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Jabón Casero Con Leche De Coco



Hoy os traigo una receta del último jabón que he hecho en casa (en mi perfil podéis ver varias entradas de cómo es el procedimiento, os recomiendo empezar por la más básica: Cómo fabricar nuestro propio jabón a partir de aceite usado o también Los 10 mejores tips para hacer con éxito tu jabón casero). Obviamente, en este jabón que os traigo hoy no usaremos aceite usado sino de primera calidad (cuando mejor sea la materia prima, mejor jabón tendremos), pero en esa entrada creo que comprenderéis perfectamente el proceso para realizar jabón si aún sois inexpertos en el tema.

Para el jabón que os traigo hoy, utilizaremos (recordar que podéis dividir o multiplicar la cantidad según cuántas pastillas queráis de jabón, a mi cib esas cantidades me salieron las que podéis apreciar en la imagen):

  • Una lata de leche de coco: yo he utilizado la parte más blanca, grasa y espesa que siempre queda separada de la más líquida y transparente, para echarla en la traza. La otra parte, que es más similar a un agua de coco, la usé para sustituir la leche (congelándola previamente para que la sosa no la quemase). Del agua utilicé 145 gramos  y de la manteca, es decir de la parte más espesa, utilicé una cucharada sopera grande (muy colmada, yo diría que casi una y media).
  • Aceite de coco 125 gramos
  • Aceite de oliva virgen 300 gramos
  • Sosa 59 gramos
  • Medidas de protección

Formulé un jabón con un sobreengrasado de solo el 6% (dado que luego iba a añadirle más grasa de la leche de coco).

Como veis en la fotografía (lo siento, mi cámara no es nada buena ni se me da nada bien hacer fotos), los jabones tienen diferentes colores y os explico por qué. Los más blanquitos tienen simplemente lo que os he comentado, pero luego quise añadir a los otros un plus, así que en uno de ellos le puse un poco de cacao (es el marrón oscuro con el dibujo blanco), a otro le añadí un poco de rosa mosqueta y arcilla rosa, para que fuese regenerante y por último, al redondo que no sé si podréis apreciarlo pero tiene unos puntitos más oscuros, le añadí almendra rallada para que fuese además exfoliante.

Deciros también que utilicé moldes individuales reciclando recipientes de plástico que tenía en casa (de hecho, intento no generar residuos y me cuesta mucho tirar plásticos. Esos moldes los tengo hace ya más de un año, pero al ser bastante resistentes me están aguantando muy bien). Ah, casi lo olvido. No he añadido fragancias ni aromas artificiales a estos jabones (aunque a veces lo hago) porque quería usarlos también en la cara, por lo que solo añadí un poco de aceite esencial de limón y naranja a dos de ellos (al exfoliante y al de arcilla rosa). Espero que os haya gustado la receta. Yo estoy encantada con mis nuevos jabones y deseando que pase un mes y medio para probarlos. Como siempre, si te ha gustado, no dejes de compartir en tus Redes Sociales y gracias por tu tiempo. 🙂

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Cristinace2018

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