Cine y Televisión

HELL BOY 2019, LA DESTRUCCIÓN DE UNA SAGA

HELL BOY 2019, LA DESTRUCCIÓN DE UNA SAGA - Cine y Televisión

Aunque ya han pasado algunas semanas del estreno de esta última entrega de Hell Boy, considero importante dar mi opinión respecto a esta desastrosa producción.

 

Aún recuerdo el desgarrador momento en el que el maestro, genio, erudito, único, irremplazable Guillermo del Toro confirmó que no habría una tercer parte de la genial saga de Hellboy. Dos películas habían bastado para encantarnos con esas mega producciones, monstruos fastuosos e inimaginables, pero desarrollados de manera gráfica a la perfección.

 

De pronto, un halo de esperanza surge de la nada, al confirmar el director Neil Marshall que produciría una nueva entrega de este personaje único. Mis expectativas sobre ello fueron de medias a altas (porque repito, quién puede igualar la genialidad de Guillermo del Toro), sin embargo, Neil Marshal tenía en su currículum buenas películas como el Descenso; en producciones bien realizadas en Juego de Tronos, uno pensaría que llevaría a Hellboy al siguiente nivel, sobre todo, por la diferencia de años entre la última (El ejército dorado) y esta nueva producción, los avances tecnológicos en la cinematografía.

 

El tráiler parecía carente de la emoción de las primeras dos películas. Inmediatamente te hace ver que no es una secuela, sino un inicio alterno a la historia del personaje, habría que darle una oportunidad, sobre todo porque Milla Jovovich aparecía en ella (la madre de las películas fantásticas de acción).

 

Llegamos al área de dulcería del cine, en donde nos ofrecieron en nuestro combo, el contenedor de palomitas oficial de la película… lo aceptamos por el hecho de que cabían más de las que acostumbramos regularmente a comprar. Deliciosas.

 

Ingresamos a la sala y con expectativas medianamente ajustadas, comenzó la película. La acción no se hace esperar, 2 minutos y ya estaba ahí, y junto a ella, una inexplicable carencia de efectos especiales. Nuestra primera reacción fue vernos entre mi acompañante y yo con una cara que hacía ver nuestra inconformidad. La música… mmm medianamente buena, pero un poco por encima del nivel de sonido que la hubiera hecho agradable.

 

Pasaron los minutos, 16 para ser exactos y nuestras piernas estaban listas para correr de la sala, pero decidimos darle la oportunidad hasta el final.

 

La historia del surgimiento de Anung-Un-Rama ya había sido contada (me sentí en una especie de Batman o spiderman, historias contadas una y otra vez), pero esta manera había sido por demás mala, exagerada, extremadamente ridiculizada.

 

Las actuaciones aún peores quizás que el guion, que los efectos, Milla (mamasita, por ella me hago hetero) Jovovich, demostrando que nació para ser bella, no buena actriz.

 

El maquillaje hacía ver la falta de presupuesto o de personas hábiles en crear personajes reales. Los cuernos se veían más falsos que la cara de Madonna.

 

En resumen, espero que no haya secuela de esta trama, no bajo el mismo director-productor. Haré de cuenta que no existió esta producción y me quedaré con las de Memito del Toro… ¿por qué Dios?, por qué permites que haya gente que destroce las obras de arte así.

 

Al final, lo mejor de la película, fue el vaso conmemorativo… literalmente cierto.

¿Te ha gustado el artículo? ¡Valóralo!

0.00 - 0 votos
Cuanto más alta sea la valoración más visible será el artículo en portada.
¡Compártelo en las redes sociales!

Acerca del autor

JonathanSerna

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.