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Hoy Miramos Bosta: Feeders



Hoy Miramos Bosta: Feeders - Cine y Televisión

Hola, soy Gabriel, me gusta mirar pelis malas, y estoy acá para ayudar. Esta vez, en lugar de traer una súper producción de Hollywood, hablo sobre una de las obras maestras de los hermanos Polonia, y una de mis preferidas a la hora de describir desastres cinematográficos: “Feeders” (“Alimentadores).

¿Quiénes son estos finos caballeros, se preguntarán? Mark y John Polonia son hermanos gemelos estadounidenses que hicieron juntos más de 40 películas de horror y ciencia ficción, y hoy en día sus nombres se escuchan a través de suspiros tenebrosos en las charlas sobre cine independiente.
John falleció súbitamente en el año 2008, sin embargo su hermano sigue haciendo películas hasta el día de hoy, y de hecho lanzó 5 títulos en el 2018.
Feeders” es difícil de conseguir hoy en día, y aunque en su momento fue la película que lanzó la carrera de Polonia Bros Entertainment gracias a su presencia en Blockbuster, batiendo récords de rentas, no es fácil de encontrar en la actualidad. Si tienen la oportunidad de conseguir una copia o encontrarla en algún recoveco de Internet, lo recomiendo encarecidamente. Dato de color: la filmación se realizó en cinco días con un presupuesto de 500 dólares.

En fin, basta de historia, vamos a lo importante. “Feeders” comienza con una presentación que se asemeja mucho a un protector de pantalla de Windows 95, con una música tan noventosa que van a sentirse transportados en el tiempo. Un platillo volador desciende en la Tierra, y unos aliens , de momento con intenciones desconocidas, bajan del mismo. Estos visitantes, los cuales parecen escrotos grises con ojos, comienzan a moverse a través de la cámara de una manera cómicamente frenética, casi como si alguien los estuviese sosteniendo por la parte inferior y agitándolos con energía. Si alguna vez vieron un show de marionetas, bueno… esto es peor.


Nuestro planeta tiembla ante tal amenaza.

De inmediato la pantalla nos introduce a los dos protagonistas, Derek y Bennet, este úlimto interpretado por John Polonia, quienes están en un viaje en auto, acompañados por una música sospechosamente similar a Charlie Brown. Una y otra vez vamos a ser bombardeados por Derek tomando fotos de paisajes y cualquier otra cosa que se cruce en su camino, valiéndose del clásico efecto de la lente cerrándose y haciendo el sonido de la cámara. Se torna repetitivo muy deprisa, e incluso Bennet está cansado de eso, algo que recalca sin cesar.
Mientras tanto, los aliens revelan sus intenciones poco amigables. Comienzan devorando a un pescador junto a su presa, la cual parece haber estado muerta incluso antes de salir del agua. El guardia del parque también se convierte en almuerzo intergaláctico, tras ser asaltado con un arma paralizante la cual, además de lucir como una simple aguja de coser, tiene el poder de transformar la realidad en colores negativos, ¡sorprendente!

Como comenté antes, los extraterrestres aparecen frente a la pantalla siendo claramente sujetados por la parte inferior, y cuando se alimentan no es diferente: incluso cuando no tienen bocas, son arrastrados como si de brochas de pintura se tratasen sobre sus víctimas, mientras éstas escupen sangre sin razón alguna. Es hilarante, aunque con el presupuesto del que disponían, creo que no podría ser de otra manera.

 

Silencioso y letal.
La trama de la película es extraña: en un momento vemos a nuestros amigos atropellar a un vagabundo y llevarlo al hospital, para luego irse y no mencionar el hecho nunca más. En la escena siguiente, el hombre muere y un alien emerge de su estómago, sólo para decapitar y comerse al doctor que lo había atendido minutos antes. La escena es increíblemente trucha, pero ocurre tan rápido que el truco de cámara hasta parece bueno. A pesar de todo, no provee nada en absoluto a la trama.
Algo similar ocurre con otros personajes que son introducidos, dos mujeres que Derek y Bennet conocen en una estación de servicio y la cual una resulta ser la hija del difunto guardia del parque. Uno espera que esto tenga alguna incidencia en la historia, pero no. Si bien tienen sus individuales encuentros con los extraterrestres, uno de los cuales resulta ser fatal, tras estos eventos nunca más son presentadas en pantalla. Es un alivio igual porque sus cualidades como actrices son, más bien, deficientes.


Los efectos especiales te van a hacer perder la cabeza.
En otro lugar, los amigos pretenden acampar bajo las estrellas, pero un encuentro cercano del tercer tipo los hace cambiar de idea. Decididos a escapar, suben a su auto y descubren que no arranca (un clásico en el cine de horror), por lo que huyen al bosque hasta llegar a una casa en medio de la nada. La toma de ambos corriendo bajo la luna es excelente, y realmente demuestra que, con un poco de inventiva, se puede lograr una buena imagen; por desgracia, tal esfuerzo no fue aplicado demasiado en esta película.
Ya dentro de la casa, descubren que sus habitantes fueron masticados por los extraterrestres, y éstos no tardan mucho en llegar y raptar a Bennet. Una serie de imágenes bastante psicodélicas nos muestran cómo se realizan experimentos en el pobre hombre, hasta que finalmente lo devuelven a tierra firme, acompañado por un clon exacto, protagonizado por su hermano gemelo Mark Polonia.


Así luce un proceso de clonación, por si alguna vez se lo preguntaron.

Derek, confundido, agarra un arma y se decide a eliminar al impostor, ¿pero cuál es cuál? Engañado por el clon, termina asesinando a su amigo de la infancia, y, atormentado, comienza a correr en desesperación. El filme termina mostrándonos cómo una armada completa de platillos arriban a la Tierra, y un práctico uso de material de archivo de demoliciones pretende mostrarnos cómo nuestro planeta está siendo destruido.

Posta, termina así, en ese tono deprimente.

Si bien “Feeders” es una catástrofe del cine, llena de errores de continuidad, efectos irrisorios, terrible actuación, y trama carente de imaginación, posee algunos buenos momentos, y la negra nota del final nos recuerda que tienden a ser los directores independientes los que se animan a no permitir que los buenos ganen siempre. Por otro lado, nos demuestra que, incluso con un presupuesto inexistente, se puede llevar adelante cualquier proyecto, por más desastroso que sea. Véanla para unas buenas risas, no se van a arrepentir.

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Gabriel Knight

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