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Inteligencia Emocional En La Toma De Decisiones

Inteligencia Emocional En La Toma De Decisiones - Salud

La toma de decisiones es un proceso fundamental en la vida diaria. En este sentido, se considera como el proceso mediante el cual se pretende elegir una opción entre dos o más alternativas, siendo este en realidad un proceso más completo de razonamiento constante y focalizado, compuesto por varios ciclos; que parten desde la identificación del problema, pasando por el establecimiento de criterios de elección, donde se analizan las diversas alternativas, entre otros; hasta llegar a la selección de una de las opciones, que según el individuo va a ser la más eficaz.

Por lo tanto, la toma de decisiones son una serie de etapas que permite identificar un problema, elegir entre diversas alternativas una opción y evaluar la eficacia de la decisión elegida. Este proceso también sirve para realizar descripciones de decisiones tomadas, de manera individual o grupal para luego ser valoradas, especificando las fortalezas y las debilidades de la misma. Sin embargo, en ocasiones, cuando son de rutina las decisiones son tomadas sin que el individuo se dé cuenta, de manera inconsciente, sin necesidad de elaborar un plan de acción.

Cabe destacar que, la meta que se debe tener en cuenta para la toma de decisiones, es aquella que satisfaga los valores personales en escala numérica y mesurable, evaluando cada una de las vías que pueden ser aplicadas para tal logro, con la recopilación de información confiable de cada una de las vías; lo que va a permitir que se expandan el conjunto de alternativas.

Siguiendo el mismo orden de ideas, tener diversas opciones se consigue siendo una persona creativa y mientras más alternativas se desarrollen en el proceso de la toma de decisiones, mejores decisiones se podrán elegir. Es importante considerar, que se debe contar con un tiempo necesario, ya que esto es algo imprescindible para que el proceso sistemático del decidir sea un éxito.

Por otra parte, es necesario señalar, existen diversos factores que influyen en la toma de decisiones entre estos se encuentra la inteligencia emocional, la cual es la capacidad de reconocer los sentimientos propios así como los de otros; motivarse y manejar adecuadamente las relaciones. En este sentido, de manera muy simple se podría definir la inteligencia emocional como la habilidad de examinar los sentimientos propios y ajenos, con el fin de discriminarlos y aplicar la información en la orientación del pensamiento y comportamiento propio.

Aunado a lo anterior, la inteligencia emocional es entender el origen y las características de las emociones, teniendo la capacidad de regularlas, promoviendo el crecimiento tanto en el ámbito emocional como intelectual. Esta habilidad permite discernir sobre lo que se siente de forma positiva o negativa y como transformarlo a un sentimiento positivo o negativo. Además, permite la motivación, la influencia y el logro. Por ende, la inteligencia emocional es un factor con importantes consecuencias sobre la toma de decisiones, pues al no comprender ni manejar las emociones, esta puede ser condicionada, conduciendo a resultados no esperados.

En relación a lo anterior, la inteligencia emocional posee varios elementos que afecta a la calidad de la toma decisiones entre los cuales destacan: el conocimiento de de las capacidades propias del individuo, el control personal, la empatía, motivación y la habilidad social. Cada uno de estos elementos en compañía de las emociones intervienen en cada paso que se realiza para tomar una decisión.

Ahora bien, todas las decisiones se encuentran influenciadas por las emociones. Cuando un individuo tiene que decidir, es decir, elegir una entre diferentes opciones, esas alternativas se presentan ante nuestro cerebro como imágenes mentales, las cuales van acompañadas de emociones. Por ende, todos los recuerdos y pensamientos van acompañados de sentimientos como el temor, la alegría, la tristeza, entre otros, porque el individuo se imagina que sentiría al hacer algo específico, y en ese momento es el sistema emotivo junto al racional que realizan un balance, indicando cual opción es la más adecuada.

Siguiendo el mismo orden de ideas, si no existiera una relación entre el sistema emotivo y la razón, las personas no sabrían con cuales sentimientos se encontrarían al momento de decidirse por una alternativa, sin poder analizar cual acción es la más relevante para el momento y cual no; en otras palabras, no existe motivación. Sin embargo, para la toma de decisiones también se debe tomar en cuenta aspectos como el autocontrol, para mantener un equilibrio y tramitar con mayor conciencia las decisiones futuras.

Por otro lado, el comportamiento en los individuos no está controlado únicamente por la razón o por la emoción, sino más bien por los resultados que arrojan estos dos procesos, cuando se trabajan en conjunto. Por ello, personas que tienen gran preparación intelectual, pero no han desarrollado la inteligencia emocional para la toma de decisiones, están propensas a cometer mayores errores al momento de decidirse por una alternativa.

En la actualidad, las normas que gobiernan el ámbito laboral están siendo modificadas, un individuo no sólo es juzgado por la gran capacidad intelectual que posea o por la experiencia obtenida a lo largo de su vida, sino también por la forma como se relaciona consigo mismo y con los demás. Por lo tanto, la inteligencia emocional y sus competencias, deben ser consideradas como aspectos claves para el éxito personal y profesional.

Es importante destacar, la relación existente entre los sentimientos y la razón es posible, porque en nuestro cerebro los lóbulos prefontrales, catalogados como el centro directivo central, encargado de las decisiones y situado inmediatamente detrás de la frente, se encuentra unido por un conjunto de neuronas a la región profunda del cerebro, también llamado sistema límbico, donde se encuentran los centros de la afectividad y donde se procesan las emociones.

De este modo, el sistema límbico se halla en constante interacción con una parte de la corteza cerebral llamada neocórtex o cerebro racional, gracias a una transmisión de señales de alta velocidad permitiendo así que trabajen juntos, por lo que las personas pueden tener control sobre las emociones, pero además, se añade a esta capacidad, el pensar de forma abstracta, más allá de la inmediatez del momento presente; también el comprender las relaciones generales existentes; el desarrollar un yo consciente y una compleja vida emocional.

PASOS PARA LA TOMA DECISIONES

Según lo anterior, tomar una decisión implica llevar a cabo un proceso, el cual debe constar de una serie de etapas, que permiten realizar la elección de una alternativa u opción, optando porque esta sea la más adecuada o conveniente, la que arroje los resultados más efectivos y satisfactorios. Entre las cuales se encuentran:

  • La identificación del problema: en esta etapa el decisor debe comparar la situación actual con la situación que debería o desea estar; este debe plantearse diversas expectativas realistas o sensatas acerca de lo que puede llegar a hacer, para esto debe tener conocimiento de sí mismo, de su situación, de las habilidades y recursos con los que cuenta, teniendo control sobre aquellos deseos que sobrepasen la realidad.
  • Identificación de los criterios de decisión: en esta etapa se debe determinar los criterios pertinentes para tomar una decisión y guiar su ejecución.
  • Asignación de pesos a los criterios: en este paso para la toma de decisiones se pretende establecer prioridades según la importancia de los criterios identificados en la etapa anterior, permitiendo mayor objetividad al momento de seleccionar una de las alternativas, pues esto limita la intervención de las emociones en el proceso.
  • Desarrollo de las alternativas: se debe realizar una lista con las alternativas consideradas viables para la solución del problema, en este paso solo se necesita enumerar las posibles soluciones sin hacer algún intento para evaluarlas.
  • Análisis de las alternativas: después de identificar las alternativas, el encargado de tomar la decisión tiene que analizarlas críticamente, basándose en los criterios establecidos, realizando una comparación entre ellas, donde revele las ventajas y desventajas de cada una.
  • Selección de una alternativa: consiste en elegir la mejor alternativa entre todas las consideradas, esto después de ponderar o valorar todos los criterios establecidos para la decisión y analizar todas las alternativas viables, simplemente se escoge aquella que genero el total mayor o como la que se que considera que va a generar mayor efectividad al ser aplicada.
  • Implementar la alternativa: se pone en marcha la decisión tomada, comunicándola a los afectados. En esta etapa es necesario que exista el compromiso como la motivación suficiente para llevar a cabo las actividades y estrategias que permitan el desarrollo de la alternativa seleccionada.
  • Evaluar la eficacia de la decisión: esta es la última etapa del proceso, consiste en evaluar el resultado de la decisión para saber si fue satisfactoria para resolver el problema, en caso de resultar incorrecta la alternativa seleccionada, se debe analizar cada etapa con el fin de conseguir los errores cometidos, en algunos casos es posible que se deba repetir todo el proceso.

Al llevar a cabo cada una de las etapas es posible que se presente la influencia de las emociones, gustos e intereses de la persona que está encargada de tomar la decisión con respecto a la solución del problema, otro factor influyente en la desmotivación o la falta de compromiso para efectuar todas las actividades que permiten implementar la alternativa seleccionada, trayendo esto como consecuencia el fracaso. Por esta razón es importante que el decisor tenga control de sus emociones, para ser capaz de cumplir a cabalidad con cada paso de la toma de decisiones, además de tener la disposición necesaria para realizar las actividades que permiten el desarrollo de la alternativa seleccionada.

CONSIDERACIONES FINALES

En conclusión, en la toma de decisiones las emociones y los sentimientos cumplen parte fundamental, ya que pueden alterar la comprensión de un problema y la capacidad de respuesta del individuo. Además, pueden eludir la responsabilidad o aumentar la dificultad de la situación. Por ello, dirigirse al éxito es aprender a controlar las emociones ante diversas situaciones que se presentan en la vida cotidiana.

 

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Gabyfuenma2509

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