La sociedad estaba empezando a colapsar.

Similitud con la sociedad humana: comienzan a darse numerosos casos y expresiones del tipo “no quedan hombres/mujeres como los/as de antes” o bien “esto/a es demasiado/a hombre/mujer para ti”, todo ello debido al alto nivel de competencia sexual, volviendo una población cada vez mas exigente en cuanto al encuentro de pareja, incrementando así la soltería a edades cada vez más avanzadas. A su vez y con la entrada de la mujer al mercado laboral, adopta también el rol de proveedor de la unidad familiar, reduciendo así sus periodos de maternidad. Asimismo, aumentan casos de maltrato hacía menores e infanticidio por parte de madres, especialmente en casos de divorcios, sin la figura paternal presente. La sociedad humana comienza a colapsar en este punto.

La agresividad aumentó y se generalizó entre los ratones. Los machos más débiles quedaron acorralados en el centro del hábitat lejos de los recursos. Estos machos se rindieron a la desidia con una inactividad casi total, pero ocasionalmente, y sin mediar nada, parecían montar en cólera y atacaban en masa a otros ratones. Calhoun llamó a este grupo la cloaca del comportamiento. Para el día 520, la población llegó a 2.200 ratones que vivían en un mundo anárquico, violento y casi sin sexo. A partir del día 560, ya no había más crecimiento: morían más ratones de los que nacían.

Similitud con la sociedad humana: grupos dominantes acorralan una parte de la población (desde discriminación a un colectivo, llegando a la intimidación hacía personas con ideologías diferentes, entre otros casos), mientras se incrementan los ataques en grupo por las denominadas “manadas”, que van desde sucesos como son las violaciones grupales, hasta altercados entre distrintos grupos, generalmente por pertenecer a diferentes etnías, ideologías políticas o bandas callejeras rivales. A su vez se entra en un proceso de envejecimiento de la población, bajando la natalidad hasta incluso estar por debajo del índice de mortalidad (saldo negativo de la población, como el sucedido en españa el primer trimestre del 2018).


Fase D: días 561 al 1471

En esta fase, la violencia entre grupos -y dentro de ellos- es normal y hay canibalismo de crías con bastante frecuencia. Un grupo de machos se atrincheró en una zona protegida y se dedicaron en exclusiva al cuidado extremo del cuerpo acicalando su pelaje todo el día mostrando una total apatía, sin entrar en peleas y sin mostrar el más mínimo interés por la hembras. Calhoun los bautizó como «los guapos» porque no tenían heridas ni cicatrices. Simultaneamente, la mayoría de las hembras que nacen ya no se quedan embarazadas ni tienen comportamientos maternales y pocas crías de las nacidas llegan a la edad adulta. Con este escenario, el día 600 nació el último ratón que se convirtió en adulto. El día 920, la tasa de nacimiento es cero. En este momento, la edad media de la población es de 776 días, 200 días más que la edad que marca la menopausia en los ratones.

Similitud con la sociedad humana: se incrementa todavía más la violencia entre grupos, llegando al punto de conflicto internos a gran escala o guerras civiles. Asimismo, aparece una generación superficial y narcisista, más preocupada por su aspecto físico y en sobrevivir a costa de ello. Además, nace un colectivo en la sociedad sin ningún interés en formar una familia, (especialmente en las mujeres, mas interesadas en su desarrollo profesonal que en su maternidad) alargando la edad de contraer uniones matrimoniales y la concepción de su primer hijo. Se incrementan las rupturas y divorcios, incluso aumentan el número de personas en nada interesadas en relaciones serias y formales, recurriendo tan solo al tema esporádico y casual.

El día 1471 finaliza el experimento. Quedan vivos 27 ratones: 23 hembras y 4 machos. El más joven de todos, tenía 987 días edad, el equivalente a 90 años de vida humana. Lo más llamativo del experimento es que los ratones tuvieron en todo momento recursos de sobra, incluso en el clímax de máxima población jamás les faltaron agua, comida o lugares de nidificación. La superpoblación eliminó la estructura social y mental de los ratones incluso con abundancia de recursos. El propio Calhoun afirmó que en realidad el colapso se produjo cuando los ratones dejaron de comportarse como ratones, en algo que él llamo «la primera muerte». A pesar de que algunos ratones del Universo 25 fueron extraídos y colocados en nuevos ambientes sanos, su comportamiento ya no cambió. Y cuando se introdujeron ratones nuevos y normales en edad de procrear en el Universo 25, no mostraron conductas reproductivas.

Similitud con la sociedad humana: la casi aniquilación de la población es un momento que (todavía) no ha llegado. El no cambiar de comportamiento, posee un tremendo parecido con ciertas ideologías, las cuales muestran una total negativa y rechazo en aceptar nada fuera de su corriente de pensamiento. Algo que permanece y parece “contagiar” a nuevos individuos que se adentren en su entorno.

Extrapolar el comportamiento de los ratones a los humanos es cuando menos difícil y arriesgado dada nuestra mucho mayor complejidad. No obstante, hay similitudes que son evidentes y que como poco, invitan a la reflexión.

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