Medio Ambiente

Greta ISO un discurso, 14000 argumentos la desacreditan



Greta ISO un discurso, 14000 argumentos la desacreditan - Medio Ambiente

Parece que los adolescentes están diciendo y haciendo cosas, unos por volverse millonarios con sus victorias en “eSports” pero otros por ser el estandarte de una batalla de antaño. Me refiero – claro está – a la jóven cara de la cuestión medioambiental, a Greta Thunberg, esa adolescente de 16 años que anda dando vuelta por los noticieros de todo el mundo. Sin embargo no voy a detenerme en su discurso en sí.

Actualmente en el mundo empresarial, y sobre todo en lo que a la cuestión medioambiental respecta, los directores de operaciones (esto es, la función encargada de la producción de bienes y servicios de toda organización) están cada vez más atentos a buscar la mejor manera de generar una producción sustentable en el tiempo. Esto es, que se minimicen las posibles externalidades de sus producciones.

Por eso, me parece necesario primero hacer una pequeña introducción en lo que respecta a la producción en sí. Es bien sabido que el marco a través del cual se manejan los empresarios es simplemente el marco “costo-beneficio” donde todas las acciones que generen beneficios se van a realizar, en cambio aquellas actividades que reporten más costos que beneficios se van a desechar o bien reformular. Este marco es simple, intuitivo y describe bastante bien como se manejan los individuos. También, es una verdad que los empresarios buscan una mayor calidad en sus productos, pero contrariamente a lo que se cree, calidad no es hacer únicamente productos robustos, que perduren o que sean fiables; habrá calidad siempre que nuestro bien o servicio se acerque a las preferencias o exigencias del consumidor. Mayor calidad, implica por lo general mayor precio y viceversa, los precios mayores explican una mayor calidad de bienes y servicios esto como lo demuestra la economía de la información, se demuestra dado dos principios casi fundamentales: el principio por el cual es costoso fingir y el principio según el cual debe revelarse toda la información.

El principio por el cual es costoso fingir, explica simplemente que si nosotros vendemos un producto de mala calidad (esto es, como dijimos que no cumple las exigencias de los consumidores) a un precio más alto que el promedio intentando disimular la mala calidad, las devoluciones en garantía que implicaría la devolución del producto son mayores que los beneficios generados por la venta. Luego el principio por el cual debe revelarse toda la información expresa que si un empresario ofrece un servicio que se aproxima a la calidad de los consumidores, debería expresarlo, y eso llevaría a que los competidores expresen la “realidad de sus productos”, y esto se cumpliría dado que si nosotros no expresamos que tenemos una calidad superior, nuestros competidores comerían cuota de mercado.

¿Ahora bien qué tiene que ver la calidad de un producto con la cuestión medioambiental? Como afirme al principio, los directores de operaciones buscan generar productos que sean más “eco-friendly” y la calidad se ve determinada por las preferencias de los consumidores. Espero que el lector entonces se esté preguntando, ¿pero y eso qué tiene que ver con el marco costo-beneficio? Y a esa cuestión me comprometo responder. Primero, siendo dada la definición de calidad anteriormente, ¿hay quién no prefiera productos medioambientales antes que productos normales? ¿Realmente alguien puede negar la cuestión climática que deja sin dormir a adolescentes de 16 años y son un arma política de esa mutación del marxismo? A esas preguntas me cuesta darles respuesta, la dejo a reflexión del lector.

Sin embargo mi intención es demostrar que las empresas si están haciendo y buscan hacer algo con la cuestión del medioambiente, y que incluso las grandes compañías es la que están orientando sus esfuerzos en ello.

Ejemplo de ello se puede verificar en la ponencia “Costos ecológicos: “Dos necesidades, múltiples beneficios”” realizada en el Congreso Internacional del Instituto Internacional de Costos. Ahí hay ejemplos concretos de algunas empresas que de la cuestión medioambiental reducen costos:

En otros ejemplos, siguiendo al libro “Dirección de la producción y de operaciones – Decisiones estratégicas” de Jay Heizer y Barry Render. Que explican explícitamente que por ejemplo las industrias DuPont, desarrolló una lámina de poliéster más resistente y fina, utilizando menos material y costando menos fabricarla, generando que los clientes quieran pagar más por ella.
Otro ejemplo de ese mismo libro es de la empresa Bristol-Meyers Squibb, que diseñó un “desodorante a bolita” con un nuevo empaque en cartón más pequeños que redujo el cartón utilizado en 600 toneladas. A su vez, se requería un 55 % menos de espacio para su exposición en estanterías, lo que produjo una reducción de los costos de almacenaje. El último ejemplo que utiliza es el de BMW, que recicla gran parte de sus fabricaciones, incluyendo muchos componentes de plástico gracias a sus diseños ecológicos.

En concreto, se puede notar que hay una disminución importante de costos al aplicar la mayor calidad posible en lo que a ecología respecta. Hasta hoy se habla de la existencia de “Ecoeficiencia” es decir, las acciones de optimización en el uso de materias primas y la energía que brindan beneficio tanto económico como ecológico, ya en el año 2000 y siguiendo con la ponencia mencionada hoy, está el caso de una cementera mexicana:

También la ecología genera una ventaja competitiva en la empresa, (como pequeña aclaración la ventaja competitiva es lo que, frente a los competidores genera una ventaja ya sea en términos de diferenciación, rapidez o costos). Esto dado a que tranquilamente puede ser utilizado en las estrategias de marketing y también el reconocimiento de la sociedad hacia el negocio.

Y hablando del reconocimiento de la sociedad, esperando que el lector haya escuchado hablar de las normas ISO, me gustaría hacer una mención de que esa organización, generó unas normas para la gestión medioambiental, denominada ISO 14000 que son el conjunto de normativas que tiene que perseguir una empresa para lograr la certificación y de esa manera asegura a la sociedad que sus procedimientos productivos cumplen los estándares. Todo esto en pos de conseguir mayor calidad en sus productos.

Dicho esto creo que cabe reflexionar que realmente incentivos de las empresas a generar procesos productivos más eco-friendly hay, simplemente hace falta que las empresas puedan primero producir, luego vender lo que producen y por último buscaran las estrategias para disminuir sus costos o generar mayores beneficios. Pero eso no va a pasar hasta que la intervención estatal en los mercados no disminuya, es necesario bajar impuestos y regulaciones y dejar que las empresas hagan lo que mejor saben hacer, satisfacer a los consumidores. En fin, los mejores amigos del medioambiente son los individuos que se arriesgan por satisfacer a sus pares.

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Acerca del autor

Sebastián Ezequiel Galeano

2 comentarios

  • señor Galeano, me gustaría recordar el aforismo «no desprecies la verdad porque llegue en mala compañía.» La ecología es una ciencia, de hecho una «ciencia de ciencias», disciplinas «duras» en las que se puede llegar a teorías aceptadas universalmente; a diferencia de la economía, la psicología o el derecho, donde siempre hay que tomar postura por una escuela.
    La ecología no tiene que ver con el Marxismo; de hecho el marxismo es enemigo declarado de la ecología, como vimos en la URSS, como vemos hoy en China o Venezuela. Es cierto que parasita los movimientos ecologistas hasta apropiárselos, como hace con los demás movimientos sociales; pero el lobo sigue siendo lobo aunque devore a la oveja.

    Sensu stricto, la Ecología fue inventada por el movimiento nazi, que acuñó la palabra, y desarrolló ideas clave como la relación entre desarrollo social y ambiental, o la posición del ser humano en la Naturaleza y no sobre ella. El nazismo no es de mi agrado, es un régimen que mataba cristianos, judíos, ateos, gitanos, y estaba aliado con el islam. Si hubiese durado tanto como el comunismo, quizá habría sido tan letal o más que éste. Pero no por venir por esa vía significa que el ecologismo y la ecología no sean buenas. La oveja es oveja, aun dentro del vientre del lobo.

    Los supuestos económicos que usted maneja son mainstream, pero son falsos. Se basan en un mundo que no existe. Es el mismo pecado que practica el marxismo. El neoliberalismo que da base a su documentación y el marxismo son como el polo positivo y negativo de un imán; no son opuestos, sino extremos del mismo fenómeno. Del mismo problema mundial.

    • Muchas gracias por la explicación; sin embargo nunca hice mención que el ecologismo o la ecología sean malas, al contrario, personalmente valoro mucho las formas de producción pro-ambiente. Y a su vez, ¿los supuestos económicos que manejo son falsos? ¿bajo qué demostración? He de recordar que esos supuestos no son sacados del aire, si no obtenidos a través de la observación (desde luego la economía es una ciencia, y utiliza el método científico). Una persona nunca va a hacer algo que le genere más costos que beneficios (y ni siquiera menciono beneficios o costos económicos, la caridad según mi lente es ganancia espiritual o emocional).

      Por cierto, el neoliberalismo es un intento de ideología propuesta por Alexander Rustow, como mezcla entre el liberalismo «salvaje» y el socialismo; una economía social de mercado con mayor intervención del estado en la misma. He de decir, que neoliberalismo es un neologismo vulgar que nada tiene que ver con los principios del liberalismo clásico o liberalismo libertario.

      El neoliberalismo y el marxismo no son opuestos; las ideologías no deberían ser puestas en un continuo donde los extremos se tocan, las ideologías no pueden ser extremos porque para que algo sea el extremo de otra cosa tienen que estar «en una misma línea», imaginemos por unos minutos una soga, una de las puntas es un extremo y la otra es el otro extremo. La soga no se corta, por ende si el marxismo y el neoliberalismo fueran una soga podríamos decir que hay posibilidades de que exista algo como el «marxismo neoliberal» en el medio y ya me podría responder usted que opina sobre eso.

      Nunca dije que la ecología tiene que ver con el marxismo, esta diciendo cosas que yo no dije ni hice referencia, solo hice referencia que este intento anticapitalista de defender el medioambiente es una mutación del marxismo. Cuando con los ejemplos del texto queda demostrado que hay sobradas razones para sostener que una empresa chica, o grande, tendrá los motivos suficientes como para aplicar procesos eco-friendly dado que eso le reputa una ventaja competitiva y una disminución de costos con su consiguiente aumento de beneficios.

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