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¡la Culpa Es Tuya!

¡la Culpa Es Tuya! - Ciencia

¡La Culpa es Tuya!

¿Sabías que, en muchas ocasiones pensamos o decimos esta frase de manera automática? Sin darnos cuenta, colocamos la responsabilidad de lo que nos sucede, a otros, o simplemente alegamos circunstancias atenuantes sobre las cuales afirmamos no haber tenido control. Después de todo, si no puedo convencer a los demás que yo no soy culpable, por lo menos doy a entender que no tuve opción (No tenía control, tenía que ser así).

¡La Culpa es Tuya! Sin duda,  es una expresión muy común. Seguro que la has utilizado en alguna ocasión. Y si no te convenzo, por lo menos piensa si alguna vez excusaste tu comportamiento, diciendo: “Llegué tarde por el tráfico” (La Culpa es del Tráfico), “Tú me desesperas” (La culpa es tuya), “Todos los hombres de mi familia son mujeriegos (La culpa es de los genes), “Mi negocio fracaso. Es que era el destino” (La culpa es de Dios), “No era yo. Satanás se apoderó de mi (La culpa es del diablo o de los demonios). La lista pudiera alargarse, pero podemos hacer punto y aparte diciendo que los seres humanos han inventado diversas creencias y han buscado excusas insólitas, que los exoneren de toda responsabilidad por sus actos. Todo esto, con el fin de permanecer en el mismo estado mental de siempre; es decir, “Sin cambio alguno”.

Lo extraordinario del suceso, es que culpamos a los demás de lo que sucede de una manera inconsciente (Sin darnos cuenta). Sabes ¿Por qué? Porque estamos programados a ejecutar todas las conductas aprendidas de una manera automática. Y si el cuerpo se da cuenta que este proceso peligra, va a buscar la manera de evitar el cambio, a como dé lugar, aun cuando tenga que fabricar culpables de la nada con el fin de continuar con su personalidad.

Por lo tanto, culpar a los demás es un mecanismo de defensa de nuestro cuerpo, para seguir ejecutando continuamente la conducta que se nos ha llamado la atención; ya que al buscar un culpable le decimos a nuestra mente y a los demás, que alguien o algo externo a nosotros es el responsable de nuestra conducta, dejándonos solamente como víctima. Y en esta condición el cambio es imposible.

Por eso, te voy a dar un consejo. Cuando las cosas no estén saliendo como lo esperabas y deseas mejorar tu situación. Lo primero que debes hacer es: buscar un espejo, ponerte de frente y señalar con un dedo, a la imagen que se mostrará. Luego di en voz alta:

¡La Culpa es Tuya!

 

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viratova

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