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La Ceguera Es Una Berrera Interior ¡cambia De Estrategia!

La Ceguera Es Una Berrera Interior ¡cambia De Estrategia! - Sociedad

De su bloc de notas, tal como lo apuntó en aquella tierra en 2001: el sábado 15 de abril de 2016, viajaría al norte. A las 6.00 de la madrugada, sonó la alarma del teléfono. Era el momento de partir. La dificultad era de grado alto, y la realidad y los enigmas de aquel viaje no tardaron en sacarle de aquel estado de sublime intriga.

Durante años, estuvo trazando en un papel el recorrido exacto de aquel día, pero ahora la dificultad no estaba tanto en por dónde ir sino en el cómo. Experimentó una ruta clara y limpia hasta entonces pero, de repente, el camino se dividió en diversas direcciones. Un solo indicador, una sola flecha. Está en lo alto de un cerro pero no consigue divisar los montes, el río y las casas que aún dejan un signo de referencia humana perdido en el enmarañado y verdoso campo. Ni si quiera es capaz de ver el suelo en el que descansan sus pies.

Tan solo puede escuchar el canto de los pájaros y el agua del río rozando las piedras. Es capaz de sentir cómo el viento frota las hojas de los árboles que le rodean, e incluso puede escuchar el sonido que algunos insectos hacen al hurgar entre las plantas. Dispuesto a dibujar con una invisible venda en los ojos, saca un pincel y un par de témperas. Una primera pincelada para los verdes campos que consigue imaginar. Una segunda para aquella casa que guarda el murmullo de algunos. Una montaña para el viento que apenas deja atravesar. Y un acueducto para aquel río que no parece descansar. Fruto de su tacto e imaginación consigue dibujar este paisaje.

Se llama Marc. Nació en una familia francesa. Movido por la incertidumbre y el deseo de conocer la tierra española, a los diez años se traslada a un pueblo del sur de la península. Se pasó siete años trazando en un fino papel el recorrido que, a los veinte, deseaba hacer. Truncado por un accidente, quedó ciego meses antes de emprender su viaje. El empeño, la fuerza y la lucha, le animaron a no abandonar aquel sueño. Viajó al norte e incluso desarrolló capacidades que nunca pudo imaginar. Allí, en una piedra de la gran montaña, dejó tallado su lema:

“Hoy es primavera aunque no puedo verla. No se destrozó mi sueño, simplemente tuve que cambiar de estrategia”.

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Silviasolera7

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