Literatura

La Batalla De Barmilandia (Cuento Infantil)

La Batalla De Barmilandia (Cuento Infantil) - Literatura

El campo de rosas azules era un mar de aromas que abrían el camino al castillo de Barmilandia, un lugar donde las flores eran las reinas, los árboles los guardianes, los arbustos los trabajadores y la hiedra los vigías.
Las personas que allí Vivian habían descubierto el lenguaje vegetal y podían comunicarse con ellos. Así mismo los niños a muy temprana edad descubrían que el césped era agradecido cuando sobre el andaban descalzos, rascando su larga espalda.
Todos Vivian en armonía salvo cuando del desierto llegaban los tan temidos herbívoros, seres que arrancaban las vidas de los vegetales para alimentarse compulsivamente, dejando huérfanas a miles de flores.
Los magos de Barmilandia habían descubierto la pócima de la vida, un conjuro que hacia que los seres de Barmilandia se alimentaran del sol y del agua al igual que las plantas, sin necesidad de comer seres vivos.
Pero los sangrientos herbívoros no estaban dispuestos a recibir ningún conjuro, preferían destruir Barmilandia y comerse hasta la última semilla de aquel hermoso lugar.
Una batalla inesperada se desató en la celebración de la decima celebración de la primavera anual, ya que todos los mese era primavera. Celebraban el nacimiento de las nuevas flores cada mes para dar la bienvenida a nuevos y coloridos miembros de la gran ciudad.
Los herbívoros llegaron sin avisar, destruyendo las murallas a dentelladas, los árboles fueron inmediatamente a defenderlas, lanzando sus poderosos brazos contra las criaturas que trataban de arrancar sus ramas.
Tras la batalla una gran tormenta se estaba generando, un huracán de dimensiones gigantescas tomaba forma mientras herbívoros y vegetales Barmilandeses luchaban por sus territorios.
Los arbustos pinchaban las patas de los herbívoros, mientras las personas refugiaban a los tiernos brotes. Los árboles desfallecían tras horas de crueles mordidas en troncos y ramas. Y las personas por más que lanzaban piedras con sus cayados no conseguían hacer retroceder a los herbívoros.
El enorme huracán llegó y barrió las hojas muertas del suelo, pétalos y ramas volaron por los aires diseminando el desierto con semillas y regándolas con lluvia de tormenta. Y ocurrió que, del desierto llegaron nuevos árboles y nuevos arbustos y nuevas enredaderas que ataron los pies de los herbívoros mientras los magníficos magos de Barmilandia untaban con la pócima de vida a las criaturas ahora sí, indefensas.
Finalmente se recuperó el equilibrio entre los seres vivos de toda la tierra conocida y pudieron vivir felices y en paz.

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Acerca del autor

Miriamdejuana

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