Sociedad

Globalización entendida: Proceso Evolutivo



Globalización entendida: Proceso Evolutivo - Sociedad

Parte II

 

Sin embargo, durante las últimas décadas, el péndulo se ha cargado excesivamente hacia ese lado, a tal grado que hoy en día es difícil encontrar profesionales que resuelvan problemas desde un punto de vista holístico y multidisciplinario, lo que se aplica a todo el espectro, desde médicos hasta ingenieros.
Nos hemos convertido en un mundo en el que prevalecen los especialistas. La especialización es indispensable, pero nunca a costa de perder el panorama general. En otras palabras, debemos desarrollar la capacidad de trabajar con gran detalle en los árboles, sin perder la capacidad de ver el bosque completo.

Los retos que hoy en día enfrentamos como sociedad, son de carácter global, en la mayoría. El mundo no debería seguir confrontando retos globales con puras soluciones locales. La globalización, como ya lo hemos visto y vivido, no es un proceso voluntario no es un proceso voluntario, sino inevitable y lo envuelve todo. Por lo mismo, es imperativo observar una permanente actitud de aprendizaje y adaptación, para aprovecharla de la mejor manera. En la medida en que entendamos e interactuemos mejor con este proceso podremos, en la misma proporción, aspirar a mejores resultados.

La concepción tradicional de nacionalidad es entendiblemente un legado del pasado. En épocas pasadas, cuando el grueso del capital lo constituida la tierra y sus derivados, la concepción tradicional de nacionalidad fue un subproducto muy natural y lógico. Mucho de esta concepción debe conservarse (lengua, historia, costumbres, cocina, música, literatura, dichos, etcétera). La tradicional concepción de nacionalidad, comprensiblemente, enfatizaba el aspecto geográfico. En ese contexto la crucial importancia del territorio y de sus fronteras era tanto automática como inobjetable.

La Unión Europea (UE) es un espléndido ejemplo de la progresiva irrelevancia de las fronteras en el sentido tradicional. Los crecientes bloques comerciales en Asia, Norte y Sudamérica están orientados en la misma dirección. Sin embargo, fuera de y en comparación con la UE, estos procesos de integración económica y social están todavía en un grado de desarrollo relativamente incipiente.

La mayúscula importancia de la UE para el mundo, radica en que es, por mucho, el caso más avanzado de integración económica y social en el planeta (a pesar de sus obvias limitaciones y de los serios reveses enfrentados en los últimos años). Aun así, la UE sigue siendo el referente obligatorio en el tema. Por lo que no resulta exagerado ni tampoco inapropiado afirmar que como le vaya a la UE en su integración, así le ira al mundo en las décadas siguientes en ese crucial aspecto.
Es bien conocido que los desarrollos prácticos ocurren mucho antes que las adecuaciones legales que las va a regir. Las leyes, en todo caso, tienden más bien a ser reactivas, a posteriori, más que anticipadas. Una realidad tan compleja y sui generis como la etapa de globalización que está experimentando la humanidad, ha tomado en muchos sentidos desprevenidos a los legisladores y al mundo político del planeta.

No ha sucedido así con las empresas transnacionales, las cuales han sido protagonistas naturales de primer orden de este cambio tectónico. Por ejemplo, Nestlé, que aunque su nacionalidad de origen es de suiza, más de 98% de sus ventas y de sus utilidades están en otras latitudes, así como sus inversiones y su personal.

Es así que el caso de esta compañía tan exitosa se trata desde hace ya muchas décadas de una autentica corporación hiperinternacional y genuinamente global. Nestlé factura en prácticamente todas las monedas del planeta, su equipo directivo pertenece al más alto nivel y tienen ciudadanías muy diversas. Desde luego, los países con mayor masa crítica (económica y/o poblacional) son los que consumen el mayor tiempo y esfuerzo de dicho equipo directivo, al ser sus principales mercados, los mayores contribuidores a su operación global.

En el mismo caso de Nestlé hay muchas otras empresas, que tienen presencia en todos los continentes y un equipo directivo y de gerencia global, en general.
Nuestra sugerencia sobre la urgente necesidad de un enfoque generalista en el tema de la globalización es en adición a la especialización, no en lugar de. Toda Laborde especialización (bottom-up) debería ser complementada con una dosis de generalismo (top down). Ambos enfoques siempre han sido y seguirán siendo indispensables para el progreso de la sociedad global. En otras palabras, es imperativo comenzar a forjar estrategias para una sociedad global.

Por todo lo anterior, el proceso evolutivo debe ser la corrección de nuestro pasado y que nuestro fruto brille por que se ha entendido que los errores nos ayudan a progresar.

¿Te ha gustado el artículo? ¡Valóralo!

5.00 - 1 voto
Cuanto más alta sea la valoración más visible será el artículo en portada.
¡Compártelo en las redes sociales!

Acerca del autor

Ing. Pilita

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Únete a la comunidad de NoCreasNada

¿Te gustaría compartir tus inquietudes y ganar seguidores por todo el mundo?

¿Eres una persona inquieta y quieres descubrir a más gente como tú? 

Únete a NoCreasNada.

Además, te pagaremos por las visitas que recibas.

Más Información