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Guía del buen trote

Guía del buen trote - Deporte

¿Como comenzar un artículo? Ni idea, pero a esto no viene el tema, si no a lo que vengo haciendo desde el 2014. Correr. Bueno, se le dice trote o trotar pero siempre que voy saliendo le digo al que esté en casa «Voy a correr», así que basándome en mi diccionario de términos -debo hacerme un diccionario con mis mierdapalabras- lo llamaremos «Correr».

Para no aburrir tanto, iré al grano con algunas cosas -diría 10 o 5 pero no sé cuantas serán al final- que me han ocurrido en todos estos años. Esta supuesta guía no debe tomarse a la ligera, esta basada en las vivencias de un tipo al que generalmente le salen mal las cosas, así que la fuente es fiable.

1- Ir al baño Bueno, les cuento, una vez por la tarde tras el colegio salí a correr. Lo no habitual. Salí con unas ganas superiores a las normales y pensé que iba a ir todo bien. Graso error. Ni dos cuadras alcancé a correr hasta que me vino un dolor de estómago, tuve que parar, sentí que venía, estaba rodeado de gente. No lo podía creer. Por curioso que parezca, solo caminé hasta mi casa, dado que si seguía corriendo lo más probable era que me cagara ahí mismo. La moraleja es pasar al baño antes de salir, lavarse la cara ayuda a quitar el sueño. Lo de mear depende, si eres chico busca un lugar aislado y ya, si eres chica busca un lugar aislando, agachate, y ya. Pero, salvo que te guste correr con pañales como los Rugrats -acabo de recordar esa serie gracias a esto-  es primordial aunque no tengas ganas, intentar soltar lo que tengas dentro.

2- Hora Vivo al sur del mundo, bueno no en la Antártica si no un poco más arriba. El tema es que sobretodo en invierno el aire se va a la mierda. Literal. No sé como va el tema en otras ciudades pero doy fe que acá en insoportable en invierno. En los días más fríos la gente prende sus estufas todo el día y no todos con leña seca. Me ha pasado varias veces que, por pereza o por un impulso de salir y ya -lo de los impulsos da para un artículo por si solo- en un día de invierno, me he topado con este ambiente y de verdad que tras un rato respirando ese aire como de carbón ya no quieres más. Lo peor es que soy alergico y de los crónicos, así que eso también es como una criptonita para mi. Lo que recomiendo es salir o muy en la mañana, antes de que todo el mundo prenda sus estufas, o salir tras la lluvia cuando el aire queda limpio. Si puedes darte el gusto de ir al campo y/o a zonas alejadas y naturales pues este problema es cosa de los tontos encerrados en muros de concreto y no tuyo. Como los envidio desde mis muros de hormigón armado -o de lo que sea que este hecha esta casa, pero está en la ciudad, eso seguro-.

3- Cosas Este es nuevo. Hasta no más de un mes entre mis preparativos antes de correr estaban el teléfono y los audífonos. No imaginaba salir sin ello. No podía. Hasta que hace poco los mandé a la mierda, y saben que lo mejor es que siento que los resultados han mejorado. Lo siento en especial por que regularmente durante la corrida debía para, arreglar el audífono que se salió, o enrollar lo que sobra del cable, o que no llega, o que tira, o que se volvió a caer. Creo que los que son grandes y cubren toda la oreja no se caen. CREO. Por lo que he visto, pero mi orgullo es más grande y moriré con los pequeños, que se caen de mis orejas grandes. Todo ese trabajo te desconcentra pero no de la forma que uno busca, si no que te hace andar más lento, perder el ritmo, etc. Aparte, debo aclarar un punto sobre la música y es que para muchos es indispensable para la hora de hacer deporte y tal pero yo al menos, desde las muchas veces que lo he usado, tengo la sensación que después de un rato ya ni te importa la música. Oyes pero no escuchas, a eso voy, así que para mí al menos no es la gran maravilla. Y obvio, sirve y mucho andar más ligero, mas libre. ¡DESCONECTEN SUS MIERDAS DE CELULARES! -Estoy escribiendo a oscuras, no saben lo que me costó poner el primer signo de exclamación- y también como seguridad, no se vayan a morir por un cable y una batería con colores.

4-Tiempo Ya que hablo de desconectar, debo decir que yo era de los que salía y tomaba el tiempo, las marcas, los kilómetros recorridos y todo eso, hasta tenia un App. Pura basura. Entiendo que a muchos les de la cosa de llevar sus cuentas y ver cuando andan mejor y cuando bajan -a mí siempre me decía que iba a paso de tortuga- pero siento mucho el como se pierde la chispa de hacerlo con tanto número. La esencia de todo esto es salir y respirar hondo y admirar el mundo a tu alrededor mientras sudas y bajas y subes el ritmo. Pero no. No basta. No podemos disfrutarlo. Tiene que haber algo que arruine todo. Más de una vez veía el tiempo, todo lo que había disfrutado se demolía por que la condenada aplicación me decía: TU RITMO REGULAR ES: Y mostraba una tortuga. El más lento. Para cambiar aquello nada mejor que dejar todo en casa, salir solo con las llaves. Lo siento mucho mejor, corro cuand o quiero correr, troto cuando lo deseo, me detengo a caminar, o a respirar, o a simplemente admirar el mundo como si estuviese grabando un documental del Discovery Channel. Como dice Tyler Durden en Fight Club: Deja de intentar controlar todo; SUÉLTATrE!

5-Recorrido  Esto es más que nada para los que van a comenzar o llevan poco, aunque quizá a más de uno le pasó este peculiar percance. ¿Les ha pasado que van corriendo, y se emocionan y siguen y siguen y siguen? A mi sí, y si es muy divertido y te emocionas y tal, hasta que vuelves a la realidad y te cansas. Y en ese momento yo miraba atrás y sabía que estaba condenadamente lejos de mi casa, que no quería más, pero que no mucho más tenía por hacer que caminar devuelta a casa. Por eso es bueno que explores los alrededores de donde vives, he encontrado rutas muy buenas con una longitud acorde a una salida normal y no una maratón. Todo esto puede sonar obvio y que es lógico, pero de verdad me ha pasado y es muy tedioso el viaje de vuelta sobretodo cuando se ha pasado la hora. Algunas cosas que te servirán es ubicar las zonas donde hay bebederos, generalmente en parques de tu municipalidad local o como le llamen a los gobiernos de la ciudad donde sea que vivas tú, y lo otro es ver a dónde van los demás corredores, que siempre está alguno dando unas vueltas.

6-Comida Otra bastante obvia, pero que igual pasa. Mi caso es que me como un gran almuerzo y una gran mericena -así le digo pues es una comida entre la merienda y la cena. Bueno no, nunca le he llamado así pero se me ocurrió recién y tenía que escribirlo, si no que gracia tiene pensar- Lo importante es darle a tus tripas el tiempo que necesiten para procesar tu comida, que llegue lista para cuando quieras moverte y no tengas molestias en el cuerpo. Te puede doler, o es más fácil que te den puntadas, sobre todo esa, la clásica, la que te da en un costado. También me pasa que eructo durante el trote, pues el gas se mueve también con uno. Eso es normal y salvo que justo estés al lado de una persona, y que justo salga uno fuerte, y aquella persona si tiene buen olfato te descubra el almuerzo, no hay mucho problema. Obvio, si comes y después te pones a correr ahí de inmediato no te quejes de la vomitada y los mareos.

7-Dolor Puedes no ir ni cansado, ni haber tanto sol, pero el dolor te detiene. Puede ser desde el dolor en la parte baja de las piernas hasta una debilidad a cuerpo completo, el punto es que se siente y te para. No conozco las opiniones expertas acerca de esto pero por mi lado la solución solo es pensar. Suena raro ya que puntos atrás llamo a desconectar, pero esto no necesariamente es acerca de uno, si no de todas las cosas que usamos habitualmente para todo. La mente no siempre la activamos, no siempre nos hablamos a nosotros. Cuando voy en carrera, en mi mente voy a otro lado, me resulta más fácil analizar cosas, reflexionar sobre no sé, sobre por qué no escribo una guía del buen trote, por ejemplo. Este lapsus en que tu y tu otro tu interno son solo uno es mágico, y lo mejor es que ese dolor no molesta, o no molesta tanto pues de que está ahí, lo está. Eso si, en caso de que la puntada ya sea muy larga, o sientas algún dolor o molestia en el pecho, mejor parar y darse un respiro. En nada estarás de nuevo en acción. Estirar adecuadamente, después de una subida dura por ejemplo, ayuda a «refrescar» los músculos y sentirte más liviano para seguir.

Es posible que algo más se me haya quedado por anotar, lo escribí de un tirón. De mi parte te digo que correr es un calmante más que un causante gratuito y voluntario de dolor. Te calma la mente, te hace pensar mejor. Me pasa y mucho que estoy en casa y hay varias cosas que hacer o que seguir pero algo no quiere. Darse una vuelta a trote y respirar un poco me deja quizá no con más energía ni con más fuerza, pero ayuda a enfocarme. Una cosa que recomiendo es un trote en ayunas, salir y correr un rato, ni fuerte ni con tanto esfuerzo, y volver a casa. Cuando el hambre no llega en la mañana eso sirve para tener ganas de unos huevos revueltos y un café con menta.

Y eso, me marcho.

 

 

 

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niveko

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